EEUU muestra en el primer año de Trump el crecimiento más débil desde la pandemia

CLAE
El producto interior bruto (PIB) de EEUU creció en 2025, el primer año del segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca, un 2,1%, siete décimas menos que un año antes (2,8%) y una décima menos de lo calculado previamente, según los datos dados a conocer este viernes por la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés). Se trata del dato de crecimiento más débil desde 2020, cuando la economía se contrajo un 2,1% a raíz de la pandemia de la covid-19 y los confinamientos.
En el último trimestre del año el avance de la economía estadounidense fue de apenas el 0,2% sobre los tres meses previos. En términos anualizados, el crecimiento fue de sólo el 0,7%, la mitad que en la primera estimación, y muy por debajo de la tasa anualizada del tercer trimestre, del 4,4%. Estas cifras, publicadas con retraso por el BEA debido al cierre del Gobierno federal que paralizó a la Administración central del país entre octubre y noviembre pasados, quedaron por debajo de las estimaciones de los analistas, que preveían una expansión trimestral anualizada cercana al 3%.
El PIB del cuarto trimestre se desaceleró más de lo que se pensaba inicialmente por las revisiones a la baja del gasto de los consumidores y la inversión empresarial. El incremento de las inversiones se recortó cinco décimas, hasta quedar en el 3,3%, y el del gasto de consumo, cuatro décimas hasta un 2%

El ritmo de crecimiento del trimestre también se redujo debido a las revisiones a la baja del gasto público, principalmente en las estructuras de los Gobiernos estatales y locales. El cierre récord del Gobierno de 43 días también lastró la expansión del PIB. Así, el gasto público cayó en los últimos tres meses del año un 5,8% (frente a una caída del 5,1% calculada inicialmente).
Ligado al cierre del Gobierno federal, el gasto en defensa se redujo en un 10,7% (10,8% en la primera estimación) en el último trimestre del 2025, mientras que el gasto federal también cayó en un 16,7%, una décima más de caída según el dato anterior. También han caído las exportaciones, un 3,3%, mientras que las importaciones, que se restan al cálculo del PIB, disminuyeron un 1,1%.
Aunque se espera una recuperación de la actividad económica en el primer trimestre de 2026, la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha disparado los precios del petróleo, está ensombreciendo las perspectivas económicas. El PIB, junto a la inflación y los datos de empleo, son indicadores clave para las decisiones sobre tipos de interés de la Reserva Federal (Fed), que tiene prevista su próxima reunión los próximos 17 y 18 de marzo.
*Centro Latinoamericano de Análisis Estratégic0.