Tras ser trasladado de urgencia desde el penal de Palmasola hacia la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro a más de 4000 metros de altura para cumplir prisión preventiva por enriquecimiento ilícito, la justicia boliviana abrió en las últimas horas una tercera causa en la región de Beni por su presunta vinculación con redes del narcotráfico. El derrotero judicial cercena la impunidad de quien supo ser el armador mimado de las campañas sucias de la extrema derecha en el cono sur. Cercado por los expedientes y abandonado por sus antiguos aliados de las presidencias de Argentina y Bolivia, la figura de Cerimedo se desmorona al ritmo de las pruebas que su propia víctima entrega a los tribunales.

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)