Alemania vuelve a evitar la aprobación de sanciones contra Netanyahu
Gerard Fageda
El bloque europeo continúa sin aplicar sanciones a Ben-Gvir, pese a que cada vez más Estados miembros respaldan ya la medida.
El consenso en la Unión Europea sobre Palestina e Israel ha ido cambiando poco a poco. Después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la mayoría de socios y líderes europeos se pusieron del lado de Tel Aviv y, a pesar del genocidio perpetrado por el Gobierno de Benjamín Netanyahu, se oponían a aprobar cualquier sanción o medida de presión diplomática contra el Estado israelí. De hecho, al principio, no había ni consenso para que el club europeo pidiese en bloque un alto al fuego en la guerra porque algunos países consideraban que esta petición limitaba el derecho a defensa de los israelíes.
La posición mayoritaria de la Unión Europea fue cambiando poco a poco. Cada vez más líderes y países empezaron a criticar abiertamente al Gobierno de Netanyahu y a denunciar la situación en Gaza, hasta el punto de que aprobaron sanciones contra los colonos israelíes violentos en Cisjordania. A pesar de que se trata de unas restricciones de mínimos, fue un primer paso que en 2023 parecía imposible, sobre todo teniendo en cuenta que es una medida que requiere ser aprobada por unanimidad y hay un grupo de países –liderado por Alemania– que siempre evitan hacer cualquier gesto que pueda ser considerado de presión diplomática a Tel Aviv.
Y, este lunes, la situación se ha repetido. Francia, Países Bajos o, entre otros, España hace meses que piden sancionar a miembros del Gobierno israelí, especialmente al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, que publicó un vídeo en las redes sociales donde se burlaba y humillaba a los miembros de la Flotilla que se dirigía a Gaza. A pesar del consenso a favor de sancionarle —incluso Italia, uno de los países prosionistas—, la negativa de Berlín ha evitado que se apruebe en el Consejo de Exteriores de la Unión Europea celebrado este martes en Luxemburgo.
La inclusión de una personalidad o entidad en la lista negra de la Unión Europea y, por lo tanto, la congelación de los activos que tenga en territorio comunitario y la prohibición de acceder en el bloque europeo, se tiene que aprobar por unanimidad. De esta manera, un solo estado miembro o unos pocos pueden vetar este tipo de sanciones y, como es habitual, Alemania y sus aliados en esta materia se oponen, como es Austria o República Checa.
Estos países, sobre todo Alemania, también se han mostrado abiertamente críticos con la actitud del ministro de Seguridad Nacional de Israel, pero prefiere no sancionar al Gobierno de Netanyahu de todas formas. Los países más prosionistas temen que la inclusión de un miembro del Ejecutivo israelí en la lista negra de la UE pueda abrir la veda y animar a los socios europeos más partidarios de ejercer presión diplomática a Netanyahu a ponerle más sanciones, sobre todo a aplicar más restricciones a ministros israelíes.
Hay varios países de la UE que han aprobado vetar la entrada a ministros israelíes
De hecho, ya hay varios países que han optado por aplicar sanciones a miembros del Gobierno de Netanyahu por su cuenta y han aprobado vetar la entrada a ministros como el de Seguridad Nacional, así como el de Finanzas, Bezalel Smotrich. Entre este grupo de Estados miembros se encuentran Francia, Países Bajos, España e Irlanda. En el caso de Italia, aunque el Ejecutivo liderado por Giorgia Meloni criticó de manera contundente las actitudes de Ben-Gvir y pidió que la Unión Europea le aplicara sanciones, ha evitado aprobarlas en territorio italiano.
Sanciones a los colonos violentos
Las complicaciones de la Unión Europea para aprobar cualquier medida de presión diplomática contra Israel no solo se han vuelto a hacer evidentes con el debate sobre Ben-Gvir, sino también con la discusión sobre restringir el comercio con los colonos israelíes de los asentamientos ilegales en Cisjordania. A pesar de que una parte importante de los socios europeos hace meses que lo pide, como España, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, se ha limitado a anunciar en rueda de prensa que trasladaría esta voluntad a la Comisión Europea, liderada por la conservadora alemana Ursula von der Leyen.

La decisión de prohibir o restringir las importaciones y exportaciones con los colonos violentos se puede aprobar por mayoría cualificada y, al ser una medida comercial y no de política exterior, no requiere la unanimidad. Por este motivo, el veto de un solo estado miembro o de pocos, como Alemania y sus socios habituales a la hora de defender Israel, no podría bloquear la aplicación de esta medida. Sin embargo, la alta representante de la diplomacia europea ha evitado responder sobre si la iniciativa tiene un apoyo mayoritario entre el Consejo de la UE, que es el organismo comunitario que representa a los Estados miembros.