NYT: Irán emerge como el vencedor estratégico del conflicto
"El presidente Trump perdió esta guerra", afirma
Mirko C. Trudeau
The New York Times publicó un duro editorial sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán, en el que afirmó que el presidente Donald Trump cometió un grave error al iniciar la guerra y consideró que el acuerdo alcanzado para poner fin a las hostilidades dejó a Washington en una posición más débil que la previa al enfrentamiento.

En su editorial, el consejo editorial del medio sostuvo que el conflicto terminó lejos de la “victoria total” prometida por Trump. Durante los cuatro meses de guerra, el presidente estadounidense había planteado la posibilidad de una rendición incondicional de Irán, un eventual cambio de régimen y la eliminación definitiva de las capacidades nucleares iraníes.
Sin embargo, el diario señaló que ninguno de esos objetivos se concretó y que el Gobierno iraní logró mantenerse en el poder pese a los ataques de Estados Unidos e Israel. Además, consideró que el marco de negociación anunciado tras el alto el fuego podría terminar siendo muy similar al pacto nuclear impulsado por Obama en 2015 y abandonado por Trump en 2018.
Irán, el ganador estratégico según el NYT
Uno de los puntos más contundentes del texto sostiene que Irán emerge como el vencedor estratégico del conflicto. Aunque el país sufrió importantes pérdidas militares, económicas y políticas durante la guerra, el diario considera que logró demostrar capacidad de resistencia frente a sus principales adversarios y mantuvo abiertas sus aspiraciones nucleares.

El editorial también destaca el impacto que tuvo el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Según el análisis, la interrupción del tránsito marítimo provocó fuertes consecuencias económicas globales y dejó en evidencia la capacidad de presión que conserva Teherán sobre la economía internacional.
The New York Times cuestionó además la forma en que Trump tomó la decisión de intervenir militarmente. El medio sostuvo que el presidente ignoró las advertencias de asesores, aliados internacionales y de legisladores estadounidenses, además de avanzar sin la aprobación previa del Congreso. También afirmó que el mandatario aceptó una visión excesivamente optimista impulsada por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien habría anticipado una rápida caída del régimen iraní.
Para el periódico, la guerra terminó exponiendo limitaciones militares de Estados Unidos y debilitando su capacidad de disuasión frente a otros actores internacionales.
Estados Unidos, más débil tras el conflicto
El editorial concluye que la guerra dejó consecuencias negativas para Washington en los planos militar, económico y diplomático. Según el diario, Estados Unidos deberá reconstruir vínculos con sus aliados y revisar su estrategia de defensa para recuperar influencia internacional.“El mundo entiende que este acuerdo representa una derrota para Trump”, sostiene el texto, que también considera que el desenlace constituye un revés para la posición global de Estados Unidos.
La publicación aparece pocas horas después de que la Casa Blanca anunciara un acuerdo preliminar con Irán para poner fin a cuatro meses de enfrentamientos, aunque los detalles definitivos del entendimiento aún continúan bajo negociación.
Israel contra el NYT
El primer ministro israelì, Benjamín Netanyahu, junto a su canciller, Gideon Saar, ordenaron iniciar una feroz demanda por difamación tras la publicación de una polémica columna en The New York Times, escrita por el periodista Nicholas Kristof. Para el gobierno israelí, el artículo cruzó un límite imperdonable: «Es una de las mentiras más horrendas y distorsionadas jamás difundidas contra el Estado de Israel en la prensa moderna», afirmaron.
La nota de opinión salió a la luz este lunes en el tradicional diario neoyorquino y encendió todas las alarmas en Medio Oriente. El texto se apoya en 14 testimonios directos recolectados en la zona de Cisjordania ocupada, donde un grupo de hombres y mujeres palestinos denuncian haber sufrido agresiones sexuales por parte de colonos y miembros de las fuerzas de seguridad. A lo largo del relato, la investigación describe lo que define como un «patrón de violencia sexual generalizada» que castiga a adultos y menores por igual.
A pesar de la crudeza de los testimonios, el propio periodista reconoció en su columna que no existen pruebas contundentes de que los máximos líderes israelíes ordenen estas violaciones de manera oficial. Sin embargo, el autor señaló que las reiteradas denuncias coinciden lo suficiente como para dejar al descubierto una práctica sistemática y cruel en el territorio.
Para sumar complejidad al escenario, Kristof remarcó que conocer la magnitud exacta de estos abusos resulta una tarea casi imposible. El periodista explicó que existen fuertes barreras sociales y culturales que frenan las acusaciones, ya que la mayoría de las víctimas prefiere callar por el profundo miedo a sufrir el estigma y el rechazo dentro de sus propias comunidades.
Mientras, Netanyahu defendió el acuerdo con Irán y confirmó que buscará su reelección: reivindicó la ofensiva militar contra Teherán, aseguró que Irán no desarrollará armas nucleares, aseguró que su país fue protegido de una amenaza existencial y anunció que competirá en las elecciones previstas para este año. «Salvamos al Estado de Israel de la amenaza de destrucción nuclear», afirmó durante una conferencia televisada, en la que destacó la campaña militar desarrollada junto a Washington contra Teherán.
Netanyahu también dejó claro que las Fuerzas de Defensa de Israel mantendrán presencia militar en Gaza, Líbano y Siria, zonas forman parte de un esquema de seguridad destinado a proteger las fronteras israelíes frente a posibles amenazas futuras. «Permaneceremos allí todo el tiempo que sea necesario», sostuvo.
«Con o sin acuerdo, Irán no tendrá armas nucleares mientras yo sea primer ministro», remarcó, tras destacar los daños causados a la infraestructura militar iraní y asegurar que las operaciones militares golpearon severamente la economía y la capacidad operativa de Teherán. Sin embargo, el acuerdo alcanzado no contempla varios de los objetivos que Israel había planteado al inicio del conflicto, entre ellos un eventual cambio de régimen o el desmantelamiento total del programa nuclear iraní.
*Politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)