Trump lanza «La gran Norteamérica», contando con el petróleo venezolano

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Álvaro Verzi Rangel

La Embajada de EEUU en Venezuela reanudó sus operaciones. La encargada de negocios estadounidense, Laura Dogu, confirmó que continúan ejecutando “el plan de tres fases de la administración Trump”, que contempla una transición interna bajo supervisión directa de Washington, pese a que el derecho internacional establece límites claros: “Ningún Estado tiene derecho a intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro Estado”.

 asisten a una reunión de gabinete en la Casa Blanca el 30 de abril de 2025 en Washington, DC.
El secretario de Estado Marco Rubio, el presidente Donald Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth

En contraste, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio ha afirmado: “A mí no me importa lo que digan las Naciones Unidas”. Paralelamente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció la estrategia denominada “Gran Norteamérica”, que incluiría a Venezuela. En este esquema, las naciones al norte de la línea ecuatorial —de Groenlandia a Guyana— quedarían en un perímetro bajo mando de seguridad estadounidense.

En el caso de Venezuela, la combinación de sanciones económicas, bloqueo naval petrolero y ataque armado ya ha condicionado la política exterior y el manejo de ingresos petroleros, ahora bajo control fiduciario de Washington. En la planificación militar estadounidense, la intervención en otros países no se limita al ataque armado. Se concibe como un proceso integral que articula preparación, acción militar y una fase decisiva de posintervención, en la que se despliegan operaciones de estabilización dirigidas a consolidar los objetivos estratégicos alcanzados por la fuerza, recuerda el politólogo Leopoldo Puchi.

Mientras China critica duramente las ‘licencias’ estadounidenses que restringen el comercio con Venezuela, Shell mantiene conversaciones avanzadas con Venezuela para adquirir más áreas de extracción de gas. La prensa estadounidense señala que está previsto que Shell y Atlantic LNG de Trinidad operen para extraer el gas, mientras que Venezuela recibiría participación económica.

La gran Norteamérica

Según la decisión del secretario de Guerra, los países que conforman la «Gran Norteamérica» de Groenlandia a la Antártida, no hacenTrump repite que los datos y estadísticas oficiales sobre la economía ... parte del “Sur Global”. La doctrina “Gran Norteamérica” vulnera la soberanía al incorporar Estados independientes dentro de una arquitectura de defensa definida unilateralmente. Clasificar territorios ajenos como un perímetro propio implica atribuirse el derecho de actuación —militar, económica o política— en esos espacios. Mientras, Félix Plasencia, representante de Venezuela en Estados Unidos, dio inicio a la rehabilitación de la sede diplomática en Washington

En el caso de Venezuela, la combinación de sanciones económicas, bloqueo naval petrolero y ataque armado ya ha condicionado la política exterior y el manejo de ingresos petroleros, ahora bajo control fiduciario de Washington. En la planificación militar estadounidense, la intervención en otros países no se limita al ataque armado. Se concibe como un proceso integral que articula preparación, acción militar y una fase decisiva de posintervención, en la que se despliegan operaciones de estabilización dirigidas a consolidar los objetivos estratégicos alcanzados por la fuerza.

El petróleo

Washington y Caracas mantienen una relación “increíblemente buena” en asuntos energéticos, especialmente en la producción y comercialización de petróleo y gas, según destacó Donald Trump, tras atacar Venezuela para apoderarse de sus recursos energéticos. Este recurso es considerado crítico dado que Venezuela posee, junto con Estados Unidos, algunas de las mayores reservas globales de hidrocarburos, permitiendo una colaboración estratégica.

«Nos estamos entendiendo de maravilla en lo que respecta a la producción y venta de enormes cantidades de petróleo y gas, las segundas mayores reservas de la Tierra, solo por detrás de las de los Estados Unidos», añadió. Con estas palabras, el presidente estadounidense subrayó la importancia de la operatividad conjunta.

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

De igual manera, señaló que «ahora estamos trabajando codo con codo con Venezuela, somos -en el sentido más estricto de la palabra- socios en una empresa conjunta», así lo indicó  Trump durante su intervención televisada. El mandatario resaltó que esta alianza representa un hito en la política exterior actual, consolidando una sociedad fundamental para ambos países.

La «alianza opositora»

La alianza opositora consideró clave la presencia de EEUU para ‘la transición’ en Venezuela”, reseña SIN Noticias. Según Infobae, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana sustituirá consignas como “Leales siempre, traidores nunca” e “Independencia y patria socialista”. La opositora María Corina Machado calificó de ‘excelente’ su reunión con Marco Rubio”, quien señaló que Venezuela merece ‘elecciones libres y justas’ pero pidió ‘ser pacientes”, El secretario de Estado agregó que Venezuela merece ‘elecciones libres y justas’ pero pidió ‘ser pacientes.

Trump habla elogiosamente de Machado —valora que en su primer cara a cara esta le hiciera entrega de su Nobel de la Paz—, la ha recibido ya dos veces en el Despacho Oval y su secretario de Estado, Marco Rubio, se ha visto con ella este martes. Pero también ha legitimado a Delcy  Rodríguez como presidenta y se deshace en halagos hacia ella, destacando lo “bien” que se trabaja con ella y con lo que queda del chavismo, súbitamente solícito con los intereses de Washington.

Machado: su dependencia de Trump le restó apoyo interno

Delcy Rodríguez aseguró que si Machado vuelve, “tendrá que responder ante Venezuela” por haber —según la acusación oficial— alentado la intervención armada estadounidense que puso fin al gobierno de Nicolás Maduro y secuestró al presidente y a su esposa, ahora preso en EEUU.

“María Corina ha tenido un paso bastante exitoso por Washington, pero no ha conseguido pulsar el botón que necesitaba: que Trump le dé el permiso de volver a Venezuela”, advierte el ex ministro veenzolano Moisés Naim, uno de los venezolanos más influyentes de Washington. “La prioridad para el Gobierno de EEUU en esta crisis es evitar el caos; impedir que un vacío de poder desemboque en una crisis de ingobernabilidad. Por eso son tan cautelosos con ese regreso”. “Ahora Trump está luchando por su supervivencia política, no piensa en Venezuela, precisamente”, argumenta Naím. Además, más allá de la publicidad de los medios estadounidenses y europeos, las encuestas señalan un gran rechazo a su presencia y sus pretensiones.

Venezuela rechazó la petición de OEA para elección de fiscal y dijo que el organismo panamericano carece de competencia. El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, había solicitado transparencia en el proceso de selección.

Mientars, el secuestrado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro,  pidió desde prisión “reconciliación, perdón y reunificación” en Venezuela. Permanece preso en Estados Unidos tras el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela del 3 de enero. Y, a tres meses de la intervención, Washington mantiene las hostilidades activas, con el jefe de Estado venezolano detenido y el despliegue de su fuerza naval en el Caribe.

Dada su investidura institucional como jefe de Estado, se considera que mientras Estados Unidos mantenga detenido al presidente venezolano, no ha cesado la afectación a la soberanía de Venezuela.

Mientras, el presidente estadounidense Donald Tump declaró que quiere “apropiarse del petróleo” de Irán como lo hizo en Venezuela, indica The Financial Times, mientras un análisis de Asia Sentinel sostiene que la estrategia de Washington hacia Venezuela e Irán se basa en operaciones de “decapitación” para asegurar control de recursos. Asimismo, un reportaje de El Observador ubica a Venezuela como actor clave en el nuevo “mapa de minerales críticos” de América Latina.