La brecha en el consumo y el desempleo alimentan el malhumor social
Argentina: peligrosa caída de la calidad de vida
Claudio della Croce
El gobierno libertario argentino festeja la capacidad de compra de los sectores de mayores ingresos, mientras el derrumbe de la calidad de vida de las mayorías levanta señales de alarma política. Es que la brecha en el consumo y el desempleo alimentan el mal humor social.
Mientras los sectores económicamente más favorecidos aprovechan el dólar barato, el cansancio de las mayorías, generado por la caída del salario y agravado por el miedo al desempleo y el aumento de la pobreza, se empieza a convertir en un problema difícil de evitar para un gobierno sordo a los reclamos populares.
Hartos de estar tan hartos, los argentinos salieron a las calles. El 24 de marzo fue una jornada memorable. A pesar de la lejanía histórica objetiva con el inicio del golpe cívico-militar de 1976, una multitud en todo el país se reunió —organizada y desorganizadamente— a manifestar por un conjunto de valores genuinamente democráticos, anti autoritarios y de defensa sin claudicaciones de los derechos humanos.
La consultora Scentia señala que las ventas de los supermercados cayeron 4,6% en el primer bimestre y que los despachos de los autoservicios independientes se contrajeron 4% en el mismo período. Además, las farmacias vendieron un 2,4% menos. Esos indicadores pasan de largo en el análisis del gobierno y completan el cuadro de las dos velocidades de la demanda local.
Esta conformidad del gobierno anticipa una acentuación de las contradicciones del plan oficial. La consultora PxQ planteó como desafíos para los próximos meses a la inflación; la continuidad del ajuste y de la contracción; las importaciones y el tipo de cambio: y, sobre todo, la caída del empleo y el estancamiento del salario en un cuadro de elevados niveles de malestar social.
Los datos del Instituto Nacional de Estadisticas y Cesos (Indec) muestran que la actividad crece sólo en sector primario y el financiero, mientras caen las ramas que generan la mayor parte del empleo. En los últimos años se destruyeron cientos de miles de puestos de trabajo y cerraron miles de empresas. El rumbo económico apunta a garantizar negocios para pocos, a costa del trabajo y los salarios
Ese temor social a la pérdida del empleo con un gobierno que no hace nada para contener a los desplazados del mercado laboral, gana terreno en el debate económico, con propuestas de golpes de timón para evitar un agravamiento del cuadro general. En el último año, la industria cayó 3,9%, el comercio 1,3% y la construcción sigue prácticamente paralizada, según los propios datos oficiales.
Este modelo económico no es un accidente ni un error, responde a una orientación deliberada. El esquema impulsado por el Gobierno favorece a los grandes exportadores del agro, la minería y el sistema financiero, mientras debilita a la industria local y al mercado interno. El dólar barato y la apertura de importaciones golpean a las empresas locales que buscan descargar los costos sobre los trabajadores. El 96% del crecimiento interanual proviene de actividades que emplean apenas al 9,2% del trabajo formal, señala Matías Hof.
El tipo de cambio real multilateral, elaborado por el Banco Central, acumula un atraso del 48% desde el inicio de la gestión. Este resultado no es un efecto secundario del plan económico de Javier Milei sino su núcleo distributivo. Encarece los costos en dólares de la industria, subsidia las importaciones y destruye los márgenes exportadores de las economías regionales, mientras beneficia al sector financiero y a quienes apuestan al carry trade.
Economista cercanos al gobierno señalan la necesaria actualización del dólar (el atraso cambiario es uno de los pilares fundamentales del programa económico de Javier Milei), la acumulación de divisas, el fomento del crédito productivo y medidas de comercio exterior que protejan a la industria nacional. Pero ni ellos son escuchados por la Casa Rosada.
Democracia, ¿una mala palabra?![]()
El énfasis democrático no forma parte del relato libertario y el aniversario de los 50 años del golpe de Estado de 1976 vino a confirmarlo. Al analizar todos los discursos desde que Javier Milei llegó al poder se puede comprobar que la palabra “democracia” no está entre sus preferidas. La mencionó la mitad de veces que la palabra “casta” y una quinta parte de las veces que emitió insultos como “parásito”, “estúpido”, “miserable”, “basura”, “mierda” o “imbécil”. recuerda el analista Gustavo González
Esa salida masivas a las calles en todo el país es también parte de la realidad que los medios cartelizados prefieren no registrar: hay hartazgo popular de las políticas salvajes, autoritarias y criminales que se ejecutan todos los días en la Argentina, contra la mayoría de la población y contra las posibilidades de tener un país vivible e inclusivo. El golpe de Estado de hace 50 años es pasado, pero también y es presente. Si bien desapareció el protagonismo político de los militares como cara visible de los sectores dominantes para ejercer el control sobre el rumbo político del país, el negacionismo de Milei y su gobierno hacen cada vez más difícil la convivencia.
La recuperación de YPF
El fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que confirmó que la recuperación de YPF para el Estado argentino era legal y estaba correctamente aplicada, no sólo le sacó a Argentina un peso de encima al evitarle pagar los 18 mil millones de dólares del juicio, sino que además destapó una olla de contradicciones políticas, verdades ocultas y posicionamientos del gobierno de Javier Milei, que intentó colgarse el asunto como un logro de su gestión, cuando nada tuvo que ver con lo que ocurrió. Además, resaltan esta semana los analistas, los dólares de aquella estatización son los que explican, hoy, el superávit de balanza energética de Milei.
El fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que confirmó que la recuperación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) para el Estado argentino era legal y estaba correctamente aplicada, no sólo le sacó a Argentina un peso de encima al evitarle pagar los 18 mil millones de dólares del juicio, sino que además destapó una olla de contradicciones políticas, verdades ocultas y posicionamientos antinacionales del gobierno de Milei, que intentó endilgarse el tema como un logro de su gestión. Además, los analisgtas recuerdan que los dólares de aquella estatización son los que explican, hoy, el superávit de balanza energética de Milei.
La situación de recuperación de YPF, que se inició por la decisión política de Cristina Kirchner a propuesta del ahora gobernador de la provincia de >Buenos Aires (y entonces ministro de Economía) Axel Kicillof, le complicó el relato al actual gobierno libertario porque hay elementos inocultables que muestran que Milei no sólo no sabía del fallo, sino que en paralelo a la acción de los procuradores –que se mantuvo en todos los gobiernos con la misma línea- evaluaba cómo pagarle el juicio al fondo buitre Burford.
Personeros de ese fondo buitre no sólo visitaron la Casa Rosada, sino que varios enviados vienen desde principios
de 2025 charlando con el ministro de Economía, Luis Caputo. En paralelo, la historia tiene condimentos que se han valorado informativamente poco. Detrás de la estatización había un colapso de la española Repsol, que incluso en documentos propios sugería que había que vender el yacimiento hidrocarburífero de Vaca Muerta. Esa fue una de las razones que motivó la decisión política de sacar a los españoles como socios de la petrolera de bandera.
¿Traspié diplomático?
El voto argentino en Naciones Unidas contra la declaración de la esclavitud como un fundamental crimen de lesa humanidad, que Argentina solo compartió conm Estados Unidos e Israel, generó una dura reacción en la Unión Africana, cuyos 54 integrantes resultan vitales para sostener el reclamo argentino por Malvinas, pese a que el área correspondiente de la Cancillería advirtió sobre sus consecuencias.
Los países africanos, aliados en la cuestión de Malvinas, le reclamaron al embajador argentino ante la Unión Africana por el insólito voto respecto de la esclavitud. Sólo tres países votaron en contra: Argentina, Estados Unidos e Israel. Es el tema prioritario de Africa, al que el gobierno libertario argentino le dio la espalda..
*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
Javier Tolcachier
