Lanza EEUU una fuerza militar conjunta con 18 países de América Latina y el Caribe
Forma parte de la Doctrina Donroe que impulsa Trump
Mirko C. Trudeau-CLAE
El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) anunció la puesta en marcha de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM), con 18 aliados de la región, en el marco de su Escudo de las Américas, para “contrarrestar las amenazas, fortalecer la seguridad regional y responder rápidamente a las crisis en todo el hemisferio occidental”. La nueva estructura llega días antes de la asunción del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella.

El nuevo grupo de trabajo reemplaza formalmente a la Operación Lanza del Sur, el operativo inaugurado en septiembre de 2025 que autorizó ataques militares contra embarcaciones señaladas de transportar droga en el Caribe y el Pacífico oriental. Ese programa se convirtió en uno de los símbolos de la política antidrogas de Trump y en una de las mayores fuentes de controversia legal de su segundo mandato, por el uso de fuerza letal contra objetivos civiles sin proceso judicial previo.
La iniciativa tiene como objetivo “sincronizar capacidades militares y aplicar una presión sostenida contra las redes que amenazan nuestra seguridad colectiva”, señaló el jefe del Southcom, general Francis L. Donovan en un comunicado. Añadió que el general de división de los Marines, Kevin Jarrard, asumirá la jefatura de dicha “fuerza conjunta”. Donovan presentó la nueva fuerza como el brazo de acción del Comando Sur de Estados Unidos y afirmó que aplicará fricción sistémica total sobre las redes que amenazan a la patria estadounidense y a sus socios en la región. La transición desde la anterior estructura, la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, se produjo a medianoche del lunes, según confirmó la propia Southcom.
Un informe publicado a fines de julio por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, conocida como WOLA, documentó que desde el 2 de septiembre de 2025 murieron 221 personas en 63 ataques contra pequeñas embarcaciones difundidos en redes sociales por el propio Comando Sur.
La ofensiva naval antecedió y acompañó la escalada de presión de Estados Unidos sobre el gobierno de Nicolás Maduro, que culminó con el secuestro del entonces mandatario venezolano en una operación militar estadounidense -que incluyó el bombardeo de Caracas- el 3 de enero. Maduro fue trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos vinculados al narcotráfico, en un episodio que marcó un punto de inflexión en la relación de Washington con Caracas y en el diseño de la nueva arquitectura de seguridad regional.
La JTF-WHEM “integra inteligencia, vigilancia y reconocimiento, planificación operativa y coordinación multinacional para aumentar la presión sobre las organizaciones criminales que operan en toda la región”, añadió el Southcom, encargado desde Florida de las acciones militares para toda América Latina y el Caribe. Entre los países que se sumaron a la JTF-WHEM figuran Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y Perú.
“La fuerza operativa fortalecerá el intercambio de inteligencia, ampliará el entrenamiento conjunto, mejorará la interoperabilidad, apoyará las operaciones de interdicción marítima, desarrollará la capacidad de los socios y se mantendrá preparada para brindar asistencia humanitaria”, indicó el Comando Sur.
Donovan designó como jefe del Grupo de Trabajo Conjunto del Hemisferio Occidental al general Kevin Jarrard, quien encabezó la respuesta del Departamento de Estado tras los terremotos que sacudieron a Venezuela en junio. Southcom describió a la nueva sede como el ámbito que integrará inteligencia, vigilancia, reconocimiento y planificación operacional para toda la región, en sustitución del modelo anterior centrado casi exclusivamente en los ataques navales.
Escudo de las Américas
La administración del presidente Donald Trump impulsa, desde el pasado 7 de marzo, su llamado “Escudo de las Américas”, al que se sumaron naciones con gobiernos de derecha y extrema derecha. Trump rebautizó esa estrategia como Doctrina Donroe, en alusión a su predecesor del siglo XIX, el presidente James Monroe, el primero que promulgó que Estados Unidos tenía la obligación de intervenir en la región ante las incursiones por entonces de potencias europeas.
El “Escudo de las Américas” ha tenido también consecuencias interregionales: países como Ecuador, Argentina, Guatemala o Panamá han anunciado iniciativas con naciones vecinas, para compartir modelos de seguridad o experiencias carcelarias como las de El Salvador. El Pentágono dio un vuelco militar muy agresivo al iniciar, en septiembre de 2025, una campaña sin precedentes de ataques contra lanchas que califica, sin ofrecer evidencia, como narcoterroristas; además ha perpetrado 220 ejecuciones extrajudiciales.
El senador demócrata Tim Kaine sugirió que “la administración Trump probablemente asesinó ilegalmente a personas que no están involucradas en el narcotráfico”, tras una revisión cuidadosa de la información disponible, reportó CNN.
Kaine instó al magnate a examinar las circunstancias de estos ataques y poner fin a lo que calificó como “una operación ilegal, costosa e ineficaz”.
Murió migrante en cárcel
El migrante salvadoreño Edwin López Cornejo, murió en una cárcel de inmigración en Nueva Jersey. Sus familiares exigieron una investigación independiente sobre su fallecimiento al afirmar que se le negó la atención médica adecuada para tratar la diabetes. Al menos 56 inmigrantes han fallecido bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas desde que comenzó la cacería antimigrante de Trump.