La agresión verbal de Milei a Lula repercute en el Mercosur

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Juraima Almeida

Brasil decidió suspender el regreso a Argentina de su embajador en un nuevo capítulo de la crisis diplomática desatada por los reiterados insultos del presidente Javier Milei a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. En la noche del martes, la Cancillería argentina respondió con un comunicado donde acusa a Brasilia de «aislarse de la región» por «cuestiones ideológicas».

El Gobierno brasileño decidió reducir la representación diplomática al nivel de encargados de negocios tras los reiterados ataques de Milei, que llamó a Lula “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, desatando una crisis diplomática sin precedentes con Brasil. Por sus “reiteradas agresiones» contra Lula, el gobierno brasileño resolvió que Julio Bittelli, su representante en la Argentina, no regrese a la embajada en Buenos Aires, según confirmaron desde Planalto, sede del Ejecutivo del país vecino.Por los reiterados insultos de Milei a Lula, Brasil retira a su embajador de Argentina

En consecuencia, el gobierno brasileño mantendrá la representación diplomática en el nivel de “encargado de negocios”, una decisión que implica una fuerte rebaja en la relación bilateral y que refleja el deterioro del vínculo entre ambos países. En los últimos tres años, los ataques de Milei fueron moneda corriente y las descalificaciones se fueron agravando con el pasar del tiempo. En ninguna ocasión Milei aceptó pedir disculpas; sino que reafirmó los dichos.

Durante una reciente visita a San Pablo, donde apoyó explícitamente la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, el mandatario argentino se refirió en duros términos hacia Lula, a quien tildó de «ladrón, corrupto y presidiario», y añadió que salió de la cárcel «por un error administrativo». Por su parte, Lula califico como una «payasada» la presencia de Milei en el acto de Bolsonaro (hijo del hoy preso ex presidente Jair Bolsonaro) y al mismo tiempo advirtió que no iba a tolerar la intromisión de dirigentes extranjeros en las elecciones del 4 de octubre.

Luego de las quejas del gobierno brasileño, Milei redobló la apuesta en una entrevista televisiva: «¿Así que el señor Lula se siente muy tocado si le digo que es un chorro? Si es ladrón, si fue presidiario…». Esto terminó de colmar la paciencia de la administración brasileña, y en las últimas horas el canciller Mauro Vieira le entregó una nota de protesta formal al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, en la cual también anunciaban que rebajarán el vínculo al nivel de encargado de negocios y pospondrá sin fecha el retorno del embajador Bitelli.

La decisión de las autoridades brasileñas es casi inédita, y además de afectar el vínculo entre la Argentina y Brasil -su principal socio a nivel sudamericano- también afectaría al Mercosur.

Flavio Bolsonaro y Milei, en Sao Paulo

También el canciller argentino Pablo Quirno se refirió a la histórica crisis diplomática que se desató con Brasil, luego de los reiterados insultos y ataques de Milei a Lula. Según indicaron fuentes del gobierno brasilero, luego confirmadas por su par argentino, se decidió retirar de forma permanente al embajador argentino de tierras vecinas. «Él (Lula<9 vino a visitar a (la ex presidenta) Cristina (Fernández de Kirchner)», dijo en defensa de Milei. «Es lamentable también que, de alguna manera, se quejen de injerencias en procesos electorales cuando el propio Lula visitó, previo a las elecciones del año pasado, a la presidente Cristina Fernández de Kirchner en su prisión domicilaria y no hubo, desde nuestra parte, ningún tipo de problema. Son las relgas del juego», volvió a defenderlo el canciller Quirno.

En conferencia de prensa detalló que se comunicaron desde Brasil para informar que «la relación es a nivel de encargo de negocios» y se solicitó el retiro del embajador Julio Bitelli.

Luego de participar en la nominación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial de cara a los comicios de octubre próximo, Milei calificó a Lula de «chorro» y «presidiario» y luego, en una entrevista  ratificó sus insultos contra la máxima autoridad de Brasil. “Lo liberaron por una falla en el procedimiento. No es inocente”, afirmó. El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF), en 2021, revocó las condenas de Lula por entender que no se le habían respetado sus derechos durante el proceso llevado adelante por el juez Sergio Moro, ex ministro de Justicia de Jair Bolsonaro.