Bolivia decreta el estado de excepción: no logra frenar los bloqueos viales

Rodrigo Paz llegó a un acuerdo con la central obrera

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Sulkata M. Quilla

El presidente boliviano Rodrigo Paz firmó un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para pacificar el país tras 50 días de protestas y bloqueos, pero los sectores campesinos y cocaleros que mantienen las medidas de presión rechazaron el pacto, mientras dirigentes del transporte pesado afirman que la organización sindical no controla ninguno de los puntos de bloqueo instalados en las carreteras.

Gobierno firma pacto con la COB que no controla ni un bloqueo
La Federación de Campesinos de La Paz-Tupaj Katari anunció que seguirá con los bloqueos.

Paz anunció este sábado la imposición del estado de excepción en Bolivia «para liberar las carreteras del país», tras siete semanas de protestas y bloqueos de carreteras de sectores campesinos y afines al exmandatario Evo Morales, que exigen su renuncia. «Lo que hoy enfrenta Bolivia es una estrategia organizada de desestabilización contra la democracia y un gobierno constituido y debemos llamarla por su nombre: un intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo», manifestó.

La firma del acuerdo entre el Gobierno y la principal organización sindical del país buscó abrir una etapa de diálogo para abordar una serie de demandas económicas, sociales e institucionales. Sin embargo, pocas horas después del acto realizado en la Casa Grande del Pueblo, organizaciones que sostienen parte importante de los bloqueos ratificaron la continuidad de sus movilizaciones y pusieron en duda el alcance real del entendimiento.

La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz «Túpac Katari» instruyó mantener y reforzar los bloqueos en las 20 provincias del departamento. Los sindicatos campesinos y sectores afines al expresidente Evo Morales rechazaron el acercamiento y continuaron con la protesta.

Rodrigo Paz y la dirigencia de la COB

Según información difundida por la Presidencia boliviana, la medida no supone la suspensión de derechos, pero sí «quedan prohibidos los bloqueos de vías y el uso de armas, explosivos y elementos violentos». También se dispuso el «apoyo temporal» de las Fuerzas Armadas a la Policía para «proteger rutas estratégicas, infraestructura esencial y garantizar el abastecimiento».

*Antropóloga y economista, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)