Vance intenta vender el acuerdo de Trump con Irán

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Beverly Fanon-Clay

El vicepresidente JD Vance aseguró que Irán no recibirá «ni un solo centavo» de Estados Unidos

El vicepresidente JD Vance subió el jueves al podio de la Casa Blanca para seguir promoviendo el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, mientras llegan opiniones encontradas de los republicanos. Vance insistió en que el acuerdo es beneficioso para Estados Unidos, argumentando que el programa nuclear iraní permanece destruido independientemente de si Irán cambia su comportamiento. «De cualquier manera, nosotros y la región en general ganamos», insistió Vance.

Trump firma el acuerdo y asegura que evita una “depresión mundial”

Asimismo, lanzó una advertencia a Israel, que no es parte del acuerdo del presidente Donald Trump, y restó importancia a la posibilidad de que termine siendo el responsable del acuerdo ante las críticas que ya están llegando de algunos sectores republicanos. El presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, Roger Wicker, republicano por Mississippi, argumentó que el fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares para Teherán «haría que el pago a Irán bajo el acuerdo de 2015 del presidente Obama pareciera una miseria en comparación», y sugirió que el pacto está desfasado con los objetivos de Trump.

La Casa Blanca pasó a la ofensiva para intentar contener las críticas al acuerdo con Irán y presentarlo no como una concesión a Teherán, sino como el inicio de una negociación desde una posición de fuerza. El programa nuclear iraní, defendió el vicepresidente J. D. Vance este jueves desde la sala de prensa de la Casa Blanca, ha quedado destruido; el alivio económico sólo llegará si Irán cumple, y Estados Unidos conserva la capacidad de volver a apretar el cerco si Teherán engaña.

 Lo que hacía unas semanas era una exigencia de rendición incondicional de Irán, con la voluntad declarada de destruir la teocracia, se había convertido ahora en una fase negociadora con plazos, verificación y hasta posibles incentivos. Y el aliado estrecho, casi inquebrantable, Israel, recibía críticas de una dureza poco habitual. En la sala de prensa, Vance advirtió al Gobierno de Benjamin Netanyahu de que no le convenía atacar al único gran aliado que le quedaba, y le recordó que buena parte de su defensa dependía de armas fabricadas en Estados Unidos y pagadas por sus contribuyentes.

El vicepresidente JD Vance asegura que Irán no recibirá "ni un solo centavo" de Estados Unidos«Durante los últimos tres meses, dos tercios de las armas defensivas que han protegido vuestro territorio han sido construidas por manos estadounidenses y pagadas por los contribuyentes estadounidenses. El problema de Israel no es Donald J. Trump», dijo un Vance lapidario, quien insistió en que Estados Unidos no ha renunciado al uso de la fuerza ni a la presión económica. Al contrario, trató de presentar el acuerdo como una continuación de la campaña militar y financiera de los últimos meses. «Tenemos todas las cartas», dijo.

La idea que quiso transmitir fue que Irán llegaba a esta negociación debilitado, con la economía en crisis, el programa nuclear golpeado y la capacidad militar reducida. Según su versión, el dilema para Teherán es simple, aceptar un cambio verificable de conducta o seguir aislado, sin acceso real a los beneficios prometidos. Pero fuera de la sala reinaba la realidad y la certeza que EEUU no ganó la guerra.

El mensaje del equipo de Trump fue claro: el presidente no había premiado a Irán, sino que le había dado una última oportunidad bajo vigilancia, mientras advertía también a Israel de que no pusiera en peligro un proceso que Washington consideraba decisivo para rehacer el equilibrio de Oriente Próximo. Aun así, las críticas crecían a medida que se conocían más detalles, tanto entre republicanos escépticos ante la posibilidad de darle oxígeno económico a lo iraníes como entre aliados como Israel.

Mientras, Israel vulneró este jueves el memorando de entendimiento firmado en la misma mañana por Estados Unidos e Irán y que tras su rúbrica establece el fin «inmediato y permanente» de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.

La vulneración del acuerdo ocurrió tras el ataque israelí a un vehículo en el sur libanés y matar a una persona y herir a otra, según fuentes oficiales. «Un mártirIsrael continua ataques no Líbano enquanto avalia resposta ao Irã; veja ... cayó muerto y otro resultó gravemente herido en un ataque perpetrado por un dron enemigo (israelí) que tenía como objetivo un automóvil en la rotonda de Kafr Tibnit, en Arnoun», publicó este jueves la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesahoras después de conocerse la firma del memorando y de entrar en vigor el acuerdo.

 

Términos que no figuran en el acuerdo

Trump y Vance han descrito términos del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán que no figuran en el texto del memorando de entendimiento,  incluyendo detalles obre el futuro nuclear de los iraníes. Durante la rueda de prensa de este jueves, Vance insinuó una expklicación: la negociaciones inclueron «acuerdos de caballeros», algunos de los cuales «etán por escrito», pero no se han hecho público.

Vance afirmó que lo que importa es el marco -pago por resultados-, no la redacción: «hay mucha discusión, el memorando de entendimiento, los acuerdos de caballeros, el acuerdo final: la palabras no importan, señoras y señores, lo que importa es la verificación».

El acuerdo permitirá a Irán vender petróleo en el mercado abierto, acceder a activos congelados por un valor aproximado de cien mil millones de dólares y utilizar un fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares aportado por inversores privado, pero esto presupone «una transformación en el comportamiento iraní», dijo Vance. Ofreció como ejemplos la inspecciones nucleares y la eliminación del uranio enriquecido.