El secuestro de los y las voluntarios de la misión humanitaria a Gaza

Día 25 y sin novedades

28

Nodal

A veinticinco días del secuestro de las y los diez integrantes del convoy terrestre Global Sumud Maghreb Libia oriental, familiares, organizaciones de derechos humanos, sindicatos, legisladores, organismos internacionales y representaciones diplomáticas de distintos países continúan reclamando información verificable sobre su situación, acceso humanitario independiente y su inmediata liberación.

Las personas secuestradas son María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera (Argentina), Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Alicia Armesto Núñez (España), Domenico Centrone y Leonarda Alberizia (Italia), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Laura Kwoczała (Polonia), Ashraf Khoja (Túnez) y Jenelle Jones (Estados Unidos). Todas integraban una misión civil y humanitaria internacional que buscaba acompañar el ingreso de ayuda de emergencia a Gaza y reclamar el fin del bloqueo impuesto sobre la población palestina.

Entre las personas secuestradas se encuentran Paula Giménez y Lucas Aguilera, ciudadanos argentinos y directores de investigación de Noticias de América Latina (NODAL), que participaban de la misión humanitaria como parte de un equipo médico integrado por trabajadores de la salud, especialistas y voluntarios internacionales. Desde el 24 de mayo permanecen secuestrados junto a los otros ocho integrantes de la comitiva internacional.

El Convoy Terrestre formaba parte de un conjunto más amplio de acciones internacionales de solidaridad articuladas bajo la Iniciativa Global Sumud —palabra árabe que puede traducirse como “firmeza”, “resistencia” o “perseverancia”— impulsada por organizaciones sociales, humanitarias, sindicales y de derechos humanos de distintos países. Su objetivo es contribuir a visibilizar la crisis humanitaria que atraviesa Palestina, con un genocidio en curso perpetrado por el Estado de Israel, reclamar el cumplimiento de las obligaciones establecidas por el derecho internacional y promover el ingreso de asistencia para la población palestina.

Junto a la caravana terrestre, estas iniciativas incluyeron acciones marítimas de alcance internacional conocidas como la Global Sumud Flotilla. Tanto la flotilla como el convoy terrestre se definieron públicamente como iniciativas no violentas, de carácter civil y humanitario, orientadas a movilizar ayuda, generar conciencia internacional y reclamar la apertura de corredores seguros para la asistencia humanitaria.

Esta cronología reconstruye los principales acontecimientos ocurridos entre el 15 de mayo y el 11 de junio de 2026. Reúne los hechos conocidos, las gestiones diplomáticas, jurídicas y parlamentarias realizadas, las acciones impulsadas por familiares y organizaciones acompañantes, las respuestas institucionales y los testimonios obtenidos durante estos veinte días. Su objetivo es contribuir a la reconstrucción documentada de los hechos y dejar registro de las acciones desplegadas para proteger la vida, la integridad y los derechos de las personas secuestradas y detenidas arbitrariamente en Libia oriental.

Una misión transparente y bajo negociación formal

15 de mayo | Lanzamiento del Global Maghreb Sumud Land Convoy

El 15 de mayo de 2026 fue lanzado públicamente el Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb, una misión civil y humanitaria internacional que formaba parte de una de las mayores iniciativas de solidaridad organizadas para reclamar el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza durante 2026.

La misión reunía a más de 230 participantes provenientes de más de veinte países y transportaba ambulancias, viviendas móviles, camiones con ayuda humanitaria e insumos de emergencia destinados a la población civil palestina. Entre sus integrantes se encontraban médicos, ingenieros, docentes, psicólogos, periodistas, abogados, trabajadores humanitarios y voluntarios de distintas nacionalidades.

El recorrido previsto comenzaba en Mauritania y atravesaba Argelia, Túnez, Libia y Egipto, con destino final en el paso fronterizo de Rafah.

Las negociaciones previas con Libia oriental

La hoja de ruta de la misión estuvo respaldada por gestiones formales. Antes de su ingreso a las zonas bajo control de autoridades de Libia oriental, la organización informó haber realizado contactos y negociaciones ante gobiernos e instituciones de la región para obtener permisos, autorizaciones y garantías de tránsito seguro.

En ese marco, el 14 de mayo, autoridades vinculadas a Libia oriental comunicaron una propuesta para transferir la ayuda humanitaria a la Media Luna Roja Libia con el objetivo de facilitar su traslado por canales locales hacia la frontera con Egipto.

Entre el 19 y el 20 de mayo, representantes del convoy respondieron formalmente a esa propuesta, aceptando avanzar en mecanismos coordinados para la entrega de la ayuda bajo condiciones que permitieran garantizar la seguridad de las personas participantes y la integridad de la misión.

Las garantías solicitadas para el tránsito seguroLibya denies stopping Soumoud convoy without cause - Foreign Affairs ...

En dicha presentación, la misión solicitó formalmente el tránsito seguro por las localidades de Sirte y Bengasi, la protección para las personas participantes, el resguardo de la documentación, los equipos de comunicación, los vehículos, los insumos médicos y los materiales de prensa, así como la emisión de instrucciones operativas claras a las fuerzas militares, policiales y autoridades administrativas involucradas en el recorrido.

Según la organización, estas solicitudes formaban parte de las negociaciones abiertas que se mantenían con las autoridades de Libia oriental para permitir el avance del convoy hacia Bengasi, la frontera de Salloum, en Egipto, y posteriormente hacia el paso de Rafah.

Al momento de los acontecimientos del 24 de mayo, las negociaciones continuaban abiertas. En ese contexto, una delegación internacional integrada por diez representantes fue designada para continuar las gestiones destinadas a garantizar el tránsito seguro de la misión. La comitiva estaba integrada por Alicia Armesto Núñez (España), Laura Kwoczała (Polonia), Jenelle Jones (Estados Unidos), María Paula Giménez (Argentina), Lucas Ezequiel Aguilera (Argentina), Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Ashraf Khoja (Túnez), Domenico Centrone (Italia) y Leonarda Alberizia (Italia). Horas después, toda comunicación con el grupo sería interrumpida.

La emboscada a la comitiva negociadora 

19 al 24 de mayo | Negociaciones abiertas y bloqueo en Sirte

Libyan News Agency - Pending approvals: Al-Somoud Convoy to break the ...
El convoy detenido a la entrada de la ciudad de Sirte

Entre el 19 y el 24 de mayo, el Global Maghreb Sumud Land Convoy permaneció bloqueado en las inmediaciones de Sirte, en una zona de transición de alta sensibilidad que divide áreas de control político y militar diferenciadas dentro del territorio libio. Durante esos días continuaron las negociaciones entre representantes de la misión y autoridades vinculadas a Libia oriental para permitir el avance del convoy hacia Bengasi, la frontera de Salloum, en Egipto, y posteriormente hacia el paso de Rafah.

Las conversaciones se desarrollaban sobre la base de los intercambios previos y de las solicitudes formales de garantías presentadas por la organización para resguardar la seguridad de las personas participantes y la integridad de la misión humanitaria.

24 de mayo | Una delegación internacional para continuar las negociaciones

En ese contexto, el 24 de mayo de 2026 fue designada una delegación internacional integrada por diez integrantes del equipo de salud con el objetivo de continuar las gestiones destinadas a garantizar el tránsito seguro del convoy.

La comitiva estaba integrada por Alicia Armesto Núñez (España), Laura Kwoczała (Polonia), Jenelle Jones (Estados Unidos), María Paula Giménez (Argentina), Lucas Ezequiel Aguilera (Argentina), Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Ashraf Khoja (Túnez), Domenico Centrone (Italia) y Leonarda Alberizia (Italia).

Las diez personas fueron designadas para representar a la misión en una instancia de negociación que buscaba destrabar el paso del convoy y asegurar la continuidad de su recorrido hacia Egipto y Gaza.

El último mensaje desde el Puesto 5+5

Parte del convoy a su paso por Trípoli, Libia.
Parte del convoy a su paso por Trípoli, Libia.

Ese mismo día, la delegación se dirigió hacia el área de seguridad conocida como Puesto de Control Militar 5+5, cercana a Sirte. Se trataba de un punto estratégico ubicado en la zona de separación entre las distintas áreas de influencia política y militar existentes en Libia, donde se desarrollaban las conversaciones para definir el futuro de la misión.

A las 15:22 horas del 24 de mayo se interrumpió la comunicación directa con la comitiva.

En el último mensaje recibido, integrantes del grupo informaron que estaban siendo trasladados por fuerzas de seguridad en tres camionetas blancas. A partir de ese momento cesó todo contacto directo con la delegación, dando inicio a una situación de incomunicación cuyo alcance y características sólo comenzarán a conocerse parcialmente días más tarde.

Durante las horas posteriores no existió información oficial sobre el paradero de los diez representantes, las autoridades responsables de su custodia ni las razones de su traslado.

25 al 28 de mayo | El ataque al campamento y la suspensión de la misión

Mientras la delegación negociadora permanecía incomunicada, el resto del convoy continuó instalado en las inmediaciones de Sirte, a unos diez kilómetros del Puesto de Control Militar 5+5.

Según la información difundida por Global Sumud, durante el 25 de mayo vehículos no identificados rodearon el campamento principal. La organización denunció que se produjeron intimidaciones, amenazas y agresiones físicas contra participantes civiles desarmados que integraban la misión humanitaria.

De acuerdo con esos reportes, el ataque al campamento impidió cualquier posibilidad de continuidad de la misión en condiciones de seguridad y obligó a sus integrantes a iniciar el repliegue de la caravana.

Con la delegación negociadora desaparecida, sin información sobre el paradero de sus integrantes y frente a los hechos de hostigamiento denunciados por la organización, la misión terrestre quedó imposibilitada de continuar su recorrido. El 28 de mayo, el Global Maghreb Sumud Land Convoy formalizó la suspensión de la iniciativa, atribuyendo la decisión a los obstáculos burocráticos, los episodios de violencia registrados en las inmediaciones de Sirte y el secuestro de los diez integrantes de la delegación negociadora.

La desaparición de la comitiva marcó un punto de inflexión para toda la misión. Lo que había comenzado como una iniciativa internacional de ayuda humanitaria se transformó en una crisis que involucró a ciudadanos de ocho países, abrió una intensa actividad diplomática y jurídica internacional y dio inicio a una búsqueda urgente para determinar el paradero y las condiciones de detención de los diez voluntarios secuestrados.