Albanese: se dio la orden de que el mundo olvide el genocidio en Gaza

No hay alto el fuego, la gente sigue muriendo, denuncia la relatora de la ONU

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Armando Tejada

La relatora de la ONU afirmó que Israel comete los crímenes contra los palestinos por la impunidad que disfruta, resalta la relatora de la ONU y que vivir bajo las sanciones de Estados Unidos significa muerte civil

Francesca Albanese, relatora especial para los Territorios Palestinos Ocupados de la Organización de Naciones Unidas (ONU), denunció que “en Gaza sigue muriendo gente” y que “no hay un alto el fuego”, pero que “se dio la orden para que se mire a otro lado”.

La jurista italiana se encuentra en Madrid, donde se mostró junto al cuadro de Pablo Picasso, El Guernica, uno de los máximos símbolos del pacifismo de la historia moderna y que en su día se inspiró en lo que se convirtió a la postre en el primer bombardeo indiscriminado contra una población civil, la localidad vasca de Guernica, asesinada en plena Guerra Civil española, en abril de 1937, por la aviación alemana del ejército nazi y la Legión Cóndor del fascismo italiano, en connivencia con el ejército sublevado a las órdenes de Francisco Franco.

La relatora de la ONU amaneció en Madrid con una buena noticia: el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, envió una carta a la Comisión Europea (CE) para activar el denominado Estatuto de Bloqueo, con el que tanto Albanese como los 11 magistrados de la Corte Penal Internacional sancionados por la administración de Donald Trump quedarían exentos de penalizaciones en territorio europeo.

Es un primer paso para que la Unión Europea (UE) asuma como propia la causa y que se podría decidir en el Consejo Europeo los próximos 18 y 19 de junio. Lo primero que Albanese hizo en la capital española fue ir al Museo Reina Sofía, cerrado a esas horas, lo que le permitió en soledad contemplar algunas de sus grandes obras, entre ellas El Guernica:Guernica Picasso Originale How Picasso's Journey From Prodigy To Icon

“Esta obra es impresionante, ya lo sabía antes de verla, pero contemplarla así es muy emocionante. Nos retrata la destrucción en general de la población civil, del colapso de la vida privada, de la barbarie de la guerra y la violencia, pero también nos habla de la esperanza”.

Albanese asumió la encomienda de la ONU en 2022 y desde entonces se ha convertido en la voz más contundente en la lucha contra el “genocidio”, como ella mismo lo definió hace dos años, lo que provocó una tormenta diplomática internacional, así como su posterior informe sobre la connivencia del tejido empresarial internacional con los planes de destrucción y el apartheid de Israel sobre Palestina, lo que la convirtió para la administración Trump en objeto de sanciones administrativas que le impiden llevar a cabo su trabajo.

Pero ella, más allá de las amenazas, insistió: “en Gaza sigue muriendo gente, en Cisjordania también. No hay un alto el fuego. Se ha dado la orden de apartar la mirada de la franja, de olvidar. La mayor parte del mundo ha desviado la vista hacia otro lugar, pero en Gaza sigue muriendo gente y no podemos permitir que el genocidio continúe porque tarde o temprano está realidad se nos echará encima”.

También denunció la persecución de las voces críticas, tanto por parte de Israel como de Estados Unidos, pero con la connivencia de una gran parte de la comunidad internacional, como le ocurre a ella: “es peor que ser delincuentes, porque incluso a los criminales se les permite defenderse. Incluso a ellos se les garantiza el debido proceso, y a nosotros, no. Hoy me pasa a mí, pero mañana podría sucederle a miembros de su gobierno o a jueces. Así que se trata de una técnica de intimidación al estilo de la mafia con el fin de silenciar a la gente, para obligarla a acatar las normas”.

Insistió en que “Israel no habría podido cometer todos los crímenes que ha cometido contra los palestinos si no fuera por la impunidad de la que ha disfrutado”, para lo que citó como ejemplo el secuestro en aguas internacionales de miembros de la Global Sumud Flotilla.

“Lo que sí es nuevo es la escala, la magnitud de las atrocidades, la arrogancia, la ostentación y el hecho de que sigan gozando de impunidad. Es escandaloso (…) En Europa, Israel se ha adentrado hasta mil kilómetros mar adentro desde su costa para secuestrar a personas que no se dirigían a Israel”, añadió.

Además advirtió que esas “personas, como tantos otros miles de palestinos, están recluidos en “cárceles israelíes que son en realidad centros de tortura y ahora un ciudadano europeo y uno brasileño se encuentran dentro. Así que deben ser liberados de inmediato. Por eso toda la presión que se necesita debe venir de Europa. O se respetan las normas básicas del estado de derecho o imperará la barbarie”.

“Intereses corporativos por encima de la democracia”

Albanese insistió en la necesidad de la ruptura comercial con Israel y a nivel individual de no tener ningún tipo de trato con las empresas que lucran con el genocidio: “los intereses corporativos son más importantes que la democracia. Sé que es difícil de asimilar, pero esto es lo que veo desde hace al menos un año, cuando empecé a investigar la complicidad de universidades, fondos de pensiones, bancos y, por supuesto, la industria armamentística, e incluso Airbnb y Booking”.

Albanese también celebró la postura del gobierno español en la denuncia del genocidio en Gaza, pero al mismo tiempo lamentó que “está prácticamente sola ante la abominación. Esto es lo que es Europa tres años después del genocidio en Gaza. Es una institución que antepone los mercados, los intereses privados y los de las corporaciones por encima de las personas, sus derechos y la vida civil. Por eso no podemos ver lo que está haciendo el gobierno español como un simple hecho de solidaridad, es un acto de preservación de lo que queda de nuestras democracias”, finalizó.

En una entrevista con la Radio Televisión Pública Española (RTVE), Albanese se refirió a su vida después de las amenazas y sanciones por parte de Estados Unidos e Israel: “vivo bajo protección desde hace mucho tiempo. Pero mi vida continúa con normalidad porque no me voy a condenar al silencio por esto. Parece una mafia internacional. Quieren silenciar a todos y todas las que piden el fin del genocidio, el fin de los crímenes.

“Vivir bajo de las sanciones de Estados Unidos significa muerte civil. No puedo efectuar pagos o recibir dinero. Me han cortado todas las transacciones diarias. No puedo tener seguro médico.”

Para finalizar su estancia en Madrid, Albanese participó en el Círculo de Bellas Artes en un coloquio junto a los actores Carlos Bardem y Aitana Sánchez Gijón, con los que volvió a denunciar el genocidio en Gaza, la pasividad de la comunidad internacional y la urgencia de detener la masacre para “curar la herida moral de nuestro tiempo”. Parafraseó a Rosa Luxemburgo: “en lugar de socialismo o barbarie, ahora tenemos el dilema de respeto a la legalidad internacional o barbarie”.