El laborista Starmer debe recomponer el desastre de 14 años de conservadurismo

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Isabella Arria

El laborismo puso fin a catorce años de gobiernos conservadores en el Reino Unido con una apabullante victoria que le da mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes. La sorpresiva apuesta a una elección anticipada del primer ministro Rishi Sunak resultó un calamitoso fracaso para los conservadores.

El Partido Laborista liderado por sir Keir Starmer, se alzó con alrededor del 46 % del voto, equivalente a 410 escaños, los conservadores perdieron 241 diputados, pero mantienen su lugar de principal fuerza opositora, seguidos por los liberal-demócratas en el número de escaños parlamentarios y casi igualados en número de votos por la ultraderecha de Reform UK que hizo una excelente elección.

El resultado fue un veredicto inapelable contra los conservadores que gobiernan desde 2010 y dejan un país con los servicios públicos al borde del colapso, deuda pública en un 88% del PBI con intereses mensuales de 10 mil millones de libras, salarios estancados, crisis en la vivienda, aumento de la pobreza y la desigualdad, ríos contaminados y falta de agua potable en algunas zonas del país.

El primer ministro saliente, Rishi Sunak, anunció este viernes que abandonará el liderazgo del Partido Conservador tras la debacle de la formación en las elecciones generales del jueves. Su discurso de dimisión lo ofreció en la puerta del número 10 de Downing Street (residencia del primer ministro), antes de dirigirse al palacio de Buckingham para hacerla efectiva ante el rey Carlos de Inglaterra.

Otro batacazo significativo en estas elecciones es la del Partido Nacional Escocés (SNP), que por ahora cuenta con 7 diputados en los Comunes -de 43 que tuvo en la última legislatura-. Esto significa que los independentistas dejarán de ser la formación dominante en Escocia, en beneficio de los laboristas, si bien el SNP sigue al frente del gobierno autónomo escocés en principio hasta las próximas elecciones regionales.

Desastre conservador

Laboristas celebran aplastante victoria en Reino UnidoLos tories (conservadores) fueron arrasados tanto en Inglaterra, como en Escocia y Gales, los tres países que conforman el Reino Unido. Decenas de zonas tradicionalmente conservadoras pasaron a manos de los liberal-demócratas en el afluente sur de Inglaterra o a los laboristas en el centro y norte del país.

Seguramente, la marea laborista dejará en la calle al ministro de finanzas, Jeremy Hunt, al de interior, James Cleverly, al de defensa Grant Shapps y a la líder de la Cámara de los Comunes Penny Mordaunt, que ya no podrán soñar con sustituir a Sunak al frente del partido, hoy literalmente descabezado. El escaño del mismo Rishi Sunak, en Yorkshire, estaba en peligro. ¿Será la primera vez en la historia que un primer ministro pierde en su propio distrito electoral?

La otra cara de esta victoria laborista es una señal de alerta sobre el estado político del país. La participación electoral, que era del 80% en la época de Margaret Thatcher, descendió a alrededor del 56%. Este claro desencanto político también se expresó en el voto por la ultraderecha, representada por el alma mater del Brexit, Nigel Farage.

El Reform UK de Farage se convirtió en el tercer partido en porcentaje de votos y fue esencial en la debacle conservadora, al dividir el voto de derecha y permitir la victoria de laboristas y liberal-demócratas (especie de centro progresista). El alto porcentaje de votos que obtuvo (más del 23%) no se reflejará, sin embargo, en el número de diputados, dadas las peculiaridades del sistema de votación británico.

Tampoco le funcionó su campaña del miedo a aumentos tributarios laboristas o las promesas de mejoramiento de El Partido Laborista gana las elecciones en Australia por primera vez en  nueve años | Actualidad | Cadena SERlos servicios públicos o las reducciones de los impuestos. Errores tácticos del billonario primer ministro: En 14 años hubo cinco primeros ministros, siete ministros de finanzas, ocho cancilleres y ministros del interior, trece de Cultura, lo que según los británicos, es típico de un país bananero.

En el Reino Unido no hay un período de transición antes del traspaso de gobierno. El cambio es automático y se parece a una prosaica mudanza inmobiliaria. Este viernes Rishi Sunak le dará las llaves de la casa oficial del primer ministro a Starmer que nombrará rápidamente a su gabinete en la sombra (diputados que ocupan puestos ministeriales desde la oposición como para estar listos para gobernar) para conformar el gobierno.

Starmer adelantó que prorrogará el parlamento unas semanas antes de las vacaciones veraniegas para lanzar su primer paquete legislativo. Con el crecimiento de la ultraderecha de Nigel Farrage en el Reino Unido y experiencias similares en distintas partes del mundo, desde Francia hasta Argentina, es fácil ver lo que puede pasar si el gobierno fracasa y en vez de cambios reales intenta hacer la plancha con retoques cosméticos y alguna que otra política progresista.

Los musulmanes

Los británicos eligen al diputado de la zona en que viven para que los represente en un parlamento que tiene 650 escaños. Pero el número de votos de los partidos no se traslada proporcionalmente a la Cámara de los Comunes porque los comicios se rigen por el famoso “first past the post” (el que gana en su zona aunque sea por un voto se lleva el escaño y deja al resto con las manos vacías).

La recuperación de los laboristas en el norte de Inglaterra y en zonas con fuerte presencia musulmana se vio empañada por el factor Gaza. Hay unos dos millones de musulmanes, tradicionalmente votantes laboristas, concentrados en zonas electorales donde tienen mucho peso.

Musulmanes abandonan el partido laborista en masa por su postura moderada  sobre Gaza - HérculesLa posición adoptada por Starmer el año pasado cuando se negó a apoyar un cese el fuego para frenar la masacre en la Franja de Gaza cambió las cosas: los laboristas tuvieron que disputar voto a voto con candidatos independientes que se habían alejado de las filas del partido. El laborismo se quejó formalmente de la campaña de “intimidación, abuso y acoso” que sufrieron sus militantes en zonas pro-palestinas como Bethnal Green en Londres o Birmingham.

La victoria laborista es histórica y reconfigura el mapa político británico, pero la parte más difícil comienza ahora. Los servicios públicos hacen agua por todos lados. El Servicio Nacional de Salud (NHS) tiene listas de espera de siete millones de pacientes, entre ellos para patologías graves como cáncer o enfermedades cardíacas: un 10% de los puestos que se necesitan están vacantes por los bajos salarios.

En plena campaña electoral hubo una huelga de los médicos residentes que ganan por hora lo mismo que una persona que hace la limpieza: 15 libras. En los dos últimos años hubo medidas de fuerza en todo el sector público ni qué hablar en los servicios privatizados por el thatcherismo en los 80 como agua y energía que están ofreciendo un servicio deplorable con tarifas altísimas.

En campaña el programa laborista fue escueto: un intento de mostrar que ofrecía un cambio sin mostrar mucho de lo que haría. Como táctica electoral, ante el poder de fuego de los medios conservadores y la City, la estrategia funcionó. Ahora hay que ver si Starmer tiene algún as en la manga y si tiene la audacia para implementarla.

Repercusión

Desde Irlanda, el primer ministro Simon Harris ha destacado la «clara victoria» de Starmer y ha expresado su confianza en continuar colaborando como «vecinos y amigos». Francia, otro vecino británico, también espera iniciar Elecciones en Reino Unido: los resultados | Los laboristas consiguen una  aplastante mayoría en el Parlamento | Página|12una nueva etapa en las relaciones para promover la cooperación bilateral, la paz y la seguridad en Europa, así como para abordar temas como la crisis climática y la inteligencia artificial, según ha destacado el presidente Emmanuel Macron en redes sociales.

Desde Irlanda, el primer ministro Simon Harris ha destacado la «clara victoria» de Starmer y ha expresado su confianza en continuar colaborando como «vecinos y amigos». También ha subrayado la profunda y significativa relación entre Irlanda y el Reino Unido.

Francia, otro vecino británico, también espera iniciar una nueva etapa en las relaciones para promover la cooperación bilateral, la paz y la seguridad en Europa, así como para abordar temas como la crisis climática y la inteligencia artificial, según ha destacado el presidente Emmanuel Macron en redes sociales.

La primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, quien será la futura Alta Representante de Política Exterior de la UE, ha felicitado a Starmer por su triubnfo «histórico» y espera fortalecer la «excelente cooperación» entre sus países respectivos.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha calificado la victoria laborista de «histórica», destacando que, a pesar del Brexit, el Reino Unido y la UE siguen siendo «socios cruciales». Michel ha expresado su esperanza de que ambos puedan continuar cooperando en «áreas de interés mutuo» durante este nuevo ciclo.

Los laboristas volvieron al poder tras 14 añosMichel ha mencionado que coincidirá el 18 de julio con Starmer en la cumbre de la Comunidad Política Europea, que tendrá lugar en el Reino Unido. En este contexto, el líder belga confía en abordar desafíos compartidos como la estabilidad, la seguridad, la energía y la migración.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también buscará establecer una «alianza constructiva» en los próximos años, durante los cuales es probable que la conservadora alemana continúe al frente del Ejecutivo comunitario. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, celebró la «histórica victoria electoral» y expresó su deseo de trabajar junto a ellos «para construir un futuro más progresista y justo para los ciudadanos de ambos lados del Atlántico».

*Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

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