La guerra contra Irán, el incierto futuro político de Israel y las elecciones de EEUU

45

Juan Antonio Sanz-Público

Imagen de archivo de un manifestante quemando una fotografía de Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
Un manifestante quemando una fotografía de Donald Trump y Benjamín Netanyahu

Los árabes, claveU

Puesto que ni el «bloque del cambio» de Eisenkot ni tampoco los partidos coaligados en torno a Netanyahu han conseguido ese mínimo de 61 escaños, la importancia del apoyo árabe es clave, a pesar del rechazo que casi todos los partidos, incluidos los opositores, han reiterado una y otra vez su oposición a pactar con los palestino-israelíes.
El líder de izquierda Yair Golan critica al gobierno durante liberación ...Solo Yair Golán, líder del partido de izquierda Los Demócratas, ha defendido desde un principio la importancia de llegar un acuerdo con los diputados de origen árabe. «No debemos seguir aceptando la división racista que hace Netanyahu entre votos judíos y votos árabes», indicó Golán en las últimas horas en la red social X. El problema para que Eisenkot pacte con los árabes es que el aspirante a primer ministro se declara también profundamente sionista, posición rechazada por los palestino-israelíes para regocijo de Netanyahu. Por cierto, el primer ministro israelí se ha apresurado a culpar a los árabes de «robar las elecciones» con su alta participación en los comicios.

Netanyahu, a la recolección de tránsfugas

El futuro de la guerra de Irán

No obstante, desde junio pasado Israel ha detenido sus ataques directos contra Irán y la confrontación entre Teherán y Washington también se ha reducido notablemente en el último mes, según entraba Estados Unidos en campaña electoral para decidir la próxima semana la renovación de toda la Cámara de Representantes y parte del Senado las elecciones de mitad de mandato.
Hasta la víspera de la celebración de los comicios israelíes, Netanyahu reiteró la necesidad de «terminar el trabajo» comenzado en Irán, que pasa por el derribo del régimen islamista, la destrucción hasta su última traza del programa nuclear iraní y la reducción casi a cero de su capacidad de defensa. Precisamente lo que demandan los halcones militaristas estadounidenses e israelíes.

Él es , el hombre con más posibilidades de tumbar a Netanyahu tras las elecciones en Israel
Gadi Eisenkot

Un gobierno de unidad nacional con Irán en mente

En este sentido, y aunque es una de las opciones que menos probabilidades tiene de salir adelante, Netanyahu podría pedir a Eisenkot la formación de un gobierno de unidad nacional con el objetivo de aplastar de una vez por todas a Irán. Para eso, el líder opositor debería incumplir sus promesas electorales de no pactar jamás con el actual primer ministro israelí. En esa dirección, Eisenkot solo aceptaría un gobierno de unidad nacional con el Likud y los otros partidos ultraderechistas si Netanyahu sale del mismo.

Y sobre Irán fue tajante: «Irán está más débil que nunca e Israel más fuerte que nunca». Agregó que en tanto exista la república islámica, esta «tratará de destruir a Israel». Ahora, advirtió Netanyahu, «junto a nuestro formidable amigo, el presidente Trump, tenemos la oportunidad de eliminar esa amenaza de una vez por todas».
De momento, y en este paréntesis de negociaciones, Netanyahu mira hacia EEUU y el 3 de noviembre. Una debacle electoral de Trump tendría efectos inmediatos en Oriente Medio y sería una señal inequívoca para subrayar que también Israel puede estar llegando al fin de una época en la que la exclusión de Netanyahu del poder sería su consecuencia mayor.