Javier Milei calificó a la ONU de «organización inútil»

Dijo que Malvinas es una "causa nacional"

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Mirko C. Trudeau

«Esta organización decidió mirar para otro lado con respecto a la situación de las Islas Malvinas», sostuvo Milei ante el Debate General de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Este miércoles, el libsertario presidente argentino Javier Milei,  durante su discurso en el Debate General de la Asamblea General de las Naciones Unidas, criticó la institucón llamándola «inútil» y señaló que la organización «se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros» pero «decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos circundantes».

En su tercer discurso en el organismo, Milei usó el reclamo soberano para justificar su ruptura con los foros multilaterales. Detrás de un discurso oportunista, quedó otra vez en evidencia la falta de un estrategia diplomática consistente.  Calificó a la ONU de organización «inútil» y sentenció que «solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados».

En sus dos presentaciones anteriores ante la ONU Milei había esquivado el tema de la soberanía, que ahora colocó en el centro de la agenda de su gobierno.En 2024, durante su primer discurso ante la 79° Asamblea, el Presidente ni siquiera hizo un reclamo explícito de soberanía, no exigió que Gran Bretaña se siente a negociar tal como lo establece la requisitoria de la ONU de hace 61 años, no habló de sanciones a empresas que explotan el archipiélago (cuando la ley vigente en la Argentina de entonces ya lo establecía), y no agradeció el apoyo al reclamo argentino expresado por otros países.

La palabra “Malvinas” apenas fue mencionada una sola vez y al pasar. En ese año, Milei se paró en el estrado y lanzó una larga perorata llena de críticas a la ONU. La calificó de “impotente”, desacreditó sus “políticas colectivistas”, rechazó la denominada Agenda 2030 y sostuvo que la defensa de los derechos sexuales y reproductivos “desploman la tasa de natalidad”.

Señaló sinsonrojarse que «los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África», siguiendo el libreto de Washington.

En 2025, en su segundo discurso ante la ONU, la palabra “Malvinas” y “soberanía” fueron mencionadas una sola vez y al pasar, en el tramo final de la alocución ante la 80° Asamblea y como parte de los temas pendientes. Hizo un reclamo más puntual: “Quiero reiterar nuestro reclamo legítimo e irrenunciable sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que permanecen ocupados ilegalmente”. “Situaciones coloniales como estas siguen sin ser resueltas. Por lo que invitamos al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales”, dijo entonces.

«Malvinas no es solamente una cuestión entre la Argentina y el Reino Unido. También plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus propias resoluciones. La Argentina tomó nota de esa realidad, y frente a la explotación no autorizada de nuestros recursos en el área en disputa, actuamos, presentamos notas de desaliento, acudimos a las herramientas jurídicas disponibles, sancionamos a las empresas involucradas y a sus proveedores y enviamos al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional», mencionó al respecto.

Javier Milei y Andy Burnham

«Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva», remarcó dos veces. «El principio de libre determinación no aplica en este caso ya que se trata de una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa», sostuvo Milei sobre las Islas Malvinas

«La ONU se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, a defender la soberanía de las naciones y ofrecer un foro donde los conflictos se resolvieran por la cooperación en vez de resolverse instantáneamente por las armas. Se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros, pero decidió mirar para otro lado respecto a la situación de las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos circundantes», afirmó durante su discurso en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

“Malvinas es para nosotros una causa nacional. Y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar», sostuvo y agregó: “El proyecto Sea Lion avanza hacia la extracción de petróleo en la plataforma continental argentina mediante licencias británicas que nuestro país rechaza por ilegales e ilegítimas”.

«Toda actuación en este sentido no autorizada por la República Argentina, constituye un acto ilícito, tanto a la luz del derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar como del derecho interno argentino». señaló Milei para preguntar: «¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?». «No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad», afirmó el libertario.
En ese marco, el admirador de Margareth Thatcher expresó: «Al Reino Unido le reiteramos, una vez más, nuestro llamado a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de la soberanía». Además, invitó al gobierno británico a “proceder sin demora a intercambiar opiniones con el objetivo de resolver la cuestión vinculada con la explotación de los recursos naturales».

 

El Reino Unido respondió inmediatamente al discurso de Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y ratificó su posición sobre las islas Malvinas, a las que denomina Falkland Islands. A través de un comunicado incorporado al registro oficial de la ONU, el Gobierno británico afirmó que “no tiene ninguna duda” sobre su soberanía sobre las islas, así como sobre Georgias del Sur y Sandwich del Sur y las áreas marítimas que las rodean.

¿Anarquía de la ONU?

Milei dijo que la ONU es una «organización inútil» que alimenta a una «casta de parásitos»

El Presidente profundizó sus críticas contra el funcionamiento de Naciones Unidas y sostuvo que, además de no cumplir con algunos de sus objetivos originales, la organización desarrolló una estructura burocrática que, según su planteo, interviene sobre las decisiones de los Estados.»Así como les mostré cómo la ONU fracasó en cumplir con lo que debía hacer, ahora quiero contarles cómo sobresalió haciendo lo que nadie le pidió y que nunca debió hacer, porque en paralelo a este fracaso han montado un leviatán burocrático, abocado a decidir cómo deben vivir los pueblos del mundo y sus ciudadanos», sostuvo.

«Esto constituye una mezcla curiosa de anarquía y tiranía, impotencia entre quienes rompen las reglas más básicas como dictaduras sangrientas y organizaciones terroristas, y un control e imposición a orwellianas ante las democracias liberales que sí cumplen las normas», afirmó.Milei cuestionó distintas políticas y programas impulsados desde organismos internacionales: «Lo vimos con la agenda del Nuevo Milenio. Lo vimos con la Agenda 2030, con la regulación económica, las agendas de género, el extremismo y ambiental, y la inmigración descontrolada».

También anticipó sus críticas a la denominada Agenda 2045: «Y cada vez que fracasaron, en lugar de revisar el modelo o pedir disculpas, redoblaron la apuesta, como ya están haciendo ahora con la Agenda 2045, la cual, adelanto que va a fracasar».

Política energética

Milei también dedicó parte de su discurso a la política energética y destacó el potencial de los yacimientos petrolíferos de Vaca Muerta, al tiempo que vinculó su desarrollo con el reclamo argentino sobre los recursos naturales en el Atlántico Sur. «Y al sector energético mundial quiero decirle algo más: Vaca Muerta es una oportunidad histórica, con potencial para ser una de las grandes protagonistas energéticas de las próximas décadas. Vengan. Inviertan. Desarróllenla. Háganlo con nosotros», afirmó.

Sin embargo, planteó un límite para las inversiones vinculadas con territorios que Argentina considera bajo ocupación externa: «Pero esta invitación tiene un límite. No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal». «La posición argentina está tomada. Hoy vengo a decirles que la Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato; va a tomar cartas en el asunto», agregó.

El coronavirus

Otro cuestionamiento de Milei estuvo dirigido a la respuesta internacional frente a la pandemia de coronavirus. «El ejemplo más grave, el que debería avergonzar a esta organización para siempre, es otro, es el manejo de la pandemia», sostuvo. «Durante la pandemia, organismos que dependen de esta casa se antepusieron a la evidencia científica y a la soberanía de las naciones y promovieron en todo el mundo políticas de encierro forzado que destruyeron empleos, arruinaron la educación de una generación entera de niños y le costaron la vida a millones de personas que murieron solas, sin atención médica básica», afirmó.

Luego fue más allá en su caracterización: «Donde algunos aducen un error de política sanitaria, nosotros vemos un experimento global de control social disfrazado de ciencia». «Y cuando un Estado con anteojeras sanitaria le quita a su población el derecho a trabajar, a educarse, a despedir a sus muertos y eso se traduce en millones de muertes evitables hay una palabra para nombrarlo: genocidio», sostuvo.

Inteligencia artificial

Otro de los ejes del discurso fue el desarrollo de la inteligencia artificial, sobre el que Milei planteó una posición favorable a su expansión y cuestionó la posibilidad de que los Estados establezcan controles preventivos sobre la tecnología. «Y si por algún momento nos ilusionamos con que la lección estuviera aprendida tras tantos fracasos, la llegada de la Inteligencia artificial nos demuestra lo contrario», afirmó. En ese sentido, sostuvo que los temores vinculados con la destrucción del empleo ya estuvieron presentes en otros momentos históricos.

«Estas mejoras tecnológicas no sólo no han derivado en ninguna de las catástrofes con las que nos han intentado sembrar el terror, sino que, además, cada una de ellas terminó ampliando también aquello que el ser humano era capaz de hacer», sostuvo, y agregó: «Y allí, donde muchos ven una amenaza, nosotros vemos una frontera». Según Milei, la inteligencia artificial «puede multiplicar nuestra productividad en órdenes de magnitud, que todavía no comprendemos». En ese sentido, planteó: «¿Eso exige prudencia? Sí. Pero prudencia no significa miedo, y es más, el miedo bajo ningún punto de vista debería convertirse automáticamente en obediencia».

También cuestionó que el Estado tenga un rol central en la regulación de esta tecnología: «Cuando escuchamos que el Estado debe controlar la inteligencia artificial, conviene recordar algo elemental: el Estado no es una criatura abstracta, sino hombres, funcionarios y burócratas, y concederle el control sobre la innovación es conceder a algunos, en el mejor y más ingenuo de los casos, la facultad de limitar lo que los demás pueden crear».

Alineamiento con EEUU e Israel

En materia de política exterior, Milei volvió a explicitar el alineamiento de su gobierno con Estados Unidos e Israel. «También hicimos una elección geopolítica: nos alineamos sin ambigüedades con Occidente. Lo hicimos con los Estados Unidos y con Israel, países con los que compartimos una profunda afinidad de valores y una complementariedad estratégica», afirmó.

«Por eso, repudiamos los ataques del régimen iraní al Estado de Israel. Declaramos organización terrorista la Guardia Revolucionaria Iraní, así como seguimos buscando justicia por los dos atentados que sufrimos en nuestro suelo argentino en 1992 y 1994», agregó.

«Seguiremos formando parte de los foros multilaterales, de buena fe, porque hay problemas que requieren trabajo conjunto. Pero no confundimos cooperación con subordinación», sostuvo.s fuerzas del cielo nos acompañen y ¡viva la libertad, carajo!», concluyó.