León XIV en la Argentina de Milei: disputa histórica por la fe y la hegemonía política

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Emilia Trabucco

León XIV llegará a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, en un momento de debilitamiento del apoyo al gobierno de Javier Milei y creciente precarización de las condiciones de vida. El 60% desaprueba la gestión presidencial y el 54% declara que sus ingresos no alcanzan para afrontar los gastos del hogar (Universidad de San Andrés, octubre de 2026), mientras la pobreza alcanza al 32,3% y la indigencia al 7,5% (INDEC, primer semestre de 2026).

La visita del sucesor de Francisco, primer papa argentino, que murió sin regresar al país durante su pontificado, ocurre tras la derrota legislativa del partido de Donald Trump, aliado de Milei, y reactualiza la disputa por la influencia política de las instituciones religiosas en América Latina y el Caribe.

El 31 de octubre Milei inauguró en Neuquén un auditorio evangélico para cuatro mil personas y apeló a las Escrituras para defender la propiedad privada y el equilibrio fiscal. Su acercamiento a esas dirigencias se inscribe en parte, por la transformación del mapa religiosoReligión y política: el guiño de Milei y el peso del evangelismo en ... argentino. La identificación católica pasó del 76,5% en 2008 al 62,9% en 2019 (CONICET) y al 57,7% en 2026 (UBA), mientras la evangélica creció del 9% al 15,3% y al 17,4%, respectivamente. Hoy el 22,4% no tiene filiación religiosa, porcentaje que alcanza el 31% entre jóvenes de 16 a 29 años, de los cuales el 44,6% se identifica como católico (UBA, 2026).

La influencia de las iglesias excede la cantidad de fieles, ya que el 35,5% acudió a templos en busca de ayuda durante el último año y, entre quienes lo hicieron, el 45% necesitó asistencia económica, alimentaria o laboral. Entre evangélicos recurrió el 64,6%, frente al 38,8% de los católicos (UBA, 2026). Su presencia territorial crece con el retroceso de las políticas públicas, la precarización y la penetración del negocio del narcotráfico.

Esa capacidad territorial es disputada por las derechas latinoamericanas y sus aliados. En países como Brasil y Guatemala, corrientes del sionismo cristiano articularon redes evangélicas conservadoras con organizaciones estadounidenses y la diplomacia israelí. En Argentina, Milei recibió el 2 de noviembre un reconocimiento de la Coalición Latina por Israel, del pastor estadounidense Mario Bramnick, y reivindicó su alianza con Netanyahu vinculando la visita papal con los valores judeocristianos de Occidente.

La tentativa de Milei de incorporar al Papa a ese relato contrasta con Dilexi te, donde León XIV recupera la crítica de Francisco a las causas de la pobreza y reivindica a los movimientos populares. Frente a un Presidente que llamó “aberración” a la justicia social, el 43,2% espera que el Papa priorice la pobreza, cifra que llega al 49,2% entre jóvenes (UBA, octubre de 2026). León XIV visitará el Cottolengo de Claypole, que denunció falta de insumos para más de cuatrocientas personas con discapacidad, mientras las pensiones por invalidez cayeron 5,9% en cantidad y 15,9% en valor real durante la gestión de Milei; también se reunirá con trabajadores y organizaciones sociales.

La disputa por los derechos alcanzó también a la 35.ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+ del 7 de noviembre, en un contexto de violencia contra Marcha del Orgullo Lgbtiq+: una marea arcoíris cubrió las calles ...las diversidades alimentada por los discursos de odio del Gobierno. Los crímenes de odio aumentaron un 62% en 2025, con 227 casos registrados (Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+, 2026), mientras la agresión en manada contra mujeres trans en Palermo expuso dicha violencia. El gobierno porteño de Jorge Macri intentó postergarla por la visita papal, pero las organizaciones mantuvieron la fecha y el arzobispo Jorge García Cuerva aclaró que la Iglesia no había pedido suspenderla ni se trataba de una confrontación con la comunidad LGBTIQ+.

Otro alineamiento aparece en la recepción que Karina Milei organiza para el 8 de noviembre, a la que fueron invitados Marcos Galperin (Mercado Libre), Eduardo Eurnekian (Corporación América), Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Eduardo Elsztain (IRSA y Cresud), Alberto Roemmers (Laboratorios Roemmers), Mario Montoto (industria de defensa y Cámara de Comercio Argentino-Israelí), Daniel Hadad (Infobae), Francisco de Narváez (Grupo de Narváez) y Daniel Vila (Grupo América) (MDZ, 3/11; Infobae, 5/11). La selección muestra qué fracciones del poder económico busca destacar el Gobierno, que comparte con la Iglesia la organización de una visita para la que se estiman hasta siete millones de asistentes.

La disputa por la influencia de las instituciones religiosas tiene una larga trayectoria en América Latina y el Caribe, donde las creencias forman parte de la constitución histórica de las identidades populares y de las relaciones de poder. En Argentina, sectores de las cúpulas eclesiásticas se incorporaron a las alianzas reaccionarias que respaldaron el derrocamiento de Perón en 1955 y colaboraron con la última dictadura en el proyecto de aniquilamiento de las organizaciones populares. John William Cooke ya distinguía la religiosidad de las clases trabajadoras de las posiciones de las altas jerarquías de la Iglesia.

En esa misma historia, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, con figuras como Carlos Mugica, participó de la organización política y territorial de los sectores populares, una tradición cuyo arraigo comunitario fue recuperado, desde otras orientaciones políticas y teológicas, por los curas villeros y de la Opción por lxs Pobres,  acompañados por Francisco. Estas contradicciones, que atraviesan a las propias instituciones religiosas, permiten comprender por qué su influencia continúa siendo disputada por las fuerzas populares,  por los sectores dominantes y sus aliados internacionales.

En una Argentina donde la precarización de la vida cotidiana se combina con el debilitamiento del consenso gubernamental y una crisis de representación que excede al oficialismo, quedará por ver qué papel desempeña la visita papal en la articulación de las demandas de las clases trabajadoras y si éstas encuentran expresión en una dirigencia política que amplios sectores de la sociedad perciben alejada de sus problemas cotidianos.

La historia del continente permite comprender que las identidades religiosas forman parte de la constitución de las fuerzas sociales y de las disputas por la orientación política de nuestras sociedades. El tiempo presente dirá qué lugar ocupan en la construcción de una iniciativa popular capaz de intervenir sobre las relaciones de poder en la Argentina.

*Psicóloga, Magíster en Seguridad. Directora de NODAL. Analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) en Argentina.