Keiko Fujimori asumió la Presidencia peruana: fuerte polarización política
Mariana Álvarez Orellana
Poco antes de que Keiko Fujimori se dirigiera por primera vez al país como presidenta de la República, los congresistas de la oposición se retiraron del Hemiciclo. Portaban fotos impresas en blanco y negro de las víctimas de la represión estatal de los últimos años. Gritaban “justicia”. Otros simplemente la abuchearon. La presidenta prometió carreteras, un aumento del salario mínimo y fortalecer un Estado que dice haber encontrado “a la deriva”.
La líder de Fuerza Popular e hija del dictador Alberto Fujimori asumió la presidencia para el periodo 2026-031, y se convirtió en la novena mandataria de los últimos diez años en un país marcado por la inestabilidad política. Prometió
una nueva forma de gobernar, enfrentando la corrupción y la inseguridad.
Keiko designó este martes su gabinete ministerial, con solo dos mujeres en un total de diecinueve carteras, en el que recurrió a gente de su máxima confianza y a la experiencia de funcionarios en pasados gobiernos, incluido un militar al frente del Ministerio del Interior y un guiño diplomático en política exterior a Estados Unidos. Ya había anticipado el lunes a sus ministros clave, entre ellos al vicepresidente Luis Galarreta, su mano derecha en los últimos años, quien asumió como primer ministro.
Una de las sorpresas está en la cartera de Relaciones Exteriores con el periodista y excandidato presidencial Carlos Espá, que durante quince años trabajó como jefe de prensa y comunicaciones para la Embajada de Estados Unidos en Lima, lo que supone un gesto de acercamiento al gobierno de Donald Trump..
Durante su primer mensaje a la Nación, Fujimori destacó la necesidad de cerrar las brechas sociales y trabajar para el desarrollo nacional. La ceremonia de investidura contó con la presencia de jefes de Estado y autoridades internacionales, marcando un nuevo capítulo en la historia política del país.
Keiko se convirtió en la primera mujer elegida para gobernar en el país, e iniciara el desafío de recuperar la estabilidad institucional, enfrentar la inseguridad y reactivar la economía. Aseguró que recibe un Estado «en abandono» pese a que su bancada promovió inestabilidad y prometió «defender esta tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado».
También juró «por la integridad física y moral de todos los peruanos, «en especial de quienes han sido históricamente postergados y juro que, respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la iglesia católica en la formación cultural y moral del Perú y que trabajaré incansablemente por un país seguro, próspero y unido”, aseguró.
Tomó posesión este martes, después de haberse impuesto al izquierdista Roberto Sánchez en las elecciones del pasado junio por menos de 50.000 votos, retomando así el camino iniciado por su polémico padre, el difunto Alberto Fujimori, que gobernó entre 1990 y el 2000. Los sufragios en el extranjero inclinaron la balanza de una egujnda vuelta en empate técnico y le dieron la vbictoria a Keiko, que había perdido en territorio peruano.
Durante su juramento, Fujimori prometió respetar la Constitución y gobernar con foco en la seguridad, la recuperación institucional y la reducción de las desigualdades. «Velaré por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes han sido históricamente postergados. Trabajaré por un país seguro, próspero y unido», afirmó. Sostuvo que recibe «un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos», y aseguró que impulsará una nueva forma de gestión.
«El Estado volverá a estar al servicio del ciudadano, porque la burocracia no puede convertirse en una barrera entre el ciudadano y sus derechos», señaló. Además, remarcó que su principal objetivo será «cerrar el enorme déficit social que afecta a millones de peruanos». Asimismo, trazó las líneas para enfrentar El Niño, la inseguridad, y para mejorar los programas sociales, anunciando las primeras medidas como el incremento del bono Pensión 65, y 15% de aumento en el sueldo mínimo.
Hubo también propuestas en favor de la inversión nacional y extranjera, así como sobre modernización y digitalización del Estado, de manera que esté al servicio del ciudadano y no continúe retraído por la burocracia. Fue ambicioso también en temas de infraestructura. Pero también hubo ausencias, como el tema de la minería. Y no se puede hablar de programas sociales, bonos e infraestructura, si no hay una fuente que genere esos fondos, señala Perú21. Tampoco habló de la pesca, que está padeciendo ya el drama de El Niño. Se espera, sin embargo, que en los días siguientes el Gobierno aterrice lo que va a hacer ya a nivel sectorial, añadió el rotativo.

La ceremonia de asunción tuvo la presencia del presidente argentino Javier Milei (con quien tuvo una reunión bilateral), el chileno José Antonio Kast e importantes delegaciones de Estados Unidos y China. El subsecretario de Estado de EEUU Christopher Ladau, se mostró emocionado de participar de la ceremonia y compartió en X una foto con Keiko y otra de su padre junto al dictador Alberto Fujimori en los 90′.
Los retos
El mayor reto de Keiko Fujimori será garantizar la gobernabilidad en un país que cambió de presidente nueve veces en apenas diez años y donde la desconfianza hacia las instituciones continúa siendo elevada.
En materia de seguridad, prometió una política de «mano dura» para enfrentar el crecimiento del crimen organizado, las extorsiones y los homicidios, que aumentaron de manera sostenida en los últimos años. Entre sus propuestas figuran la construcción de nuevas cárceles, una de ellas de máxima seguridad, allanamientos en zonas consideradas peligrosas y medidas más estrictas contra la inmigración irregular.
Otro desafío será mantener la estabilidad económica, ordenar las cuentas fiscales y atraer inversiones en un contexto de desaceleración regional. Además, su administración deberá prepararse para el impacto del fenómeno de El Niño, que podría provocar fuertes lluvias, inundaciones y sequías, con consecuencias sobre la producción agrícola y la economía peruana.
A diferencia de varios de sus antecesores, Fujimori inicia su mandato con una posición de mayor fortaleza política gracias al peso que tiene Fuerza Popular en el Congreso. Sin embargo, la necesidad de construir acuerdos con otros sectores será determinante para sostener la gobernabilidad durante los próximos cinco años.
*Antropóloga, docente e investigadora peruana, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)