Milei intenta entregar las riquezas argentinas y de paso insulta a Lula en Brasil

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Rubén Armendáriz

Javier Milei quiere habilitar la venta de todo el territorio, sin restricciones, para capitales extranjeros. Lo reitera con la Ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que intentó votarla justo un día después de que la selección argentina de fútbol agitó la bandera por Malvinas tras derrotar a Inglaterra

Terminó el Mundial de Fútbol y empezará el año electoral. El gobierno libertario argentino trata de despejar los problemas para conseguir votos de sus aliados para la “inocencia fiscal”, un proyecto de ley para premiar la evasión y el narcotráfico; y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que busca la extranjerización de la tierra en zonas fronterizas, en nacientes de agua, en zonas mineras y en general en áreas estratégicas.

Mientras el presidente  Javier Milei viajó a Brasil para apoyar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro y aprovechó para insultar al presidente,  Lula da Silva. Dedicó casi todo su discurso -leído- a lanzar agravios contra el kirchnerismo y el partido de Lula da Silva, a quien llamó «basura calva» y acusó de no permitirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente preso por intento de golpe de Estado. Insultó no solo al presidente brasileño por su tendencia de izquierda, sino que incluso cargó contra el poderoso juez del Tribunal Supremo de Justicia Alexandre de Moraes. Pero si Lula es reelecto, la relación institucional deberá encontrar formas de seguir adelante. Javier Milei volvió a cargar contra Lula da Silva en Brasil y denunció ...

Entre sus frases, la prensa brasileña detacó: “El camino al socialismo es siempre y en todo lugar el camino al totalitarismo”, “el Foro de San Pablo, fundado por Lula da Silva y Fidel Castro, fue una red transnacional clave para la diseminación del comunismo en el continente” y “Brasil aún no vivió las consecuencias más nefastas de este modelo, pero puede vivirlas si no da un golpe de timón, confiamos en ti, Flavio, para lograr parar a la basura socialista.

Pero la urgencia, para Milei, está en Argebntina y es la aprobación de las dos leyes, aunque hasta ahora su aliados tradicionales le pidieron demasiado para votar la normas en el Congreso. Lo lamentable es que en esta era libertaria la regla que se ha instalado en algunas provincias, es que los votos de sus legisladores están a la venta, incluso cuando se trata de temas tan degradantes. Le urge el proyecto de ley que elimina el límite del 15% a la venta de tierras a personas extranjeras, lo que significa la pérdida de soberanía y del acceso de las poblaciones locales a sus propios territorios. Milei quiere habilitar la venta de todo el territorio, sin restricciones, para capitales extranjeros.

Un día después de que la selección argentina le ganara a Inglaterra y agitara la bandera de las Malvinas en el Mundial, Milei quiso extranjerizar las tierras del país, pero no llegó con los votos. El 6 de agosto lo van a volver a intentar. Argentina es el octavo país del mundo en extensión territorial. Variadísimo en climas y paisajes, nuestro territorio es abundante en agua, bienes naturales y fertilidad de la tierras. Pero las zonas más estratégicas del suelo argentino están «extranjerizadas» y la propiedad sobre la tierra está ultra concentrada: tan solo cuatro mil familias (incluso argentinas) acaparan la totalidad de la tierras productivas -algunos herederos de las campañas de despojo y genocidio a los pueblos originarios.

Un dato que preocupa: En los primeros 28 meses de Milei cerraron más de 26 mil empresas y se perdieron casi 340 mil empleos registrados

Milei quiere ser el «elegido» de Trump

El diario británico The Guardian publicó un artículo sobre el presidente Javier Milei y la agenda latinoamericana, que incluye el respaldo a sus pares continentales de derecha. Sin embargo, el texto señala que el intento del mandatario de ser el líder de la derecha del sur del continente, apenas se queda en ser un «representante» del líder estadounidense Donald Trump.

«Todos estos líderes de derecha ven a Milei como una especie de representante de Trump, quien es el que realmente está al mando.No quieren estar bajo ningún tipo de liderazgo argentino. Es Milei quien lo intenta, pero no hay mucho entusiasmo por él», afirmó  Juan Gabriel Tokatlian, sociólogo y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella de Buenos Aires, en el artículo de The Guardian.

Racismo

Desde hace unas semanas asistimos a un asombro digital, una operación de envergadura mundial en la que Argentina es considerado racista, incluso “el país más racista del mundo”, según un posteo del actor norteamericano Samuel Jackson. La final de la Copa Mundial que España le ganó con holgura a la Argentina se transformó en la lucha del bien contra el mal. “Ciertas victorias nos recuerdan que la libertad aún puede prevalecer. Gracias a España y a todos aquellos que continúan manteniéndose con coraje y dignidad del lado de la justicia”, escribió en su cuenta de Twitter Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas para los Territorios Palestinos.

The New Yorker, The Guardian, Los Angeles Times o El País se sumaron, con distintos grados y matices, a una narración que presentaba el torneo como una lucha entre una Argentina blanca y racista y el multiculturalismo encarnado por las selecciones europeas. Un artículo del Nouvel Observateur impone el tema desde el título: “Cómo Argentina borró su identidad negra (y cómo su selección de fútbol lo ilustra)”. El arma que habría usado Argentina para ese “blanqueamiento” fue, según el propio artículo, la asimilación. Una afirmación asombrosa que deja un interrogante: si la asimilación es negativa por su efecto diluyente, ¿el apartheid hubiera sido la forma virtuosa de preservar la pureza inicial?, e pregunta Sebastián Fernández en El Cohete a la Luna.

Organizaciones afroargentinas estiman que alrededor de dos millones de personas podrían tener ascendencia africana, aunque no todos se autoidentifiquen como afrodescendientes. Durante las seis semanas de competencia, se conformó una narrativa internacional destinada a instalar una imagen negativa de la Argentina y de sus principales figuras deportivas.

Día Nacional de los Afroargentinos: una fecha para honrar la historia y ...Las acusaciones de racismo, los cuestionamientos por supuestos favoritismos arbitrales, la viralización de jugadas polémicas, la proliferación de las expresiones “ArgenFIFA” y “Mundial amañado”, las referencias a la relación del país con Israel y la transformación de Lionel Messi —el héroe de Qatar 2022— en objeto de críticas y burlas fueron agrupadas como expresiones de un mismo fenómeno.

No es problema de racismo, al menos no ahora. Las últimas cifras oficiales indican que apenas 149.493 personas en una Argentina de 47 millones de habitantes se autoperciben negros. En la época colonial, más del 40% de la población tenía origen africano. Las nuevas migraciones y el mestizaje, entre las razones de la marcada disminución. Hoy, los afroargentinos representan una minoría pequeña pero creciente. Este aumento se atribuye tanto a nuevas migraciones de países africanos y latinoamericanos como a cambios en la autoidentificación de los censados.

El término «negro», cuando es usado en términos despectivos, se asocia, aunque no exclusivamente, con personas pertenecientes a la clase baja, los pobres y los excluidos. En Argentina, «cabecita negra» fue un término despectivo usado principalmente a mediados del siglo XX para referirse a personas de piel más oscura y rasgos indígenas o mestizos, sumándose a la clase trabajadora que llegaba a las fábricas en las grandes ciudades  .

*Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)