Venezuela: Tras los terremotos y sus réplicas, siete día de duelo nacional
Victoria Korn
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó este miércoles un período de Duelo Nacional de siete (7) días en todo el territorio venezolano, en memoria de las víctimas fatales y los afectados por los devastadores terremotos registrados en el país el pasado 24 de junio. La medida abre una jornada de respeto y recogimiento en todo el país, que continúa conmovido ante una de las tragedias naturales más graves de las últimas décadas.
El anuncio coincide con el despliegue de campamentos temporales, hospitales de campaña y centros de acopio en las zonas más golpeadas del territorio nacional, incluyendo Caracas y La Guaira. El Gobierno, que mantiene la coordinación de contingencia a través de las gobernaciones y alcaldías, enfoca sus prioridades en la atención médica de los damnificados, el suministro de insumos básicos y las difíciles labores de rescate que aún se llevan a cabo.

Casi 2000 muertos y 855 edificios afectados de los cuales 189 colapsaron por completo, 6.461 personas rescatadas con vida, y 6.461 personas han sido rescatadas hasta ahora con vida de entre los escombros, mientras el ejército de Estados Unidos establece sólida presencia militar en Venezuela, con más de 90 efectivos dentro del país, y sólo un tercio de ellos integran equipos de rescatistas; el resto cumple funciones militares y de inteligencia.
Una fuerte réplica volvió a poner en alerta a la población el lunes, al registrarse un movimiento telúrico de moderada intensidad , con una magnitud de 5.1, se convirtió en uno de los más percibidos por los ciudadanos hasta ahora. Es incierta la cantidad de réplicas que se van a generar en Venezuela después del doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos el pasado 24 de junio. Hasta la 1 pm del martes se contabilizaron 609 réplicas en el territorio nacional, sin que reportaran daños adicionales.
Jorge Rodríguez, presidente del Congreso, detalló que 30 mil personas se encontraban en Caraballeda y Catia La Mar al momento de los terremotos. De esa cifra, de 13.400 a 13.500 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de familiares y amigos. Señaló que 15.467 personas se han registrado como voluntarios en el censo que exige el Ejecutivo para colaborar en las labores de emergencia en La Guaira, el estado más afectado por el desastre natural.
Lo que ha sorprendido es que el gobierno de Donald Trump obstaculiza el regreso de la supuesta líder opositora María Corina Machado a Venezuela, cuando ella intenta volver al país tras el terremoto, confirmó The New York Times. Funcionarios estadounidenses consideran que el regreso de Machado perjudicaría el interés de Washington por consolidar su control sobre Venezuela.
Intervención de EEUU
En aparente maniobra de asistencia humanitaria tras la catástrofe de los terremotos de junio de 2026, una masiva intervención de los Estados Unidos en el puerto de la Guaira, es verdaderamente el andamiaje para la instalación de un protectorado económico y de una base militar flotante.
Si bien efectivos estadounidenses participan en la gestión de operaciones en el aeropuerto de Maiquetía y en el puerto de La Guaira, según comunicado del Comando Sur, la Fuerza Aérea Venezolana y el INAC tienen capacidad para operar la torre de control, gestionar el aeropuerto y reparar la pista sin presencia estadounidense.
Bajo la dirección del Comando Sur (Southcom), el despliegue del buque anfibio USS Fort Lauderdale (LPD-28) —

que llegó a nuestras aguas el pasado viernes 26 de junio— funciona en la práctica como la imposición de una imponente base militar flotante a minutos de la capital venezolana. Con la excusa de ayudar a la población paleada por los terremotos y por el Madurismo, Washington ha tomado las riendas no sólo del puerto de La Guaira sino del Aeropuerto Internacional de Maiquetía.
La presencia aérea incluye aviones C-17 Globemaster, helicópteros MV-22 Ospreys, CH-47 Chinook y UH-1Y Venom del Cuerpo de Marines. El ejército estadounidense también ha desplegado cinco drones MQ-9 Reaper sobre Venezuela, utilizados previamente en operaciones contra lanchas en el Caribe y en el estado Bolívar.
Las evidencias de intervención estadounidense han sido claras y firmes los últimos seis mes
es: ya se apoderaron del petróleo y de la minería, abriendo las puertas a compañías transnacionales que llegan a comerse las entrañas de Venezuela, consolidando una estructura administrativa de dependencia, donde el gobierno de Delcy Rodríguez funciona como una triste oficina a las órdenes de Trump. Delcy se ha subordinado a las decisiones logísticas, financieras y de abastecimiento nacionales a los designios del norte, señalan analistas locales.