Terremoto en Venezuela: CELAC y la urgencia de integración regional solidaria
Jorge Marchini
Aún siendo limitada la información, se van conociendo consecuencias en vidas, heridos, personas no halladas (se hace mención de decenas de miles) y daños materiales (infraestructura, pérdida de vivienda de centenas de miles de habitantes, ) provocados por los terremotos en Venezuela. Es posible suponer que las necesidades y requerimientos de apoyo son y serán enormes.
Se refleja en las noticias la llegada de apoyos de técnicos, sanitarios y de equipamiento de emergencia desde el exterior, pero, según se percibe por los datos que se brindan , estos son limitados si se ponen en relación con la magnitud de lo ocurrido y sus derivados. Según información de prensa, EE.UU ha anunciado brsindar USD 150 millones y envíó 250 hombres con mucho despliegue publicitario , La ONU liberó USD 15 millones ante la emergencia.
La Unión Europea anunció este fin de semana que sumándose al envío de rescatistas remitirá 5.000.000 de euros. La Cruz Roja hizo un llamado para recaudar USD 50 millones para asistir 300.000 personas (son millones los damnificados en grado significativo ). En tanto, países de América Latina como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, Nicaragua Panamá , en forma individual y no coordinada, han remitido ayuda de emergencia.
La CELAC —Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños— es el foro político regional que agrupa a los 33 países de América Latina y el Caribe, sin la presencia de Estados Unidos ni Canadá. Eso la distingue de la OEA y la convierte en el único espacio de diálogo exclusivamente latinoamericano y caribeño.
El gobierno de Uruguay, en ejercicio de la presidencia pro témpore de la CELAC, emitió este viernes un comunicado a través del Ministerio de Relaciones Exteriores para expresar «la profunda solidaridad y el respaldo del bloque regional hacia Venezuela». Puede destacarse que el documento manifiesta positivamente la disposición del organismo para coordinar y activar los mecanismos de cooperación intrarregional y asistencia humanitaria.
Sí bien son bien conocidas las limitaciones de la CELAC cabe plantear si acaso ante la emergencia de Venezuela no sería necesario proponer que la presidencia de CELAC convocara inmediatamente a los los países miembro para determinar concretamente, y en forma coordinada y unitaria, la organización de una respuesta regional priorizando acciones y evitando la superposición de esfuerzos y recursos .
Resulta este paso además imprescindible vista la perspectiva evidente de EE.UU – país supuestamente «protector» de Venezuela- , de no priorizar brindar ayuda real . Por el contrario, su presidente. Donald Trump. en los últimos días declaró en relación a Venezuela » golpeamos tan fuerte».. «extrayendo millones de barriles de petróleo»; y hasta llegó a afirmar forma psicopática «fuera del terremoto, la gente está feliz y bailando en las calles.”. Por cierto, la política impositiva en descomposición de la gran potencia mundial no está generando «salvatajes» sino provocando desastres humanitarios ( Gazda, Cuba, Haiti, Irán, etc. )
No es verdad que CELAC no tiene instrumentos de intervención. En la VI Cumbre de la CELAC en 2021 se decidió la creación del Fondo de Adaptación Climática y Respuesta Integral a Desastres Naturales (FACRID) entre cuyos objetivos se encuentra la respuesta, mitigación y recuperación ante desastres en la región. Más aún, en 2023 Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Honduras, México y Dominicana realizaron un anuncio conjunto con la con la CAF ( ahora Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) para poner en marcha el Fondo.
Pero además, teniendo en cuenta que las secuelas de lo ocurrido pueden tener consecuencias de mayor plazo; sobre todo teniendo en cuenta la desestructuración económica y productiva de Venezuela no solucionada por la invasión de los EE.UU. Por el contrario, su gobierno hace apología de la exacción y esquilmación prioritaria de recursos de Venezuela.
La CELAC tiene además desde 2015 un Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PLAN SAN CELAC), cuyo objetivo declarado es brindar un marco regional útil y efectivo para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe hacia 2030, articulado con los Objetivos para el Desarrollo de la ONU, específicamente el «Hambre Cero»,
El plan San CELAC sería, junto con la perspectiva de coordinación energética regional, un mecanismo concreto de intervención efectiva, muy superador de declaraciones solo enunciativas de buenas intenciones.
América Latina es paradójicamente una región superavitaria en producción de alimentos pero con altos índices de inseguridad alimentaria, lo que le da sentido a pasos concretos de coordinación y ayuda de emergencia, tal como la necesitará sin dudas Venezuela. .
Hay que pasar de las palabras a los hechos.
* Profesor Titular de Economía de la Universidad de Buenos Aires. Coordinador para América Latina del Observatorio Internacional de la Deuda, investigador del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Vicepresidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)