Díaz-Canel anuncia reformas para «liberalizar» la economía cubana

"La revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando”

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Elmer Pineda dos Santos

Para crear más riqueza, propone descentralizar la gestión municipal, agilizar la creación de microempresas y facilitar la inversión extranjera

 

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Estados Unidos “no se perdona” que, a pesar de sus medidas de máxima presión contra la isla, “la revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando”, durante un discurso en el que anunció una serie de acciones para superar las dificultades provocadas por el recrudecimiento sin precedentes del bloqueo económico, comercial y financiero ejercido por Washington.

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Las medidas fueron anunciadas en medio de reiteradas amenazas del presidente Donald Trump contra la isla

El presidente recalcó que un “Estado fallido”, como lo ha calificado varias veces Trump, no hubiera podido sobrevivir, ni siquiera semanas, a una situación como la actual. El paquete de medidas fue anunciado en medio de las reiteradas amenazas del magnate republicano y su secretario de Estado, Marco Rubio, quienes exigieron cambios económicos y políticos en La Habana, sin descartar tomar la isla y avanzar en una intervención militar.

Entre las transformaciones propuestas para el modelo económico, se planea otorgar mayores facultades a los gobiernos municipales para que puedan decidir sobre sus sistemas productivos, importaciones y exportaciones, gestionar inversión extranjera y aprovechar sus potencialidades, sin depender de “planes centrales”, dijo el mandatario

El mandatario indicó que urge crear más riqueza para poder avanzar en programas sociales y atender las desigualdades generadas por las políticas de asfixia y el cerco petrolero ordenado por el presidente Donald Trump. También anunció una restructuración del aparato del Estado, el gobierno, el sector empresarial, el partido y las organizaciones políticas y de masas en todo el país, parte de un proyecto de ley que será presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Las medidas incluyen la participación de las empresas públicas en el mercado cambiario, la autorización de inversiones a cubanos en el exterior y una reducción de la burocracia en medio de la asfixia petrolera y las sanciones de Trump.

Miguel Díaz-Canel habla con periodistas, en La Habana (Cuba),
 El  drástico paquete de cambios estructurales bajo el denominado Programa Económico y Social para el 2026, fue dado a conocer por el presidente Miguel Díaz-Canel, para hacer frente a una de las crisis más severas de su historia reciente y en medio de una enorme presión del Gobierno de Donald Trump, que asfixia a la economía con duras sanciones y ha ampliado el cerco contra el liderazgo político, incluyendo medidas contra el propio Díaz-Canel y el expresidente Raúl Castro.

Las nuevas directrices incluyen una descentralización inédita del pesado aparato estatal, la participación de las empresas públicas en el mercado cambiario, la autorización de inversiones a cubanos en el exterior, el fin de subsidios a productos y una severa reducción de la burocracia. “Son tiempos en los que hay que cambiar”, afirmó el mandatario, presionado por un desabastecimiento crónico que se ha agudizado en los últimos meses con el cerco petrolero de Donald Trump, el fantasma latente del descontento social y la presión de Estados Unidos, que ha sumido a la población en una grave crisis humanitaria.

Díaz-Canel justificó el giro pragmático como una respuesta de resistencia frente al embargo estadounidense. Las medidas, sin embargo, parecen una confesión implícita de las amarras que han asfixiado la productividad de la isla. “Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando. Y ni ellos mismos se creen eso que tanto hablan y repiten de Estado fallido”, afirmó Díaz-Canel ante la prensa oficial, buscando blindar políticamente el anuncio.

La Casa Blanca ha desplegado una agresiva estrategia contra Cuba, que combina la asfixia financiera sin precedentes con presiones diplomáticas. La Administración de Donald Trump ha cercado la economía de la isla mediante un severo bloqueo energético al restringir drásticamente el flujo de crudo y perseguir a los buques que intentan burlar el cerco. Además, el Departamento de Estado ha limitado el acceso de Cuba a la banca internacional, forzando incluso la salida de operadores como Visa y Mastercard. Washington busca estrangular los ingresos del conglomerado militar GAESA, un conglomerado militar que controla prácticamente la mitad del PIB de la isla.

Trabajadores desmontan el letrero del hotel Grand Aston (GAESA) en La Habana
Trump, que llegó a hablar de una “toma de control amistosa” de la isla, también ha ordenado mantener canales de comunicación de alto nivel encabezados por el secretario de Estado, Marco Rubio, con el objetivo de forzar concesiones políticas y la liberación de prisioneros a cambio de alivio económico, en un momento en que Cuba carece de liquidez y se enfrenta al colapso de sus servicios básicos. “Hemos hablado con ellos y les hemos dicho lo que tienen que hacer para recuperar su economía”, dijo el secretarioo de Estado de EEUU, MarcoRubio a inicios de junio.

Díaz-Canel admitió que en los últimos cinco meses que “nada más ha entrado un barco de petróleo a Cuba”. Ante este estrangulamiento, el plan estatal promueve la transición hacia fuentes renovables y la importación y ensamblaje de vehículos eléctricos que se carguen con energía solar.

Las nuevas reformas incluyen también una apertura del sector inmobiliario ante la retirada de las grandes cadenas internacionales de hoteles por las sanciones estadounidenses y la flexibilización de la entrega de tierras ociosas y acceso de los productores a cuentas bancarias reales en divisas. La idea es, dijo el presidente, crear “nuevas modalidades, con nuevos actores” que permitan explotar “toda esa infraestructura que tenemos”.

“No podemos pensar, en estos momentos, solo en las grandes cadenas cuando muchas de ellas, por la presión del gobierno de los Estados Unidos, se han retirado del país”, admitió. Por lo que, dijo, “gestionamos negocios en el ámbito inmobiliario y en el turismo, con nuevas modalidades y con otros actores que no son los que han estado tradicionalmente en estos espacios”, añadió.

Ahora, los municipios tendrán “todas las posibilidades de decidir cuáles son sus empresas, cuáles son sus actores económicos, cuáles son las matrices de interrelación de estos actores económicos, cómo se conciben, cómo se construyen los sistemas productivos locales, cómo se aprovechan las fortalezas endógenas”, dijo Díaz Canel.

Asimismo, la Empresa Estatal Socialista operará teóricamente “sin manos metidas en su gestión”. El mandatario prometió que estas entidades podrán diseñar sus propios sistemas salariales sin techos regulatorios y “participar directamente del mercado cambiario”. El objetivo es equiparar sus condiciones a las del emergente sector privado (las mipymes), cuya aprobación definitiva también será delegada a los gobiernos locales para agilizar el papeleo.

De esta manera, el Estado da la libertad a todos los sectores de la economía “de abrir cuentas reales en divisas en los bancos”. Díaz-Canel también dijo que “todos los trámites de creación de las empresas, que todos los trámites para el fomento de las producciones agropecuarias sean lo más ligeros posible y tengan la menor demora posible y el menor papeleo y la menor burocracia posibles; y que se puedan desarrollar todo un grupo de modalidades de negocio entre diferentes actores que permitan, en poco tiempo, llegar a la soberanía alimentaria, ser autosuficientes en la producción de alimentos”.

Adultos mayores esperan alimentos del Sistema de Atencion a la Familia

El paquete incluye una reducción drástica de ministerios y cargos burocráticos para recortar el gasto público y financiar una futura reforma salarial en el sector, transición gradual hacia el subsidio a personas vulnerables en lugar de a los productos, como se hace ahora bajo la llamada cartilla de racionamiento. “Ya hay un Proyecto de Ley que se hizo público en el sitio de la Asamblea Nacional, pero hay una reducción importante, no solo de ministerios, sino también de cargos”, dijo.

La idea es lograr “un ahorro de gastos del Presupuesto, que van a quedar disponibles para apoyar programas sociales o para apoyar la reforma salarial, a la cual, en el menor tiempo posible, tenemos que ir sobre todo en el sector presupuestario, porque en el sector empresarial no hay límites —o sea, cada empresa diseña su sistema salarial y paga su salario a partir de los ingresos que sea capaz de generar».

“Creo que vamos a lograr que tengamos un Estado, un Gobierno, organizaciones que tengan menos burocracia, que sean más dinámicas, con más capacidad de adaptación a las propias exigencias que tienen los tiempos actuales”, dijo el presidente cubano.

Y alertó: “No todo lo podemos decir tan claramente, porque el enemigo está acechando. Nos quieren condenar todos los días. Hay una guerra psicológica para amedrentarnos, para que tengamos miedo, para que claudiquemos. No se dan cuenta de que hay un pueblo dispuesto, en su mayoría, a no rendirse y a no dejarse humillar, y a no perder lo que es perfectible”.

 

Marco Rubio, cubano de Miami, secretario de Estado de Donald Trump, impulsor de las medidas contra la isla

“Son tiempos en que hay que cambiar y el país no puede seguir funcionando igual… Cada oportunidad en medio de una crisis hay que aprovecharla como un momento de despegue, un momento de crecimiento. Entonces nosotros hemos establecido un grupo de prioridades para enfrentar toda esta situación”, remarcó, tras destacar que la empresa estatal socialista podrá funcionar sin intermediarios, con amplia participación de los trabajadores en la toma de decisiones sobre salarios, uso de utilidades, acceso al mercado cambiario, exportaciones, importaciones y asociaciones con otros actores económicos.

 

Cerco petrolero

Mientras, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció que el bloqueo petrolero contra la nación caribeña impacta directamente en la distribución de alimentos y medicamentos a la población debido a la falta de combustible. “Se castiga a todo el pueblo, sin excepciones, con la intención declarada de provocar un estallido social”, denunció Rodríguez en su cuenta de X.

La falta de combustible, detalló el canciller, impide que se lleven a todo el país cerca de 50 por ciento de los medicamentos producidos en la isla en los últimos meses. También añadió que las 15 mil toneladas de arroz donadas recientemente por China no han podido ser trasladadas de forma inmediata a cada provincia por las afectaciones relacionadas con el transporte de mercancías.

“El cerco energético es real. Miente quien manifiesta lo contrario”, insistió. En tanto, un cargamento de ayuda humanitaria procedente de Colombia llegó a Cuba, en medio de la severa crisis económica. El barco transportó unas 100 toneladas de alimentos, medicinas, insumos hospitalarios y paneles solares “ante las dificultades que enfrenta la isla por los efectos de fenómenos naturales recientes y la compleja situación energética y económica”.

* Periodista cubano asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)