Trump no quiere renovar el Tratado con México y Canadá

61

Gerardo Villagrán del Corral

Trump señaló que su país tiene déficits comerciales con México y Canadá y esa situación debería ser a la inversa

El presidente estadounidense Donald Trump señaló que su “gobierno no está buscando” la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el acuerdo comercial trilateral que entra en su proceso formal de revisión el próximo 1º de julio,  pocos días antes de que el titular de la Secretaría de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, encabece la delegación mexicana  para la segunda ronda de negociaciones,  del 15 al 18 de junio.

Claudia Sheinbaum preocupada por la renovación del tratado

Trump afirmó ante la prensa que su gobierno “no busca” una renovación del acuerdo comercial vigente con Canadá y México, pues su país no necesita nada de lo que tienen sus socios, pero éstos necesitan todo lo que tiene Estados Unidos, en su obsesión de que su país debería tener superávits comerciales con sus vecinos, y sostuvo que la mayor virtud del tratado signado durante su primer periodo presidencial es que puede ser cancelado. «No necesitamos los productos de México y Canadá, pero ellos sí dependen de nosotros, aseveró.

Basta con que uno de los miembros decida retirarse para poner fin al T-MEC, pero los procedimientos son mucho más complejos y lentos de lo que el mandatario da a entender en sus declaraciones. Los tres países tienen hasta el 1° de julio próximo para ponerse de acuerdo. Si lo logran, el tratado se prorrogará por 16 años; de lo contrario, se mantendrá vigente, pero sometido a revisiones anuales durante 10 años.

Cada una de estas negociaciones puede dar pie a un nuevo acuerdo multianual, y el espacio de libre comercio de América del Norte sólo desaparecería en el caso extremo de que los desacuerdos persistan durante toda la década de gracia,

Mark Carney y Trump

El diario mexicano La Jornada señala que «las amenazas de Trump quedan exhibidas como un desplante del narcisismo que lo caracteriza; como una bravuconada cuyos destinatarios no son tanto sus pares Claudia Sheinbaum y Mark Carney, sino su base electoral, adicta al culto a la personalidad de un dirigente hostil, transgresor, impredecible y pendenciero».

Pero la realidad es que poner fin a un intercambio que asciende a 872 mil millones de dólares anuales (entre EEUU y México) no puede reducirse a un mero acto de voluntad de un gobernante, sino que depende de los intereses de poderosos sectores y grupos empresariales estadounidenses que sufrirían afectaciones multimillonarias si  perdieran el mercado, la mano de obra y la capacidad productiva que han desarrollado durante los últimos 30 años al sur del río Bravo.

La primera ronda concluyó el 29 de mayo en la Ciudad de México, en la que los equipos técnicos de ambos países abordaron reglas de origen del sector automotor, acero, aluminio y seguridad económica. La segunda ronda será en Washington y na tercera ronda está prevista para la semana del 20 de julio, de nuevo en la capital mexicana.

En respuesta a las declaraciones de Trump, México indicó que se esperará a que concluyan las reuniones de la próxima semana antes de emitir un posicionamiento. Los tres países tienen hasta el 1º de julio para indicar si desean prorrogar sus términos por otros 16 años. Sin renovación, y a menos que una de las partes se retire por completo, el acuerdo seguirá en vigor, sujeto a revisiones anuales hasta 2036.

Trump: “El peor tratado”

En sus declaraciones desde la Casa Blanca, Trump recordó que fue durante su primer mandato cuando se negoció y firmó el T-MEC en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que entró en vigor en 1994. Describió ese acuerdo anterior como el “peor trato comercial” que jamás había visto y aseguró que una de las razones por las que impulsó el nuevo pacto fue precisamente incluir una cláusula que permitiera darlo por terminado, algo que el TLCAN no consideraba.

“Después de seis años viene la renovación. No sé si lo voy a renovar porque, para ser honesto, a Estados Unidos le va mucho mejor”, afirmó. Argumentó que su país no necesita los productos de sus socios comerciales del norte y del sur, mientras ellos sí dependen del mercado estadunidense. Mencionó automóviles, madera y energía como ejemplos de lo que, según él, Estados Unidos puede prescindir.

Trump también señaló que su país tiene déficits comerciales con México y Canadá y esa situación debería ser a la inversa. La postura endurece el tono justo cuando ambas partes transitan por las primeras rondas formales de negociación, con una agenda que en la segunda vuelta incorporará agricultura y condiciones de competencia equitativa, además de los temas que quedaron pendientes de la primera ronda.

La posición de Washington contrasta con la de sus dos socios, que ya notificaron formalmente su intención de extender el acuerdo. A principios de junio, Ebrard confirmó que México presentó ante Estados Unidos y Canadá su postura a favor de prorrogar el T-MEC por 16 años, hasta 2042.

Canadá hizo lo propio por medio de una carta de su ministro para el Comercio con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, dirigida al representante comercial estadunidense, Jamieson Greer, y al propio Ebrard, en la que subrayó que el tratado es benéfico para las tres economías de Norteamérica.

El T-MEC, que entró en vigor el 1º de julio de 2020, abarca alrededor de 30 por ciento de la economía mundial, con 1.6 billones de dólares en 2025. Al amparo de este tratado, alrededor de 85 por ciento de las exportaciones mexicanas ingresan a Estados Unidos libres de aranceles.

Cabe recordar que el T-MEC no es un escudo infalible frente a la arbitrariedad y el efectismo actuales: con todo y tratado, Trump intentó cobrar aranceles a todos los productos exportados por México, y de hecho los cobra al acero, aluminio, cobre, maquinaria industrial, automóviles, autopartes y cerveza enlatada, entre otros.

Trump hasta ha amenazado con invadir México

Lo que ha quedado claro es la disposición del magnate para instrumentar cualquier situación con fines de extorsión y que su único propósito es obtener (o hacer creer que obtuvo) la máxima ventaja de cualquier circunstancia. Por ello, México cometería un error si entra en su juego de amenazas y chantajes, señala el diario mexicano La Jornada.

*Antropólogo y economista mexicano, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)