La libertad de expresión es consustancial con la democracia

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Oscar Arias

La libertad de expresión es consustancial con la democracia. No hay sistema democrático donde no hay libertad de prensa. La implantación de la autocracia es el primer paso hacia la dictadura. En la autocracia se restringe la facultad de la prensa de opinar libremente. En la dictadura esa facultad se elimina. Los gobiernos que, movidos por su ideología, clausuran medios de comunicación y prohíben la formación de nuevos espacios periodísticos son ajenos a nuestra historia y a nuestra convivencia en sociedad.

El gobierno de Trump y el de Rodrigo Chaves piensan de manera muy parecida ya que creen que nadie los puede criticar: al adversario, rival u opositor se le llama enemigo. A quien se atreve a criticar o discrepar con el gobierno de Chaves y de Donald Trump se le trata de silenciar con difamaciones, insultos, mentiras o calumnias. Los dos gobiernos piensan, equivocadamente, que el desprecio por el honor ajeno es signo de honorabilidad propia. En ambas naciones, lamentablemente, el debate democrático está viciado por el ensañamiento y el encono.Donald Trump quiso decir que San José es más segura que Washington ...

El periódico La Nación me apoyó y adversó en diferentes momentos de mi extensa carrera política. Durante mi primera administración La Nación se opuso a mi lucha contra las dos superpotencias de la Guerra Fría (la Unión Soviética y los Estados Unidos) cuando introduje un Plan de Paz para silenciar las armas en nuestra región por medio del diálogo y la diplomacia y no de las armas. La mayoría de los costarricenses me apoyó porque mi propuesta reflejaba los valores y principios de un país que de manera voluntaria escogió abolir su ejército.

Otros consideraron que enfrentar al presidente Ronald Reagan era una temeridad y un riesgo que ponía en peligro la enorme ayuda económica que recibíamos de la AID. La firma de nuestro Plan de Paz en ciudad de Guatemala y meses después el recibimiento del Premio Nobel de la Paz significó el inicio de los dos motores que hasta el día de hoy son los principales responsables de nuestro desarrollo económico y social: el turismo y la inversión directa extranjera.

Convertimos a Costa Rica en un ejemplo de orgullo, de moralidad y de liderazgo ante los ojos del mundo. Hoy, lamentablemente, nuestra ciega obediencia a los dictados de la Casa Blanca nos ha transformado de nuevo en una “Banana Republic”.

En mi segundo gobierno tuvimos que tomar una decisión tan polarizante como lo fue la guerra o la paz en el primero: aprobar o rechazar el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (TLC). Durante muchos años se debatieron los puntos de vista de quienes estaban a favor o en contra del TLC. Yo lo apoyé porque ya era hora de ponerle fin a ese debate en la mejor forma posible: expresando nuestra voluntad en las urnas. En esta oportunidad el periódico La Nación me apoyó categóricamente, ya que el TLC había sido ratificado por los parlamentos de todos nuestros vecinos centroamericanos y quedarnos afuera del tratado solo consecuencias negativas tenía para nuestro comercio exterior.

De mi último libro “Páginas de mi Memoria” transcribo las siguientes palabras: “Uno no puede estar de acuerdo con la democracia de forma parcial o condicionada. La democracia es una forma de vida, no una escogencia ocasional. Gracias a los mecanismos democráticos se reciben buenas y malas noticias, se consolidan hechos que nos alegran y hechos que nos entristecen, se deciden cuestiones que nos llenan de esperanza o de temor pero, sobre todo, se resuelven las cosas. Nos guste o no nos guste, estamos con los mecanismos democráticos o no estamos. No hay término medio ni elección por conveniencia”.

La revocatoria de las visas estadounidenses a los miembros de la Junta Directiva de La Nación a solicitud del presidente Rodrigo Chaves constituye una profunda herida a nuestra libertad de prensa y no es sino un medio de intimidación propio de los regímenes autoritarios en los cuales se utiliza el poder para amedrentar al adversario. Hasta hace muy poco la democracia costarricense había sido ajena a estas prácticas.

Visa para Estados Unidos: ¿Quiénes sí y quiénes no están exentos de ...El común denominador de los costarricenses a quienes les han revocado su visa es ser personas que simplemente no simpatizan con el gobierno o que en algún momento discreparon con alguna de sus posiciones. En una democracia el crítico no es un enemigo a quien se debe eliminar. En mi caso a aquellos que me han criticado les ofrezco mi profunda gratitud porque en vez de debilitarme me fortalecieron y robustecieron intelectual y espiritualmente.

 

*Abogado, economista, politólogo costarricense. Asumió el cargo de presidente de la República de Costa Rica en dos períodos: 1986-1990 y 2006-2010. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1987 por su plan diseñado para poner fin a las crueles guerras civiles que devastaban Centroamérica.