Colombia: Iván Cepeda habla del acuerdo nacional y la constituyente
-Dos acotaciones iniciales que son necesarias. La primera es esta: por supuesto, todas mis condolencias y solidaridad con las víctimas, que provienen de poblaciones humildes y rurales. Eran personas que estaban en una vía pública, seguramente yendo de un lugar a otro; indígenas, muchos de ellos, si no la mayoría. Y, en segundo lugar, claramente, que se ha golpeado a una población en un territorio que es afecta y que nos apoya como Pacto Histórico

Pero para precisar ha habido una acción clarísima de participación e intervención militar. No es cierto que las Fuerzas Militares y de Policía hayan estado viendo de brazos cruzados todo este espectáculo, que no haya habido una acción muy claramente realizada y decidida por el Gobierno. Y parte de eso es la reacción tan virulenta que estamos viendo por parte de esas disidencias. Pero también hemos hecho pactos territoriales para el desarrollo del territorio, para lograr que la economía del narcotráfico, las economías ilegales, la minería del oro puedan ser de una vez sustituidas por otras economías. Así que esa es la idea.
-Pero retomemos lo que acaba de decir: el gobierno tiene claro, y usted lo mencionó, que ésta es una reacción de la disidencia de alias Mordisco o su grupo que estén detrás de un plan para favorecer con ello a la derecha. ¿Tiene alguna evidencia, alguna prueba, de que Mordisco o su grupo estén detrás de un plan para favorecer con ésto a la derecha?
-No, eso lo deben determinar las autoridades competentes, pero hay que investigarlo. Porque lo que sí no está demostrado, lo que sí es una calumnia abierta, y eso lo dijo la defensora del Pueblo, Iris Marín, es que la Defensoría haya producido cualquier clase de informe o evidencia documental acerca de que los grupos armados están trabajando a favor del Pacto Histórico y de mi candidatura.
Esa fue una aseveración absolutamente irresponsable y calumniosa que hizo la senadora Valencia en la última sesión del Senado de la República. Entonces, sí es evidente que con estos golpes se está intentando atemorizar a la población. Bueno, puede ser que ‘Mordisco’ esté respondiendo ahí a una estrategia de supervivencia de sus estructuras narcotraficantes, pero la realidad es que la población que se está movilizando a favor de mi candidatura y de la cantidad de Aida Quilcué, que es además líder o lideresa indígena de ese territorio, tiene una afectación que favorece, puede ser que indirectamente, a nuestros opositores y adversarios.
-Este señor ‘Mordisco’ alcanzó a estar alrededor de dos años bajo el proceso de la ‘paz total’…
–Y los informes de inteligencia dicen que se fortaleció durante ese proceso. ¿Esto no es una muestra de que la ‘paz total’ tiene problemas que hay que modificar?
-¿No será porque faltan reglas claras en estos procesos?
-Pero usted fue diseñador de la ‘paz total’…

– O sea, ¿define con qué grupo sigue y con qué grupos no sigue?
-Entonces, usted hace esa evaluación, pero pondría reglas en relación con temas en los que hemos visto dificultades, como hacerles seguimiento a los ceses del fuego, al tipo de violaciones que afectan a la población civil. ¿Qué reglas concretas para que no se repita (lo ocurrido)?
-No voy a adelantar cosas sobre las cuales no haya una suficiente elaboración, pero lo que sí le puedo decir como principio general es que, para mí, el respeto de la población civil es un asunto vital, comenzando por los liderazgos sociales, defensoras y defensores de derechos humanos. Así que organizaciones que estén asesinando a líderes sociales, personas que han firmado la paz, por ejemplo, o a defensores y defensoras de derechos humanos, vamos a tener que ver sobre qué clase de reglas adelantamos cualquier posibilidad de una negociación.– No más diálogos eternos…
– De esos 30, yo he estado por lo menos 13 años sentado hablando con el ELN.
– Insisto, ¿no quiere más diálogos eternos?
-Usted mencionaba el tema del desarrollo territorial como parte de los problemas. Detrás de la violencia están las economías ilícitas: la coca, la extracción ilegal de oro. ¿Pero cuál es su propuesta concreta para recuperar esas regiones a través de una economía legal?

-O sea, ¿lo suyo es una profundización de la reforma agraria?
-¿No se toca la propiedad privada?
-O sea, ¿usted va a multiplicar ese acuerdo que movió con Fedegán, va a llegar a acordar con ganaderos y terratenientes?

-Se habla también de…
-Para dejar claridad sobre su revolución agraria. ¿Esa fórmula que se ha discutido de la expropiación exprés hace parte de…?
-Ya que menciona la corrupción, ¿qué propuesta concreta tiene usted para eliminar la corrupción? Y hay que decirlo, el Gobierno ha tenido unos escándalos de corrupción muy grandes…
frente a esto. Y lo he dicho venga de donde venga, caiga quien caiga, vamos a hacer lo necesario para contrarrestar esto. Segundo lugar, este no es un fenómeno, lamentablemente, ya de casos de pequeñas redes, de situaciones que involucran a tal o cual partido político.-¿Pero eso cómo se soluciona?

-Ya que usted menciona el tema de la salud, es un hecho que los usuarios hacen largas filas por medicamentos, en espera de servicios. Y han fallecido pacientes en esa espera. ¿Cuál es su propuesta concreta para solucionar esta crisis?


-¿Usted no reconoce que el problema ha sido de muchos años, pero el sistema entra en crisis por decisiones más recientes? ¿Cuál es la manera de recuperar ese sistema?
-Aquí hay un problema de origen, una falla de origen. El haber privatizado la salud fue de entrada una decisión que ha traído consecuencias supremamente graves.
-Pero, con todos sus problemas (el sistema de salud), tenía buenos indicadores y la gente accedía a los servicios…
-¿Volvería a intentar un pacto alrededor de la salud?
-¿Usted se imagina una salud totalmente estatizada?
o creo en una economía social con participación, por supuesto, del sector privado, del emprendimiento, de las grandes empresas, pero también de las pequeñas y medianas, por supuesto, de la economía popular, del desarrollo de la economía campesina. Y creo que, volviendo a la tesis sobre la equidad, cuando hay mayor equidad, hay más desarrollo, no como se nos intentó convencer durante tantos años de neoliberalismo, de que mientras mayor equidad, más pierden todos. No, mientras mayor equidad, ganamos todos.-Es decir, usted va a buscar al sector privado en ese propósito… ¿Cómo va a hacer para reconstruir una relación que, hay que ser realistas, está rota porque este gobierno ha tenido un discurso muy fuerte contra el sector privado?
-¿Y cómo van a ser esas relaciones con usted si es presidente?
-Reglas, como la de hablar de todos los temas y en este sentido: ¿cómo será su manejo de la UPC (Unidad de Pago por Capitación), que es parte del financiamiento del sistema de salud?
-La Corte ha pedido aumentarla, ¿no?

-¿Cómo va a manejar las finanzas públicas? Si es presidente, va a recibir una casa con un hueco fiscal muy grande…
-¿Todos los estratos?
-Lo digo porque hay sectores que todavía no pagan impuestos…
¿Pero eso no implica cargarles más la mano a los sectores empresariales?
No, para nada, se trata de la Constitución. Así como los ciudadanos de a pie tenemos que pagar o tienen que pagar sus impuestos, también lo tienen que hacer quienes tienen los mayores ingresos, y en eso me refiero al sector financiero. Bueno, en fin, aquí hay una lista larga, pero la evasión fiscal es un tema por discutir y es un tema que debe ser objeto de una ley que yo considero que es anticorrupción, porque la evasión de impuestos es corrupción. Entonces, si el empresariado colombiano en todos sus niveles está dispuesto a pagar impuestos, seguramente vamos a tener una discusión sobre cualquier reforma tributaria de otra manera. Si se están pagando los impuestos, si ese recaudo nos está liberando de la posibilidad de tener que aumentarlos, para qué vamos a emprender esa otra discusión.
¿Y esa discusión se da en el marco de lo que usted ha llamado el Acuerdo Nacional?
Sí, señor, que han querido poner como si se tratara de una especie de proceso ininteligible o que no se puede realizar porque es absolutamente genérico y abstracto. No, es una cosa muy concreta. El día en que yo sea elegido presidente, o sea el 31 de mayo, el primero de junio vamos a comenzar a diseñar el diálogo. Y como todo diálogo, aquí hay que decidir una mesa de diálogo en la que están sentados los sectores que tienen la posibilidad de influir el destino de este país de una manera clara.
-¿Y quiénes son esos sectores?
-Bueno, el movimiento social, por supuesto. Los sectores organizados de la sociedad civil, de las poblaciones rurales, que representan a los sectores populares. En segundo lugar, pues, por supuesto, los sectores económicamente más poderosos, también los sectores políticamente más decisorios y algunos otros que consideraremos para que se sienten o nos sentemos a discutir con el Gobierno. ¿Sobre cuántos temas? No creo que sean muchos.
-¿Cuáles?
Bueno, no quiero adelantar esto, pero todos sabemos que hay cinco o seis que son indispensables. En esta conversación hemos hablado de algunos de ellos: seguridad, paz, reformas sociales —reforma social es salud—, economías ilícitas, política ambiental y soberanía energética, desarrollo de los territorios, ya ahí dejémoslo, Digamos que si resolvemos eso, ya podremos darnos por bien servidos.
-Menciona uno nuevo, política energética y soberanía. Estamos recibiendo alertas de que se nos venga un fenómeno de El Niño muy severo y hay que hacer inversiones y tomar decisiones para evitar que nos apaguemos. ¿Cuál es su visión en términos de energía para que eso no ocurra?
-Que hay que hacer también aquí una negociación. Necesitamos equilibrar varios elementos. Primero, la necesaria transición energética. Eso ya no da espera. Es una realidad en el mundo y en el país. Hay que renunciar poco a poco a la explotación de hidrocarburos, a la explotación del carbón, del gas. Pero hay que hacerlo de una manera, digamos, como se hacen las transiciones. Ahí está la discusión.
En segundo lugar, ¿cómo garantizamos al tiempo que la soberanía energética pueda ser al mismo tiempo? Nadie ha propuesto, tampoco lo ha propuesto este gobierno, que seamos un país sin soberanía energética, más en el contexto de un mundo como el que estamos viendo emerger, con, digamos, economías y con planteamientos económicos como los que ha hecho el presidente Trump con relación a las políticas arancelarias.
-Pero las guerras en el mundo han vuelto a revivir el carbón, el gas, el petróleo…
Tenemos que discutir de manera serena cómo hacemos compatible la defensa, digamos, de nuestra riqueza natural, biodiversidad, agua y al mismo tiempo una soberanía energética. Esa es una ciencia del equilibrio que hay que buscar y para la cual tenemos que concertar.
-¿Y en esa ciencia del equilibrio, usted estaría dispuesto a analizar la posibilidad de volver a explorar, por ejemplo, el gas?
No quiero entrar en esas materias todavía, pero esa es una discusión que está planteada.
-Y en el sentido de avanzar en eso que usted llama el Acuerdo Nacional. Se ha escuchado que si ese acuerdo no funciona, usted entonces sí va a una constituyente, ¿eso sigue en firme?
¿Esa aseveración de quién y de dónde proviene, pregunto? No de mí.
-Bueno, entonces aclárenos: ¿cómo es el tema?
-Si uno va a comenzar un camino de un acuerdo, mal haría en comenzarlo con una amenaza: sentémonos a hablar y vemos. Yo creo firmemente en la posibilidad de hacer acuerdos y diálogos. He visto y he participado en esos procesos de diálogo. Sé cómo se hacen los acuerdos y entre gente que está en posiciones totalmente distintas, diametralmente opuestas. Y entre esas personas y esas organizaciones, grupos y el propio Estado, he visto que es posible hacer acuerdos. Es más, se ha llegado a acuerdos. ¿Por qué no podríamos hacerlos aquí y ahora entre los colombianos? Eso me parece que es, digamos, una cosa que es elemental, por supuesto que es posible.
–Y en ese “es posible”, usted no ve un Acuerdo Nacional sin la presencia del uribismo…
-Claro.
-Necesita al uribismo para un Acuerdo Nacional…
-Claro, por supuesto, a todos los sectores decisorios.
-¿Cómo va a ser esa invitación? Porque el país conoce las diferencias suyas con el uribismo…
-Hay muchas heridas, muchos problemas, muchos prejuicios, muchas razones válidas para tener desconfianzas, para albergar sentimientos a veces muy negativos. Pero creo yo que incluso en esa otra orilla hay también un amor por este país, no me cabe duda.
-Entonces, para aclarar, usted llega en busca del Acuerdo Nacional sin ningún tipo de mención de la constituyente, pero no la descarta…
-Claro, porque a ver qué pasa. Puede ser que al final de ese camino, no al comienzo, sino al final, nos pongamos de acuerdo en que hay unos temas pactados y viene un asunto que es cómo se implementa, como en todo acuerdo. Entonces, para implementarlos hay que incorporarlos a la Constitución y al orden legal.
– Pero eso se puede hacer por reformas…
-O simplemente con un decreto. Fíjese usted, si todo el mundo está de acuerdo, le da facultades al
presidente para que se haga un paquete de decretos ley que tengan la fuerza de hacer válidos esos acuerdos. Si es así, no hay ningún problema. Es más sencillo aún, o también tramitarlos por el Congreso, pero eso es un camino que, por mi experiencia le digo, es muy engorroso. Ya lo vimos con el fast track y todo lo que fue la implementación del Acuerdo de paz del 2016.
En cambio, pues también está esa otra vía que puede dar, tiene la ventaja de que es, digamos, una concertación mayor, porque concita a la ciudadanía, tiene unos procedimientos democráticos más complejos, pero al mismo tiempo que tiene unas desventajas que puede ser una constituyente.
– Usted acaba de decir en alguna de sus respuestas que el 31 de mayo usted sale elegido. ¿Usted está plenamente convencido de que eso va a pasar?
-Sí, esa es mi convicción.
-Las encuestas todavía dicen que habrá segunda vuelta, pero bueno, estamos en campaña (…) ¿Cuál es su invitación final a quienes nos ven (en video y TV) en este momento?
-Pues, muchas gracias por esta conversación. Y, en segundo lugar, pues claro que sí, a toda la ciudadanía a que, de manera masiva, multitudinaria, vote por Aida Quilcué y por mí para ser parte de un gobierno que será en muchos aspectos la continuidad del gobierno actual, pero también en otros va a introducir cambios importantes. Y creo yo que esos cambios y esa política van a ser en el sentido de darle a Colombia paz, democracia, equidad, la posibilidad de un futuro como el que todos queremos, de prosperidad.
