México: Defensa de los territorios y autonomía

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Silvia Ribeiro

Del 19 al 21 de octubre se reunió en México la Red en Defensa de los Territorios. Participaron representantes de los pueblos maya, nahua, binnizá, dizhae, zoque, ayuuk, tenek, wixárika, ikoot, chuj, yaqui, yoreme, tseltal, tsotsil, tojolabal, rarámuri, me’phaa, ñötho, ñuhju y chontal, provenientes de 17 estados del país.

“Los pueblos somos diversos, pero el despojo es para todos”, concluyen en su pronunciamiento, luego de analizar en común las situaciones en sus comunidades. Reconocen que sus territorios son los mejor conservados del país y que, junto a las formas de vida comunitarias, han sido el mejor refugio y defensa contra los embates que sufren de agentes externos.ENFOQUE: Megaproyectos en el Sureste mexicano; resistencia de los ... https://www.ceccam.org/node/4995

Agentes entre los que se destaca el crimen organizado, que ya está presente de una u otra forma en casi todas las comunidades. No sólo actúa para reclutar jóvenes, obligar a sembrar, dar paso o usar sus territorios para diversas actividades criminales. También compra cargos municipales, amenaza y asesina a quien no se le pliega. Actúa impunemente para desplazar con violencia pueblos enteros, como ha sucedido en Guerrero y Chiapas, entre otros. En muchos casos ante la pasividad del Ejército y la Guardia Nacional; en los peores casos, con su colaboración.

Dan testimonio de una convergencia de intereses y de acciones entre los megaproyectos y programas de Estado, el Ejército, las empresas y el crimen organizado.

“Nuestros territorios indígenas son los más codiciados porque contienen los bienes naturales (agua, minerales, mar, sol, viento), además de biodiversidad, que hemos cuidado y mantenido desde hace siglos y que el sistema requiere para continuar. Coincidimos en que lo más atacado y lo más defendido son nuestros territorios y sus bienes naturales.” https://tinyurl.com/territorios2026

Las acciones del crimen organizado vacían los territorios y así dan también paso a empresas mineras, energéticas y eólicas, así como a gasoductos, plantaciones, presas y carreteras. Los megaproyectos del gobierno, como el Tren mal llamado Maya, el Corredor Interoceánico, el Proyecto Integral Morelos, la instalación de plantas industriales en la bahía de Ohuira o los llamados Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar destruyen la naturaleza, desplazan a los pueblos, dividen y vacían las comunidades, todo lo cual converge con otros procesos anteriores de devastación social y ambiental.

Pese a todo ello, el encuentro reconoce que la comunidad y las asambleas siguen construyendo y que han sido su mejor refugio y defensa. “A pesar del aumento de la violencia y las situaciones de acaparamiento y despojo, defendemos nuestros territorios, conservamos y recreamos nuestra identidad y cultura, mantenemos nuestras instancias y formas de decisión, preservamos nuestras formas de siembra, de pesca, de producción de alimentos; conservamos nuestra lengua, nuestras fiestas y sistemas de organización, la comunalidad y el consenso. Mantener la organización comunitaria es la mejor defensa para no permitir la instalación de proyectos de intereses ajenos ni dejar entrar al narco.”

El encuentro hizo también analizó la Propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos y la forma y resultado de las supuestas consultas realizadas por el gobierno en sus territorios. Declaran el firme rechazo a dicha ley, “porque pretende estatizar nuestra autonomía y niega nuestra libre determinación, que es un derecho establecido e inalienable de los pueblos. Nuestra demanda no es la de una autonomía estatizada ni regulada por leyes secundarias. Esta propuesta pretende homogeneizar e institucionalizar a los pueblos indígenas”.

Denuncian que con ella se acrecentarán los ataques a sus territorios, porque “omite el derecho al territorio y a los bienes naturales; es una trampa de ingeniería del despojo. Sin control territorial no se puede hablar de autonomía”. Se desprotegen los territorios ante la codicia de las empresas extractivas y los megaproyectos del gobierno. Concluyen que es una propuesta regresiva, porque “subordina y debilita derechos indígenas ya establecidos en otras leyes y tratados internacionales y es violatoria de derechos de los pueblos establecidos en nuestra Constitución.”

Recomiendo leer su pronunciamiento (https://www.ceccam.org/node/4995), que además enlista y se solidariza con luchas concretas en los territorios, exige terminar con la criminalización de defensoras y defensores de la tierra y el territorio y la liberación de las y los presos indígenas. Entre otras luchas, la red apoya la demanda del movimiento ¡Aquí No! de cancelación de la planta de amoniaco de GPO y de la planta de metanol de Mexinol en la bahía de Ohuira, territorio del pueblo mayo-yoreme. Saludan y se solidarizan con el Encuentro Abrazo entre los Zapatistas y las Familias Buscadoras.

Ante todos los problemas analizados, afirman que “como pueblos indígenas seguiremos construyendo la autonomía en los hechos”.

* Coordinadora de investigación de la Alianza Biodiversidad, colaboradora de Ceccam