Petro: impedir que el hiperfascismo se apodere de Latinoamérica.
"Trump carece del mando total; otros peores que él toman las decisiones"
Camilo Rengifo Marín
Gustavo Petro considera que el actual presidente de Colombia obedece a Trump y “eso nos vuelve automáticamente una colonia”.
De visita en México, donde fue recibido en Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el expresidente colombiano Gustavo Petro habló sobre Colombia y su reciente proceso comicial: “hay una situación muy difícil porque el actual mandatario es ilegítimo, además de ser ciudadano de Estados Unidos que jura obedecer antes que al pueblo colombiano al gobierno de Trump, y eso nos vuelve automáticamente una colonia y al presidente un virrey elegido por Trump, no por el pueblo.
Recordó que el actual mandatario, Abelardo de la Espriella, fue el abogado de los paramilitares que era el grupo narcotraficante más grande de Colombia. Los estafó, tuvo que refugiarse en Estados Unidos, allá se volvió abogado de narcos en Miami.
El expresidente colombiano señaló que en su país La Derecha Diario participó con el socio del ultraderechista argentino Fernando Cerimedo, el español Javier Negre, que ya habían participado en las elecciones de Argentina, Bolivia, Chile; «así que no es un caso sólo colombiano, es un asunto que tiende a volverse global y que está dirigido por un centro de poder privado, también de escala mundial, cuyos dueños son multimillonarios, dueños de la inteligencia artificial y las redes. Así asoma el tecnofascismo, el hiperfascismo…», aseveró.
Habló de su complicada relación con el gobierno de Donald Trump, que comenzó cuando protestó contra la masacre en Gaza y externó su apoyo a Palestina, y afirmnó que “después del día crucial, cuando el 3 de enero bombardean Caracas, Trump dice: cuídese el trasero, porque ahora voy por Petro. Ese día pensé: viene un misil contra mí. Estaba junto al mar y tuve que separar a las mujeres y a las personas que no tenían que ver con eso, para que se fueran. Me quedé solo con mi escolta, la de las fuerzas públicas de Colombia. Les dije que podía pasar algo, que se alistaran, que camináramos… como a las 2 de la mañana me despiertan, pensé: ya vienen».
«Me dijeron que venía un barco de la Armada estadounidense –en aquellos momentos estábamos bloqueados y sus barcos se hallaban cerca, fuera del mar de Colombia, pero bloqueados– que ya estaba en nuestras aguas. Esto parecía real –dije, y pensé en escapar–, nos vamos a ir por una trocha (camino abierto entre la maleza), entre los manglares, a ver si salimos. No era cierto, volví a la cama y me despiertan de nuevo para decirme: ‘Trump quiere hablar con usted’»
Petro relató que en la Oficina Oval de Washington pudo sentir físicamente al grupo de poder. «Estaban Vance, Rubio… coincidió que cuando yo llegué, también llegó Trump y nos encontramos en el pasillo de las fotos de los presidentes. Hablamos junto al retrato de Lincoln. Le dije que había que hacer un pacto por la vida y la libertad. Que el concepto de libertad era el que nos unía como repúblicas. Le conté la historia del mechón de pelo que Washington le regaló a Simón Bolívar y que todavía está en Caracas, aunque nunca se conocieron personalmente. Traté de mostrar que en el fondo, en el origen de la República, de EEUU y el nuestro hay un sentido común hacia la libertad y hacia la idea de la democracia. Eso le gustó».
“Cuando llegué a la Oficina Oval, las sillas no estaban dispuestas como él (Trump) quería, al estilo de su entrevista con Emmanuel Macron (el presidente francés), él sentado y yo enfrente, como si él fuera el jefe, alguien las había colocado así. Rubio y los demás tenían que voltearse para vernos.
“En la foto me quisieron hacer una pequeña trampa, pero no me dejé atrapar. Él tenía una imagen falsa de mí, la cual se fue deshaciendo conforme hablamos. Le mostré un video corto –no aguanta cosas largas– en el que se ve un atentado en mi contra. Le dije que me atacaban los narcotraficantes y le dije que él no me podía decir que estaba con ellos. Me respondió: ‘me han engañado tanto que ahora me doy cuenta que usted es un good man’. Luego hablé con él unas tres veces.
“La última me dejó un tanto preocupado porque yo siempre le pedí que abandonara la guerra en Irán, que podía ayudar a la paz en Gaza. En esa última llamada le pedí que me sacaran de una lista condenatoria porque él y yo seguíamos hablando y yo seguía en esa lista. Trump preguntó de qué lista se trataba y su intérprete le tuvo que explicar. Ahí entendí algo peligroso, no sólo para mí sino para el mundo: el hombre ya no está del todo al mando, que tiene espacios de claridad y espacios en los que otros toman las decisiones y esos otros son peores que él.”
La matriz de la mentira
Con un gesto de preocupación habló de su visión del momento: “vivimos en un caparazón planetario, es la matriz de la mentira, se actúa como en Matrix, como en la película. De pronto usted encuentra una granja de bots, no es de seres humanos, son perfiles que automáticamente reaccionan ante cualquier líder latinoamericano porque quieren degradar la discusión política y llevarla al insulto, por eso le llamo la matriz de la mentira. En ese caparazón de falsedad algunas partes se escapan porque son fuertes como estados pero la intención de esa matrix es esclavizar al ser humano y no se trata solamente de una cadena física, sino mental, esclavizar al ser humano para permitir la explotación de los recursos naturales no renovables por ejemplo”.
Petro explicó el contrataque: “se requieren matemáticas, porque es un ataque matemático, algorítmico, tanto en los bots para manipular seres humanos como las propias elecciones en los resultados finales”.
–Nos está hablando de una fuerza de derecha, muy grande, muy poderosa que puede avasallar a los pueblos. ¿Fracasó la izquierda, el progresismo? ¿Lo que tenemos enfrente nos habla del fracaso?, preguntaron los periodistas de La Jornada.
–No, yo no creo que se pueda avasallar a los pueblos. Vivimos un totalitarismo mil veces superior al que pudo crear Hitler, eso es lo que estamos enfrentando. Entonces, ¿qué ha hecho la izquierda en el caso latinoamericano? –se pregunta–. Desde 1968 viene ganando intermitentemente, no ha desaparecido. En Colombia, por primera vez hace cuatro años. No puedo ver eso como un fracaso, sino como un aprendizaje de los pueblos que están en un mundo que no conocían que luchan en contra de algo que no conocían y que ahora empieza a visibilizarse: un tecnofascismo que hay que derrotar y que se derrota con mentalidades fuertes, la educación es fundamental porque se derrota con matemáticas.
«Se pueden construir softwares que protejan a la población de la manipulación que sobreviene contra los pueblos de la región. Hay que ganar la batalla comunicacional. Ellos no tienen que ganar necesariamente. Hagamos algoritmos sin falsear la realidad, es decir, con gente real y razonando, así nos equivoquemos porque la equivocación es humana, no de máquinas», añadió.

Petro habló de un próximo libro bajo su firma en el que trata de explicar el proceso de robotización donde está implícita la inteligencia artificial que nos lleva según denuncia “necesariamente a un fascismo porque la lógica descubierta hace dos siglos es que se va a entrar en una crisis en la que se va a producir mucho y se va a demandar poco y aunque siempre ha habido crisis de sobreproducción hoy lo vivimos en una escala gigantesca que nunca se había visto y entonces la pregunta es: ¿cómo controlar a la humanidad para que no se vuelva insurgente?, pues no hay más que un hiperfascismo, control policial, misiles, genocidio, puede ser el holocausto humano y la barbarie para ponerle un nombre”.
Cuando se le preguntó si fracasó la izquierda, el progresismo, respondió: «no creo que se pueda avasallar a los pueblos. Vivimos un totalitarismo mil veces superior al que pudo crear Hitler, eso es lo que estamos enfrentando. Entonces, ¿qué ha hecho la izquierda en el caso latinoamericano? . Desde 1968 viene ganando intermitentemente, no ha desaparecido.»
«En Colombia, por primera vez hace cuatro años. No puedo ver eso como un fracaso, sino como un aprendizaje de los pueblos que están en un mundo que no conocían que luchan en contra de algo que no conocían y que ahora empieza a visibilizarse: un tecnofascismo que hay que derrotar y que se derrota con mentalidades fuertes, la educación es fundamental porque se derrota con matemáticas. Se pueden construir softwares que protejan a la población de la manipulación que sobreviene contra los pueblos de la región.
«Hay que ganar la batalla comunicacional. Ellos no tienen que ganar necesariamente. Hagamos algoritmos sin falsear la realidad, es decir, con gente real y razonando, así nos equivoquemos porque la equivocación es humana, no de máquinas», afirmó.
La relación con Trump

pensé: viene un misil contra mí. “Estaba junto al mar y tuve que separar a las mujeres y a las personas que no tenían que ver con eso, para que se fueran. Me quedé solo con mi escolta, la de las fuerzas públicas de Colombia. Les dije que podía pasar algo, que se alistaran, que camináramos… como a las 2 de la mañana me despiertan, pensé: ya vienen».
«Me dijeron que venía un barco de la Armada estadounidense –en aquellos momentos estábamos bloqueados y sus barcos se hallaban cerca, fuera del mar de Colombia, pero bloqueados– que ya estaba en nuestras aguas. Esto parecía real –dije, y pensé en escapar–, nos vamos a ir por una trocha, entre los manglares, a ver si salimos. No era cierto, volví a la cama y me despiertan de nuevo para decirme: ‘Trump quiere hablar con usted’.
Injerencia de las redes ultraderechistas
Petro, líder de la izquierda partidista colombiana en las décadas recientes advirtió que la nueva realidad política de la región incluye la injerencia sistemática de redes dirigidas desde Washington en los procesos electorales de América Latina. Alertó que México debe observar lo que ocurra en los procesos electorales de la región, como el que tendrá lugar en Brasil dentro de unas semanas, así como el avance de fuerzas de derecha ante los comicios intermedios mexicanos de 2027 y la elección presidencial de 2030.
“Vivimos en un caparazón planetario, una matriz de la mentira en la que granjas de bots quieren degradar la discusión política y llevarla al insulto. La intención de esa Matrix es esclavizar al ser humano con cadenas que no sólo son físicas, sino también mentales; por ejemplo, esclavizar al ser humano para permitir la explotación de los recursos naturales no renovables”, señaló.
Asimismo, relató lo cerca que estuvo de realizarse una operación militar estadunidense en suelo colombiano a semejanza de la que llevó al secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero pasado, gtras bombardear Caracas.

Al describir la sensación de inminencia de un ataque después de que Donald Trump lo señaló como “el próximo” tras la intervención criminal en Caracas, Petro reveló el aspecto más preocupante de la administración republicana: «pese a la omnipotencia de la que se jacta el magnate, en los hechos la camarilla hiperfascista que lo rodea opera muchas veces a sus espaldas y le oculta algunas de las decisiones más cuestionables. Para Petro, varios en la Casa Blanca son peores y más peligrosos que el propio Trump, quien “ya no está del todo al mando”.
Los Estados Unidos profundos
“Fue una cosa casi mágica y después supe cómo fue. Un congresista republicano, obvio, de derecha, del sector que llamamos ‘los Estados Unidos profundos’, llamó a mi embajador allá, Daniel García-Peña, quien estaba subiendo a un avión y tuvo que bajar para hablar con el congresista. Le dijo que le parecía una estupidez que fueran a hacer con Colombia lo mismo que con Caracas, porque Colombia por décadas, ha sido su aliado. Entonces, después de hablar con el congresista, el embajador llamó a Trump –tenía acceso– y le dijo: ¡¿Cómo se le ocurre?!, hable usted con el presidente Petro y Trump dijo que sí.
“Ahí fue cuando me llegó la noticia. Yo había convocado a una manifestación en la Plaza de Bolívar para el siguiente día para declararnos en resistencia frente a los ataques, no como lo hizo Maduro, sino a la colombiana. Tenía el discurso listo y a las 5 de la tarde logro hablar con Trump, ya a punto de iniciar la manifestación, en mi oficina. Terminamos casi de amigos y se cuadró una cita. Me tocó cambiar todo el discurso en cuestión de horas y tuve que bajar la intensidad porque mi objetivo era que no cayeran misiles en Colombia, después de lo sucedido en Venezuela.
“Fue un momento relativamente mágico. Se ha contado que cuando llegué a Washington vi la foto que le tomaron a la señora María Corina Machado, de Venezuela, casi arrodillada, casi entregándole el Nobel que le dieron. Hay que tener mucho cuidado con la foto porque yo no iba a aparecer como sumiso, sino de tú a tú, y así salió», dijo Petro a La Jornada.
El verdadero grupo de poder en Washington
“En la Oficina Oval pude sentir físicamente al grupo de poder. Estaban Vance, Rubio… coincidió que cuando yo llegué, también llegó Trump y nos encontramos en el pasillo de las fotos de los presidentes. Hablamos junto al retrato de Lincoln. Le dije que había que hacer un pacto por la vida y la libertad. Que el concepto de libertad era el que nos unía como repúblicas. Le conté la historia del mechón de pelo que Washington le regaló a Simón Bolívar y que todavía está en Caracas, aunque nunca se conocieron personalmente. Traté de mostrar que en el fondo, en el origen de la República, de Estados Unidos y el nuestro hay un sentido común hacia la libertad y hacia la idea de la democracia. Eso le gustó.
“Cuando llegué a la Oficina Oval, las sillas no estaban dispuestas como él (Trump) quería, al estilo de su entrevista con Macron (el presidente francés), él sentado y yo enfrente, como si él fuera el jefe, alguien las había colocado así. Rubio y los demás tenían que voltearse para vernos.
“En la foto me quisieron hacer una pequeña trampa, pero no me dejé atrapar. Él tenía una imagen falsa de mí, la cual se fue deshaciendo conforme hablamos. Le mostré un video corto –no aguanta cosas largas– en el que se ve un atentado en mi contra. Le dije que me atacaban los narcotraficantes y le dije que él no me podía decir que estaba con ellos. Me respondió: ‘me han engañado tanto que ahora me doy cuenta que usted es un good man’. Luego hablé con él unas tres veces.

“La última me dejó un tanto preocupado porque yo siempre le pedí que abandonara la guerra en Irán, que podía ayudar a la paz en Gaza. En esa última llamada le pedí que me sacaran de una lista condenatoria porque él y yo seguíamos hablando y yo seguía en esa lista. Trump preguntó de qué lista se trataba y su intérprete le tuvo que explicar. Ahí entendí algo peligroso, no sólo para mí sino para el mundo: el hombre ya no está del todo al mando, que tiene espacios de claridad y espacios en los que otros toman las decisiones y esos otros son peores que él.”
Las admoniciones de Petro cobran valor en tanto explican un factor central en el giro a la ultraderecha que experimenta Latinoamérica, incluida de manera trágica la propia Colombia, y constituyen un testimonio de quien vivió los embates de las redes trasnacionales de desinformación y manipulación. El odio es personal, pero las consecuencias no lo son: el antipetrismo inducido por los dueños de los grandes capitales y sus corifeos en los medios allanó el camino a un gobierno de y para la oligarquía, recuerda un editorial del diario mexicano La Jornada.
El matutino añade que el aporte de Petro al debate político supone una llamada de atención para redoblar la vigilancia en torno a agentes extranjeros que aprovechan herramientas comunicacionales como las redes sociales para instalar discursos neofascistas, difundir bulos, azuzar el odio y manipular a los electorados con el fin de favorecer a sus patrocinadores externos e internos, es decir, a la Casa Blanca y a un sector del gran empresariado reacio a la democracia. «Las sociedades no están inermes ante el tecnofascismo, asegura, pues pueden protegerse con mentalidades fuertes y con el mismo recurso de los opresores: las matemáticas. La educación es fundamental para la resistencia», afirmó Petro.
*Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)