Keiko se convirtió en la primera mujer elegida para gobernar en el paíse iniciara el desafío de recuperar la estabilidad institucional, enfrentar la inseguridad y reactivar la economía. Aseguró que recibe un Estado «en abandono» pese a que su bancada promovió inestabilidad y prometió «defender esta tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado».

También juró «por la integridad física y moral de todos los peruanos, «en especial de quienes han sido históricamente postergados y juro que, respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la iglesia católica en la formación cultural y moral del Perú y que trabajaré incansablemente por un país seguro, próspero y unido”, aseguró.

Tomó posesión este martes, después de haberse impuesto al izquierdista Roberto Sánchez en las elecciones del pasado junio por menos de 50.000 votos, retomando así el camino iniciado por su polémico padre, el difunto Alberto Fujimori, que gobernó entre 1990 y el 2000. Los sufragios en el extranjero inclinaron la balanza de una egujnda vuelta en empate técnico y le dieron la vbictoria a Keiko, que había perdido en territorio peruano.