Venezuela y EEUU eliminan al jefe del Tren de Aragua en operación conjunta

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El gobierno venezolano confirmó  que fue «neutralizado» el cabecilla del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, durante una «operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos», que se realizó durante la semana en estado Bolívar, en el sur del país.

«La operación contó con apoyo tecnológico especializado y se desarrolló mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países», indica el comunicado del Ministerio de Comunicación e Información venezolano.Quién es el Niño Guerrero, el líder del Tren de Aragua - Nuevo Día

Desde Washington, el presidente Donald Trump afirmó que “bajo mis órdenes, el Comando Sur de Estados Unidos realizó un ataque rápido, cinético y letal para eliminar a ‘Niño Guerrero’, el infame líder del Tren de Aragua, uno de los grupos terroristas más sanguinarios del planeta”. Trump aseguró que la operación se llevó a cabo “en estrecha coordinación con el gobierno de Venezuela”, al que agradeció “por su colaboración en la eliminación de esta amenaza criminal que ha desestabilizado a múltiples países de la región”.

Mientras, analistas señalan que la operación para matar en Venezuela al líder del Tren de Aragua refuerza el intervencionismo de Trump en América Latina.  Aferrado a la resurrección de la Doctrina Monroe, Estados Unidos ahonda en su plan de injerencia en terceros países con el pretexto de desarticular las bandas criminales más peligrosas de la región

Carteles

El mandatario estadounidense destacó que la eliminación del jefe del Tren de Aragua forma parte de una campaña más amplia contra los carteles y organizaciones designadas como terroristas que operan en el continente.

Por su parte, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, publicó en la red X que “nuestros guerreros ejecutaron con precisión quirúrgica la misión que dio de baja a ‘Niño Guerrero’ y a su escolta inmediata, reduciendo de manera significativa la capacidad del Tren de Aragua para operar fuera de Venezuela”.

Hegseth insistió en que la coordinación con las autoridades venezolanas permitió “localizar, seguir y finalmente impactar el objetivo con el menor riesgo posible para civiles”, en referencia al campamento donde se encontraba el líder del Tren de Aragua.

Grupo desarticulado en Venezuela

Las autoridades venezolanas sostienen desde hace al menos tres años que el Tren de Aragua había sido desmantelado y “derrotado” dentro del país, tras la toma del penal de Tocorón y operaciones posteriores contra sus finanzas y mandos medios. Aún con esa desactivación completa del grupo en Venezuela tras las operaciones carcelarias y policiales, nunca se había confirmado oficialmente el paradero de ‘Niño Guerrero’, que logró escapar durante la intervención en Tocorón.Autoridades venezolanas vigilando a presos de la cárcel de Tocorón

El Tren de Aragua se originó en el estado Aragua (centro), tomando como base de operaciones el centro penitenciario de Tocorón, desde donde se expandió como una banda dedicada a la extorsión, el secuestro, el sicariato, el tráfico de drogas y la trata de personas con presencia en Sudamérica. Sus tres fundadores fueron: Héctor Guerrero Flores, Larry Changa y Johan Petrica. “Niño Guerrero” fue el responsable de su fortalecimiento. Bajo su liderazgo, el grupo delictivo expandió sus operaciones al resto de Venezuela y después a Perú, Chile, Ecuador, Brasil y Panamá.

Final de una narrativa

Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, construyó durante meses el relato de que Nicolás Maduro no solo protegía al Tren de Aragua, sino que actuaba como su verdadero jefe político y operativo.

Discursos oficiales, sanciones y mensajes en redes sociales lo describían como el responsable último de las acciones de la megabanda, acusándolo de usar la migración y a los integrantes del grupo como “arma” para desestabilizar la seguridad interna estadounidense.

Sin embargo, una evaluación posterior de los servicios de inteligencia de Estados Unidos y reportes de prensa matizaron esa versión, al señalar que no existían pruebas concluyentes de coordinación directa ni de liderazgo.

Tras el secuestro del presidente Maduro en la operación militar estadounidense del 3 de enero último, la acusación pública se reordenó sobre cargos de narcotráfico, corrupción y apoyo a organizaciones criminales, pero se dejó de presentarlo explícitamente como “jefe del Tren de Aragua”