Rechaza el Congreso de Paraguay la dimisión del presidente: lo enjuiciará
Celso Guanipa
Acusan a Santiago Peña de crisis bancaria que desfalcó a mitad de la población. Con su renuncia, buscaba mantener inmunidad
En la mañana de este viernes, el presidente paraguayo Santiago Peña está citado a presentarse en el Congreso para ejercer su defensa en el marco del juicio político en su contra que comenzó en la noche del jueves en la Cámara de Senadores, después que la iniciativa fuera aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados. Tras la intervención y quiebra del Ueno Bank en Paraguay, hay incertidumbre sobre los fondos públicos, jubilatorios y de los ahorristas (un «Corralito»).
Si bien Peña, totalmente desbordado por su innegable participación en la quiebra fraudulenta del Ueno Bank, entidad que durante su mandato se convirtió de manera acelerada en el banco más importante del país, había presentado su renuncia a la presidencia en las primeras horas del jueves, la Cámara de Diputados, que estaba tratando el juicio político contra el mandatario, siguió adelante con la sesión y aprobó la iniciativa por unanimidad.
Posteriormente, el asunto debería ser tratado por el pleno del Congreso, pero en esta instancia se produjeron irregularidades por las discrepancias que existían en la interna del oficialista Partido Colorado.
Peña, quien hasta el año pasado poseía participación en una empresa vinculada a Ueno Bank, evitó asumir la responsabilidad por la crisis que dejó a millones de cuentahabientes, jubilados y trabajadores en una situación desesperada, que tratan de recuperar sus ahorros bloqueados y sus salarios atrasados. “Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí”, se justificó Peña en su mensaje de renuncia.
Si se aceptaba la renuncia del mandatario y se dejaba de lado el juicio político, Peña iba a conservar los fueros, algo que era apoyado por un sector importante del oficialismo, que cuenta con una amplia mayoría en ambas cámaras. Por ello, la oposición insistía en que debía votarse el juicio político y, ante la posibilidad de que fuera aprobado, muchos legisladores colorados abandonaron la sala, por lo que, al no llegar al quórum, la sesión fue suspendida y fue declarada como nula.
Mientras, crecía la incertidumbre entre la población sobre lo que iba a pasar con sus ahorros, y también comenzaron a circular versiones de que Peña se había fugado a Argentina. Pero algunas horas después, mientras una multitud ya se encontraba reunida en las afueras del Congreso exigiendo respuestas, el Senado decidió retomar la sesión, ya comenzando con el juicio político a Peña, en el que una comitiva designada por la Cámara de Diputados empezaba a ejercer el rol de parte acusadora, según lo establecido por la Constitución paraguaya.
Poco antes, el mandatario, quien todavía sigue siéndolo, porque el Congreso no aceptó en ningún momento su renuncia, realizó una publicación en X, en la que afirmó que se defendería en el juicio político abierto en su contra.
“Sé que estamos viviendo horas de preocupación e incertidumbre. Quiero hablarles con claridad y serenidad. Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República. Aun cuando ya hayan adelantado su decisión, voy a ejercer ese derecho. No por una cuestión de orgullo personal, sino porque rendir cuentas y dar explicaciones también es una responsabilidad frente al pueblo paraguayo. Colaboraré plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia”, manifestó Peña.
Mientras tanto, en el correr de la sesión, los diputados acusadores pidieron declarar culpable al mandatario, exponiendo una extensa serie de argumentos que sugieren que el titular del Ejecutivo actuó de manera premeditada para favorecer al Ueno Bank, facilitando el pasaje a la entidad de centenares de millones de dólares del erario público, que luego fueron trianguladas a empresas privadas vinculadas a Peña y su entorno.
En concreto, al todavía mandatario paraguayo se lo acusa de conflicto de intereses; mal manejo de fondos públicos y del dinero del Instituto de Previsión Social destinado a las jubilaciones; de designaciones incompatibles y también de enriquecimiento ilícito y beneficio patrimonial indebido.
Además del juicio político en el Congreso, se informó que la Fiscalía abrió una investigación penal contra Peña, el vicepresidente Pedro Alliana y otros funcionarios y exfuncionarios en el marco de la quiebra fraudulenta del Ueno Bank.
Peña, totalmente desbordado por su innegable participación en la quiebra fraudulenta del Ueno Bank, entidad que durante su mandato se convirtió de manera acelerada en el banco más importante del país, había presentado su renuncia a la presidencia en las primeras horas del jueves, la Cámara de Diputados, que estaba tratando el juicio político contra el mandatario, siguió adelante con la sesión y aprobó la iniciativa por unanimidad.
Posteriormente, el asunto debería ser tratado por el pleno del Congreso, pero en esta instancia se produjeron irregularidades por las discrepancias que existían en la interna del oficialista Partido Colorado.
Peña anunció en la mañana que dejaba la presidencia tras la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera digital de la que fue accionista, que administraba unos 850 millones de dólares en fondos públicos y cuyo cierre dejó a 3 millones de clientes sin acceso a sus cuentas; se trata de casi la mitad de la población del país. La decisión legislativa de no aceptar la dimisión hace que, técnicamente, siga al mando del país hasta que el juicio político concluya.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, anunció Peña en un mensaje grabado que publicó en X. Dimitió mientras la Cámara de Diputados debatía el inicio de un juicio político en su contra y tras perder el apoyo de los principales líderes de su Partido Colorado, que se pronunciaron a favor de la destitución.
La Constitución establece que los ex presidentes se conviertan en senadores vitalicios –con la inmunidad que conlleva el cargo– a menos que sean destituidos mediante un juicio político. Los legisladores acusaron al mandatario de mal desempeño de funciones por la forma en que manejó la caída del banco y que incurrió en conflicto de intereses, manipulación regulatoria, desvío de fondos previsionales y encubrimiento institucional del Banco Central.
El titular del Senado, Basilio Núñez, confirmó que el tribunal juzgador de esa Cámara recibió formalmente las acusaciones de los diputados y convocó a una sesión extraordinaria para continuar este viernes con el enjuiciamiento. El mandatario fue citado para comparecer hoy ante el pleno para presentar sus alegatos, con esa disposición la sede dio por culminada la primera sesión del procedimiento.
“El presidente tiene un crecimiento patrimonial difícil de justificar (…) hoy Peña se tiene que ir y no a su casa, sino a Tacumbú (la principal cárcel del país)”, declaró en la sesión el diputado opositor Raúl Benítez.
Peña fue accionista del grupo que controlaba Ueno hasta 2025. El fiscal, Emiliano Rolón Fernández, ordenó tres investigaciones penales por la crisis bancaria, que incluyen denuncias que involucran al mandatario y a otros funcionarios.
La crisis en Ueno Bank provocó que la propia fuerza política de Peña, el Partido Colorado, se volviera en su contra, en un giro sorprendente para el execonomista del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien hasta hace poco contaba con el respaldo de los políticos más influyentes de su país y que, hace apenas unas semanas, fue recibido en Washington como un aliado clave de la administración de Donald Trump, tras incorporar al país al Escudo de las Américas.
Incluso su mentor, líder del partido y ex presidente Horacio Cartes (2013-2018), apoyó el proceso de juicio político y afirmó que el movimiento no respaldaría el “saqueo” de fondos públicos y privados. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Cartes en 2023 por acusaciones de soborno, sanciones que fueron levantadas por el gobierno de Trump el año pasado.
Además de su relación con Trump, Peña se mantuvo cercano a polémicos personas políticos como el genocida primer ministro de Israel y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanuyahu, con quien se reunió en septiembre en Nueva York en el marco de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.También mantuvo en su entorno político a personas ligadas con el consultor ultraderechista Fernando Cerimedo, Andrés Andy Rivas, figura ligada al Partido Colorado desde 2017 y cercanía con sectores del oficialismo paraguayo. Ueno Bank fue patrocinador de eventos internacionales, como la Hispanic Prosperity Gala, en Estados Unidos, donde se reconoció a Cerimedo.

El Ueno Bank financió además eventos de la ultraderechista Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC)
Del tal palo…
En medio de semejante panorama apareció Constanza Peña, hija de Santiago Peña y de la primera dama Leticia Ocampos. En una historia de Instagram, la joven subió una selfie frente al espejo de un gimnasio, con una remera blanca que tenía una frase bastante llamativa: «Tax The Poor», que en inglés significa «Cobren impuestos a los pobres».
O sea, justo cuando Paraguay atraviesa una crisis financiera y política, la hija del presidente aparecía con una prenda con un texto que parece contener una provocación.
Constanza, de 21 años, estudia Economía Financiera e Historia en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Su estilo de vida, viajes y experiencias de lujo, ya habían generado ciertos cuestionamientos previamente. Solo que esta vez, la remera que mostró terminó por empeorarlo.
Después de la repercusión, su cuenta de Instagram pasó a estar en privado, aunque no quedó establecido si fue una reacción directa a la polémica o no. Y en X, los comentarios de quienes se indignaron con la foto tampoco fueron cariñosos.
*Periodista y politólogo paraguayo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)