Acuerdo petrolero Venezuela-EEUU: Washington busca el control
Álvaro Verzi Rangel
Representantes del gobierno de Estados Unidos mantienen negociaciones con las autoridades interinas de Venezuela para obtener una participación relevante en el negocio petrolero nacional, según filtraciones divulgadas por medios estadounidenses. El acuerdo incluiría, entre las alternativas examinadas, el arrendamiento de grandes yacimientos por un período de hasta 100 años, de acuerdo con Bloomberg.
De concretarse, el entendimiento reforzaría la influencia de Washington sobre un país que posee las mayores reservas probadas de crudo del planeta, estimadas en alrededor de 300.000 millones de barriles. La iniciativa también supondría una intervención de largo alcance en una industria considerada el principal motor económico de Venezuela.
Axios, el primer medio en reportar las conversaciones, señaló que las negociaciones se centran en una docena de campos que concentran aproximadamente 90.000 millones de barriles de reservas demostradas, cerca de un tercio del total venezolano. Según funcionarios estadounidenses citados por ese portal, esos activos estuvieron bajo control de China durante el gobierno de Nicolás Maduro.
La fórmula evaluada contemplaría que Venezuela cediera una participación a Estados Unidos a cambio de inversiones privadas para modernizar y explotar los campos. Empresas estadounidenses y otros contratistas podrían elevar la producción petrolera, con la promesa de generar mayores ingresos para el país sudamericano.
Washington prevé un anuncio cercano
Las conversaciones, aún sin cierre definitivo, han sido encabezadas por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Las fuentes consultadas por medios estadounidenses sostienen que los términos pueden cambiar, aunque la Casa Blanca estima que un anuncio podría producirse en un plazo relativamente próximo.
Axios añadió que el secretario de Energía, Chris Wright, evalúa viajar a Venezuela la semana siguiente, mientras su departamento estudia mecanismos para que compañías estadounidenses incrementen sus operaciones en el país. Un funcionario de la Administración Trump afirmó al medio que el presidente busca “garantizar el futuro de la energía estadounidense durante generaciones”, tanto dentro de Estados Unidos como en el continente.
Reacciones y cuestionamientos
El eventual acuerdo es comparado con el nivel de intervención económica que Estados Unidos ejerció en Irak tras la invasión de hace dos décadas. La operación se enmarcaría, según el texto difundido por varios medios, en la denominada Doctrina Donroe, orientada a ampliar la influencia de Washington en América Latina, con especial atención sobre energía y otros sectores estratégicos.
Las filtraciones se producen después de que Estados Unidos flexibilizara sanciones para permitir actividades de empresas y contratistas petroleros en Venezuela, cuya producción ha disminuido durante años por la crisis económica, la falta de inversión en infraestructura y las medidas coercitivas impuestas desde la administración de Barack Obama hasta ahora.
A ello se suma una versión de Bloomberg según la cual Caracas estudia abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP-OPEC), fundada en 1960 con participación venezolana, una posibilidad interpretada por sectores políticos y económicos como una nueva señal de acercamiento a los planes de Washington.
El intelectual Luis Britto García preguntó: « ¿qué estamos viviendo? Por ahí se dice que somos un protectorado, una semicolonia, nada de eso. Un protectorado presupone que hay un tratado internacional que sienta las bases, que dice que es lo legítimo, que es lo que no es legítimo.Actualmente no hay absolutamente nada salvo la amenaza de que podemos repetir un asesinato en masa. En virtud de eso se acabó la Constitución porque se dictan leyes que permiten la privatización de la industria petrolera prohibida constitucionalmente, se reforma el Poder Legislativo, el Ejecutivo parece que obedece órdenes del exterior, etc. Es decir, todos los poderes están subordinados a una situación de anomia, falta de reglas».
*Sociólogo y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista seniordel Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)