EEUU redobla amenazas contra Cuba tras rechazo al bloqueo en la ONU
Beverly Fanon-Clay
El embajador estadounidense ante la ONU Mike Waltz, afirmó dijo que la isla es «una amenaza para la seguridad nacional», mientras desde Cuba denunciaron una nueva escalada de presión de la Casa Blanca que busca justificar una agresión. Recientemente, 136 países volvieron a pedir el fin del bloqueo.
Waltz, afirmó que Cuba representa «una amenaza para su propio pueblo» y también para la «seguridad nacional» estadounidense, al sostener que la isla alberga elementos de los servicios de inteligencia de Rusia y China. «El régimen cubano no solo representa una amenaza para su propio pueblo, sino también para la seguridad nacional, y este Gobierno no lo tolerará por más tiempo», declaró el diplomático en una entrevista con la cadena Fox. 
Asimismo aseguró que en Cuba funcionan bases «tanto rusas como chinas» y sostuvo que ambos países «todavía tienen puestos de inteligencia, de recolección de señales y oficiales militares en Cuba». «Justo frente a nuestras costas», remarcó.
Destacó las acciones de la administración de Donald Trump para reducir la supuesta presencia de Moscú y Pekín en América. «Ya no están en Venezuela, ya no están en el sur de Centroamérica… Ni siquiera en el Canal de Panamá», afirmó, y atribuyó la mayor presencia china y rusa en la región a la gestión del expresidente Joe Biden y a administraciones anteriores.
Las declaraciones del embajador ante la ONU se producen en medio de una renovada ofensiva de presión de Washington sobre La Habana. En ese contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió este sábado que el gobierno republicano seguirá utilizando «todas las herramientas a su disposición» para impulsar reformas «políticas y económicas» en Cuba y poner fin a «décadas de represión e incompetencia económica de su régimen comunista».
Al embargo que Estados Unidos mantiene sobre la isla desde hace más de seis décadas, Washington sumó desde comienzos de este año un bloqueo energético que provocó, en distintas ocasiones, la paralización total del suministro eléctrico en el país caribeño.
La respuesta de Cuba
Desde La Habana, en tanto, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, viene denunciando que toda la población de la isla es víctima de un castigo colectivo impuesto por la Casa Blanca. El cancillder aseguró que «la mafia anticubana se ha articulado, con sus exponentes habituales, en torno al Departamento de Estado, en función de justificar el crimen y la agresión contra el pueblo cubano, con el oportunismo, también habitual, de intentar movilizar al inmenso poderío militar y tecnológico de EEUU contra Cuba».
Mientras, el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, denunció que Estados Unidos intensifica su política de presión contra la Isla mediante el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, al tiempo que advirtió sobre la existencia de una «amenaza real de agresión militar» contra el país caribeño. El diplomático afirmó que Washington sufrió un revés político en las Naciones Unidas al fracasar en su intento de impedir que la Asamblea General debatiera nuevamente el impacto del bloqueo impuesto contra Cuba.
Según explicó, 136 Estados respaldaron la inclusión del tema en la agenda, frente a solo nueve votos en contra, mientras 30 países se abstuvieron y otros 18 no participaron en la votación, resultado que, a su juicio, evidencia el creciente aislamiento internacional de la política estadounidense hacia La Habana.
Martínez señaló que la amplia mayoría alcanzada demuestra que el bloqueo dejó de ser un asunto bilateral para convertirse en una preocupación de la comunidad internacional y calificó el bloqueo como una guerra económica y energética destinada a impedir que Cuba acceda a combustible, alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales, incluso cuando la Isla pretende adquirirlos mediante operaciones comerciales.
Asimismo, denunció el carácter extraterritorial de las sanciones estadounidenses, al considerar que Washington amenaza a bancos, navieras, aseguradoras y empresas de terceros países para impedir cualquier relación económica con Cuba. «EEUU no solo intenta castigar a Cuba; también pretende imponer a otros Estados con quién pueden comerciar», dijo.
El representante cubano alertó igualmente sobre el incremento de la retórica hostil desde Washington. «Existe una amenaza real de una agresión militar de Estados Unidos a Cuba», aseguró, al denunciar que funcionarios estadounidenses han planteado públicamente escenarios de intervención contra la Isla, en abierta contradicción con la Carta de las Naciones Unidas y el principio de no uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Ante ese escenario, sostuvo que Cuba continuará utilizando todos los espacios diplomáticos para denunciar la política de hostilidad de Washington y defender su derecho a mantener relaciones con los países que decidan cooperar con la nación caribeña.
Durante la entrevista, Martínez destacó también que México ha facilitado el traslado de ayuda enviada por otros países latinoamericanos hacia la Isla, como parte de los esfuerzos para mitigar los efectos del bloqueo. Al referirse a la situación interna del país, Martínez reconoció las dificultades provocadas por la crisis energética, la reducción de los ingresos y la caída del turismo, pero rechazó las narrativas que presentan a Cuba como un Estado colapsado.
«No somos un país paralizado ni colapsado», afirmó. Como ejemplo, mencionó el funcionamiento de las instituciones, la continuidad de la actividad turística y la operación regular de vuelos internacionales, además de acontecimientos deportivos y culturales que reflejan la capacidad de resistencia del pueblo cubano.
Al mismo tiempo, destacó las acciones de la administración de Donald Trump para reducir la supuesta presencia de Moscú y Pekín en América. «Ya no están en Venezuela, ya no están en el sur de Centroamérica… Ni siquiera en el Canal de Panamá», afirmó, y atribuyó la mayor presencia china y rusa en la región a la gestión del expresidente Joe Biden y a administraciones anteriores.
Las declaraciones del embajador ante la ONU se producen en medio de una renovada ofensiva de presión de Washington sobre La Habana. En ese contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió este sábado que el gobierno republicano seguirá utilizando «todas las herramientas a su disposición» para impulsar reformas «políticas y económicas» en Cuba y poner fin a «décadas de represión e incompetencia económica de su régimen comunista».
Al embargo que Estados Unidos mantiene sobre la isla desde hace más de seis décadas, Washington sumó desde comienzos de este año un bloqueo energético que provocó, en distintas ocasiones, la paralización total del suministro eléctrico en el país caribeño.
Socióloga estadounidense, profesora universitaria, colaboradora del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la). Traducción de Maxime Doucrot