Mélenchon, líder de la Francia Insumisa, será candidato presidencial en 2027
Isabella Arria
«Los privilegios y el racismo es lo que más hace daño a nuestro país», denunció el político izquierdista Jean Luc Melenchon, quien aseguró que, si accede a la presidencia francesa, se aliará con España y «otros países latinoamericanos» para hacer frente a EEUU de Donald Trump e Israel.
Francia Insumisa (LFI), anunció este domingo la candidatura de Jean Luc Melenchon a las elecciones presidenciales de abril de 2027 para suceder a Emmanuel Macron, en la que será su cuarta tentativa de acceder al Elíseo.

Mélenchon justificó, en una entrevista al canal TF1, su nuevo intento por «el contexto y la urgencia» del panorama político nacional e internacional. Después de un magistral «hacerlo mejor» en 2022, Mélenchon finalmente no puede resistirse a presentarse por cuarta vez a las elecciones presidenciales», comentaba en la red X el portavoz del grupo del Partido Socialista (PS) en la Asamblea Nacional, Romain Eskenazi.
«Los privilegios y el racismo es lo que más hace daño a nuestro país», denunció el político Donald Trump izquierdista, quien aseguró que, si accede a la presidencia francesa, se aliará con España y «otros países latinoamericanos» para hacer frente a los Estados Unidos e Israel.

Aunque la escena electoral francesa para 2027 aún no está clara -la única gran candidatura confirmada hasta ahora es la del exprimer ministro conservador Édouard Philippe-, varias encuestas ya colocan a Mélenchon como uno de los líderes progresistas potencialmente con más apoyo en la primera vuelta de abril de 2027. Sin embargo, esos mismos sondeos le dan como perdedor seguro en una hipotética segunda vuelta ante la ultraderecha, ya sea ante Marine Le Pen (pendiente de una decisión judicial para poder presentarse) o su delfín, Jordan Bardella.
Ya nadie quiere a Jean-Luc Mélenchon, ni en la izquierda ni en el país», criticó el lunes en ‘franceinfo’ Pierre Jouvet, secretario general del Partido Socialista (PS), que habló de una «eterna gira de despedida que debía terminar y al final nunca lo hace». Es «el político más odiado de este país», dijo. Es «el mejor seguro de vida de la extrema derecha», porque «ha fracturado al país, ha fracturado a la izquierda, pone a la gente en tensión permanente».

«Estoy enfadada con Jean-Luc Mélenchon por imponer su candidatura, lejos de la unión», declaró el martes Clémentine Autain, diputada del grupo Ecologiste et Social. «Hay una herencia que se ha agravado con sus comentarios antisemitas, su comunitarismo, su relación con la Policía y sus insultos a los dirigentes políticos. Es un repelente absoluto para ciertos electores progresistas», declaró con rotundidad Sacha Houlié, diputado del grupo Socialistes et apparentés (Socialistas y Afines).
La encuesta más reciente, publicada este domingo 3 de mayo, da una idea de la polarización que genera el izquierdista, pues un 84% de los electores no le quiere como candidato.»Es probable que el rechazo a Mélenchon acelere la victoria de la Agrupación Nacional (Rassemblement national, RN)», añadió Alexis Corbière, otro antiguo aliado. «El mandato que la gente va a dar será a alguien que pueda vencer a la extrema derecha en la segunda vuelta. Y en ese sentido, Jean-Luc Mélenchon no es quien optimiza este imperativo. Lo complica», analiza en ‘Le Parisien’.
El partido Agrupación Nacional (RN) de Le Pen y Bardella «es mi adversario principal porque parece que va a ganar», afirmó en la misma entrevista el veterano político, quien, no obstante, puso en duda la victoria de la fuerza nacionalpopulista: «no sé ni si llegarán a la segunda vuelta». Mélenchon es una figura de poco consenso en el fragmentado panorama político de Francia. La derecha y el centro lo acusan de antisemita por sus declaraciones sobre el conflicto árabe-israelí, al igual que parte de la izquierda moderada.

A pesar de haber tejido dos exitosos pactos electorales con el Partido Socialista (PS) -en las legislativas de 2022 y 2024-, el líder de LFI está enfrentado con su antigua formación, lo que ha creado un cisma entre las dos principales corrientes progresistas del país. Su proyecto de la fundación de la VI República francesa, con más poder para el Parlamento y las consultas populares, y el de la ‘Nueva Francia’, que aboga por el mestizaje, sedujo a las periferias de las grandes ciudades francesas, con una buena parte de poblaciones originarias del Magreb y del África Subsahariana.
Los detractores de la candidatura argumentan que nunca ha logrado clasificarse para la segunda vuelta. En 2017 (19,58%) y 2022 (21,95%), se quedó a las puertas por unos cientos de miles de votos. Mélenchon es a estas alturas el candidato más rechazado por el electorado, con un 81% de votantes que estarían descontentos en caso de victoria de los insumisos en 2027, según una encuesta realizada en abril por Ipsos BVA entre más de 10.000 electores.
¿Nuevo Frente Popular?
Evidentemente sorprendida por el anuncio del domingo del hombre fuerte de la izquierda radical, la izquierda no melenchonista intenta organizar sus filas. Reunidos el martes en París con motivo del 90º aniversario del Frente Popular, los partidarios de celebrar primarias entre las fuerzas de izquierda defendieron la «verdadera unión», que consideran la única estrategia susceptible de garantizar la victoria en 2027.
Los promotores de la iniciativa del Nuevo Frente Popular insistieron en la necesidad de las primarias, a pesar de su mal comienzo. «La cuestión es si el 5 de mayo es un canto de cisne o una llamada de atención», declaró la exinsumisa Clémentine Autain (L’Après), candidata a las primarias. A este proceso, previsto para el 11 de octubre, «le queda camino por recorrer», admitió, «pero no veo otra solución democrática».
*Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)