La CIA y el gobierno entreguista de Rodrigo Paz van por Evo
Suspendieron el juicio y reactivaron el pedido de captura
Boris Acosta Reyes
El juicio contra el ex presidente de Bolivia Evo Morales por presunta trata agravada de personas quedó suspendido este lunes hasta que el histórico líder indígena se presente ante la Justicia. Al mismo tiempo, un tribunal lo declaró en rebeldía al no presentarse esta mañana a la audiencia programada para las 8.30 en Tarija por lo que se reactivó el pedido de captura.
Evo está acusado de presunta trata agravada de personas, imputación que su defensa rechaza porque esa causa ya fue juzgada, por la que no recibió condena. Cuando las críticas contra el nuevo presidente derechista Rodrigo Paz arrecian por ineficacia y negociados, EEUU y la derecha boliviana -aupada por el gobierno de EEUU, sus instituciones y agentes- tratan de enlodar la imagen del líder cocalero y expresidente.

La defensa del ex mandatario insistió más de una vez en que este juicio es una maniobra política para perseguir al líder indígena y para correr el foco del presidente derechista Rodrigo Paz, cuestionado por sus impopulares medidas de Gobierno. Wilfredo Chávez, uno de los abogados de Morales,, dijo que el ex presidente no fue notificado personalmente para asistir al juicio sino solo mediante un «edicto» judicial lo que, a su criterio, constituye un «vicio causal de fondo».
Sin embargo, esto no fue tenido en cuenta para el tribunal de Tarija quien lleva adelante la causa. Al suspender el juicio, el titular del Tribunal Departamental de Justicia, Luis Esteban Ortiz, dijo que el próximo paso es la aprehensión de Morales o la comparecencia voluntaria ante el tribunal.
Los antecedentes de la causa contra Evo
Evo Morales está recluido desde octubre de 2024 en el Trópico de Cochabamba, una región cocalera del centro de Bolivia considerada su bastión político y sindical, bajo la custodia de cientos de sus seguidores. En su momento, la Policía no pudo ejecutar una orden de detención en su contra porque su pueblo bloqueó carreteras durante 24 días, entre octubre y noviembre de 2024.

Como era de esperar, medios nacionales como internacionales se han sumado al coro de la prensa derechista dominada por Washington para enlodar la imagen de Cuba y así crear una matriz de opinión favorable para su cerco y, quizás, una eventual invasión. El lunes 15 de marzo el chuquisaqueño Correo del Sur publicó en portada la nota: “Erick Foronda: Evo y Arce regalaron a Cuba 450 millones de dólares”. Foronda trabajó durante 13 años en la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, y fue expulsado en 2008 tras el intento de golpe de Estado contra Evo Morales.
En los 13 años de trabajo en la embajada de la plaza Avaroa, Foronda colaboró con cinco embajadores: Curtis Warren Kamman, Donna Jean Hrinak, Manuel Rocha, David N. Greenlee y Philip Goldberg, quien lo introdujo en la CIA. Después de la expulsión dispuesta por el gobierno, Foronda partió a Washington junto con Goldberg en septiembre de 2008. Radicó allí durante 12 años, adquirió nacionalidad norteamericana y se hizo votante del Partido Republicano.
¿Puede ser confiable quien ofició de secretario privado de la golpista Jeanine Áñez entre 2019 y 2020, cuando justamente se expulsó a más de 700 miembros de la Brigada Médica Cubana? ¿Puede ser confiable un personaje que, según publicó el medio The New Yorker en el reportaje “The Fall of Evo Morales” se presentó ante el periodista estadounidense Jon Lee Anderson diciendo: “soy agente de la CIA”?
¿Puede ser confiable quien sostuvo relaciones con el mayor de inteligencia de las Fuerzas Armadas Leonel Sanjinés para ayudar al golpe de Estado contra el expresidente Luis Arce el 26 de junio de 2024, tal como se señala en el documental “¿Qué pasó el 26J? en Bolivia”?, pegunta el portal La Época.
Correo del Sur (de Chuquisaca) no se detiene y presta su espacio para afirmaciones de Foronda, en relación a la Brigada Médica Cubana y la soberana relación con La Habana, como: “de Evo Morales y Luis Arce regalaron más de 450 millones de dólares a la dictadura cubana”; “los regímenes totalitarios de Cuba y Bolivia usaron exclusiva, pero no excluyentemente dos programas: las brigadas médicas y las supuestas becas universitarias en Cuba”.
Añade que “Los $us450 millones son una sumatoria de los pagos por las brigadas médicas, las becas, la compra de medicamentos, pasajes, vehículos, envíos de alimentos, entre otros ítems”.
*Sociólogo y periodista bolivano, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)