La mandataria subraya que el programa funciona como una respuesta firme y constitucional para proteger la soberanía a través de la palabra. Este balance permite ajustar las estrategias que buscan sanar el tejido social y garantizar que la resolución pacífica de conflictos sea la norma en todo el territorio venezolano.

Hitos alcanzados en la ruta por la estabilidad y la paz

El balance de los primeros 100 días destaca tres pilares fundamentales que transforman la dinámica política del país. En primer lugar, la instalación de Mesas Territoriales permite que el diálogo llegue directamente a las comunidades, descentralizando la toma de decisiones y escuchando las necesidades locales.

Este despliegue garantiza que la convivencia democrática no sea solo un concepto teórico, sino una práctica cotidiana en cada parroquia.

“Quiero pedirle a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia una doctrina sobre la diversidad como un derecho humano fundamental”, señaló la presidenta encargada. Por otro lado, el fortalecimiento institucional y la promoción de la tolerancia registran avances significativos en la administración pública. El programa logra integrar a distintos actores sociales bajo el objetivo común de preservar la justicia y el diálogo permanente. Estas acciones demuestran la capacidad del Estado para fomentar el respeto a la diversidad política, elevando la ética ciudadana por encima de las confrontaciones estériles.

Rodríguez sostuvo además que el concepto de diversidad debe extenderse al ámbito político y llamó a “abrirse al distinto” pese a la desconfianza y polarización.“Abrir los corazones al distinto no es fácil (…) pero si no damos ese paso nos estamos privando nosotros mismos de conocer un horizonte más hermoso”, dijo.

Durante su intervención, defendió nuevamente la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, instrumento promovido por su administración tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026. Según Rodríguez, la medida permitió otorgar libertad plena a más de 9.000 personas. “La Ley de Amnistía fue lo correcto para la democracia, para el reencuentro y para la tolerancia”, afirmó.

No obstante, reiteró que los delitos excluidos de la amnistía seguirán siendo tratados por el Programa para la Convivencia Democrática y la Paz, instancia a la que pidió avanzar en mesas de trabajo para atender nueve áreas identificadas durante sus primeros 100 días de funcionamiento.

Una política de Estado proyectada hacia el futuro

La consolidación de este plan de 100 días marca el inicio de una etapa superior en la política interna de la Nación. La presidenta encargada enfatiza que el éxito de esta iniciativa bandera reside en su apego estricto a la Constitución y en la participación protagónica del pueblo.Los ejes de paz y justicia se mantienen como las premisas transversales que guiarán las siguientes fases del proyecto gubernamental.

Venezuela apuesta por un modelo de convivencia que sirve de ejemplo ante los desafíos regionales actuales. El programa por la Convivencia Democrática y la Paz se reafirma como una herramienta esencial para la estabilidad a largo plazo. Con estos resultados, el Gobierno Bolivariano proyecta un horizonte de esperanza donde el entendimiento mutuo y la defensa de la patria constituyen la base de la unión nacional.

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, lanzó un mensaje directo a los millones de venezolanos que residen en el exterior. Los llamó a volver al país y sumarse al proceso de recuperación económica impulsado por el oficialismo que encabeza la mandataria encargadao, Delcy Rodríguez. “Vénganse para acá, dejen de estar en otros países. Los venezolanos vénganse para Venezuela. Vamos a construir una verdadera prosperidad económica”, afirmó el dirigente durante un acto en la ciudad de Cumaná, en el estado de Sucre.

El llamado se dio en el marco de una movilización nacional impulsada por el Gobierno, conocida como la peregrinación por una Venezuela libre de sanciones.

La iniciativa fue promovida por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y comenzó el 19 de abril con el objetivo de exigir el levantamiento de las restricciones internacionales y reforzar la unidad interna. Según explicaron fuentes oficiales, esta campaña busca instalar la idea de que el país puede reinsertarse plenamente en el escenario económico, político y cultural global si cesan las sanciones externas.

El dirigente planteó que el retorno de los migrantes sería clave para fortalecer el desarrollo productivo y acompañar la recuperación económica en curso, en un contexto donde el Gobierno intenta atraer inversiones y estabilizar el país.