El papa Francisco ya no tiene razón
Matías Cacciabue
En septiembre de 2014, Francisco habló de una “guerra mundial por partes”… Pero en éste 2026 los conflictos parecen empezar su convergencia. Tras el ataque de EEUU e Israel contra Irán, ahora el Deep State Otanista recalienta el frente del Donbás. Misiles Storm Shadow proporcionados por Reino Unido a Ucrania impactaron duramente en el Oblast de Bryansk después de tres días de ataques con drones para mapear las defensas rusas.
La operación utilizó monitoreo satelital y un apoyo sostenido de los servicios de inteligencia del «Five Eyes», todo con una planificación de ataque asistida por IA (¿Palantir?). El blanco fue una importante instalación estratégica vinculada al arsenal nuclear ruso. Hubo siete civiles muertos y más de cuarenta heridos.
Todo esto ocurrió justo después de que Trump hablara con Putin para explorar una salida negociada al conflicto con Irán, país que ya lanzó más de 40 oleadas de misiles y drones contra Israel y posiciones estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Cuando uno mira el mapa aparece algo inquietante: el Donbás en el norte y el estrecho de Ormuz en el sur empiezan a conectarse como parte de un mismo arco cde confrontación por el control de la conexión euroasiática.
Ya no parecen guerras separadas. Son frentes de un mismo choque geopolítico entre Oriente y Occidente, a lo que solemos definir como el «enfrentamiento del G2», entendidos como la disputa entre redes de actores tecnológicos, financieros, institucionales y militares.
Sólo hay una pregunta que aparece una y otra vez: ¿estamos entrando ya en la antesala de una guerra mundial?
* Licenciado en Ciencia Política (UNRC) y ex Secretario General de la Universidad de la Defensa Nacional UNDEF en Argentina. Analista de NODAL y redactor-investigador argentino del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la).