Tito Asfura, el amigo de Trump y J.O. Hernández, asumió en Honduras

32

 

Victoria Korn

Triste ceremonia: apenas duró una hora, en la sede parlamentaria de Honduras -a diferencia de sus antecesores que asumían el poder en un gran estadio de fútbol en actos excesivamente adornados y largos-, con la comunidad internacional representada por el cuerpo diplomático. A la toma de posesión  no asistieron  mandatarios de otros países, como es tradición.

Asfura accedió al hemiciclo sin pasar por el pasillo de honordonde estaba la prensa y desfilaban los invitados- vestido con un sencillo traje azul oscuro y de la mano de su esposa, Lissette Del Cid. Saludó a los pocos presentes en el evento y al nuevo presidente del Parlamento. Su discurso fue también escueto y directo, acorde con el evento. Asfura abordó en 12 minutos la reducción estatal, la seguridad, la salud y la economía, algunos de los principales retos de su Administración, aunque también hizo guiños a la «paz».

Pantallas a las afueras del Congreso proyectan la toma de posesión de Nasry Asfura como presidente de Honduras.
Pantallas a las afueras del Congreso proyectaron la toma de posesión

Durante toda la investidura, Asfura se persignó en constantes ocasiones, sin apenas separarse se su esposa, la ahora primera dama. Inclusive, los últimos minutos de los 12 que duraron sus palabras decidió narrar una oración católica.

Aprovechó su primer discurso como mandatario del país para agradecer a los tres miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) por la decisión que tomaron de declararlo ganador de las elecciones del 30 de noviembre, en medio de críticas y cuestionamientos al proceso electoral y, sobre todo, al recuento de votos. También al jefe del Estado de Mayor Conjunto y a la junta de comandantes por garantizar el traspaso de mando.

Santos Galán (a la izquierda), acompañada de otras seguidoras de Nasry Asfura a las afueras del Congreso Nacional.
Santos Galán acompañada de otras seguidoras de Asfura, con bandera de EEUU, agradece el apoyo de Trump

Asfura tomó juramento a los primeros funcionarios que integrarán su gobierno: Mireya Agüero de Corrales juró como secretaria de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, para fortalecer “la diplomacia y la proyección internacional de Honduras”, y Emilio Hernández Hércules como secretario de Estado en el Despacho de Finanzas, “con la misión de administrar los recursos públicos con transparencia, eficiencia y responsabilidad”.

Al despedirse, la presidenta Xiomara Castro, la primera mujer en llegar a ser presidenta del país en 2022, con el 51,22% de los votos (frente a 36,93% de Asfura), señaló: “Gracias, pueblo hondureño, por tu respaldo inquebrantable al proyecto de la Refundación Nacional y por resistir junto a mí estos cuatro años de lucha por la soberanía, la independencia, la justicia social en Honduras”.

Manuel Zelaya y Xiomara Castro, expresidentes progresistas
  
Asfura asumió como nuevo presidente de Honduras tras un complejo y polémico proceso electoral marcado por la tensión política, el atraso de un mes en dar los resultados oficiales de los comicios del 30 de noviembre y la ajustada ventaja frente a su contrincante Salvador Nasralla, del también conservador Partido Liberal.

*Periodista venezolana, analista de temas de Centroamérica y el Caribe,  asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)