Argentina: resistencia popular a la venta del país

Repudio generalizado al espíritu antinacional del gobierno

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Rubén Armendariz

En medio de la represión desatada contra una protesta masiva, y después de verse obligado a retirar el corazón de la “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada” que significaba la extranjerización de las tierras argentinas, el mileinismo también tuvo que ceder la reforma a la Ley de manejo del fuego pooniendo de manifiesto que se proyecta hacia el futuro el repudio generalizado a su espíritu antinacional.

Pasada la medianoche y tras varias horas de debate, el gobierno libertario logró aprobar en general el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.  Sin embargo, el oficialismo volvió a sufrir un nuevo revés. Así como tuvo que bajar el artículo que impulsaba la extranjerización de la tierra un día antes del debate parlamentario, en la votación en particular del proyecto retiró las modificaciones a la ley de manejo del fuego.

Mientras, nuevamente la Policía Federal reprimió con gases y avanzó con camiones hidrantes durante al menos cuatro horas contra quienes marchan para protestar contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada impulsado por el oficialismo, aunque sin el capítulo que modificaba la Ley de Tierras.

Hasta poco antes de que el camión hidrante de Gendarmería apuntara contra las y los manifestantes, el clima en las inmediaciones del Congreso era de cántico mundialista combinado con efervescencia patriótica y repudio al Gobierno. Todo bajo una calma embarrada tras el diluvio de las primeras horas del día, que amenazaba con volver en la tarde de otro jueves álgido en el barrio de Balvanera, señala Tiempo Argentino.

La respuesta represiva no alejó a la multitud concentrada para rechazar el proyecto de Ley de Inviolabilidad Privada impulsado por Federico Sturzenegger y Javier Milei. Porque no habrá (por ahora) un aumento en el porcentaje de extranjerización de tierras, pero continúa firme en la inicitiva oficial el aval para que las tierras incenciadas puedan destinarse a fines inmobiliarias y que los inquilinos sufran desalojos exprés.

Además de una abundante mayoría de remeras albicelestes (similares a las comisetas de la selección de fútbol), tuvo fuerte protagonismo entre las banderas la que replicó al ya célebre trapo que enarboló hace menos de un mes el equipo argentino tras el partido contra Inglaterra. Con esa misma tipografía, el cartel de «Las Malvinas son Argentinas» se convirtió en símbolo de la lucha contra el avance de la ley de extranjerización de tierras y así se sintió también durante la marcha. Además de los mensajes sobre las islas, los hubo en defensa de la Crónica de una plaza llena y embarrada para gritarle al Congreso que la Patria no se vendePatagonia, del agua y de las tierras de todo el mapa.

Se trata de la segunda derrota consecutiva que acumula el gobierno en el Parlamento. Sin el capítulo de extranjerización de la tierra, el corazón del proyecto,  la bancada libertaria sesionó con el único objetivo de aprobar un texto desmembrado que le permitiera ocultar el fracaso que cosechó el día anterior. El Gobierno quedó herido y perdió aliados por la presión política y social que creció durante las últimas dos semanas para impedir la extranjerización de la tierra.  Mientras tanto, en las inmediaciones del Congreso, una multitud resistió el agua y los gases de la Policía, cantando contra la entrega del país que promueve Milei.

La Comisión Provincial por la Memoria alertó que, tras el operativo, más de 1.500 personas resultaron heridas por gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma, postas de byrna y palazos y escudados. Aseguraron que es una de las marchas más agresivas en los últimos años por el accionar policial: «de las más violentas y extendidas en tiempo y distancia». Hubo al menos 18 personas detenidas.

Mientras, la atención pública se concentraba en una represión incesante que se mantuvo en pie toda la tarde, con un operativo represivo  desproporcionado y fuera de control. Una fotógrafa fue trasladada al Hospital Argerich gravemente herida.