La traición del AIPAC a su propia causa impulsó la guerra contra Irán

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  • Alon Ben Meir

Al reforzar las posturas intransigentes de Israel y limitar el alcance de la diplomacia estadounidense, el lobby del AIPAC ha causado un daño permanente a las perspectivas de paz de Israel y a la autoridad moral y credibilidad de Estados Unidos a nivel mundial.

El Comité Estadounidense–Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC por su sigla en inglés), que se autodefine como una organización bipartidista, ha defendido posturas estrechamente alineadas con los sucesivos gobiernos israelíes, independientemente de si esas políticas promueven los intereses generales de Israel o de Estados Unidos, o la estabilidad regional a largo plazo.

Ha respaldado sistemáticamente las acciones del gobierno israelí —incluidas las operaciones militares, la expansión de los asentamientos y una lEverything you need to know about AIPAC - the most powerful pro-Israel ...ínea dura hacia los palestinos— mientras que rara vez ha utilizado su considerable influencia para abogar significativamente por concesiones o compromisos orientados hacia la paz.

Para comprender el papel del AIPAC en la promoción de las relaciones entre Estados Unidos e Israel y lo relevante que ha sido hasta el día de hoy, es necesario examinar su misión formal y el objetivo de sus actividades. Fundado en la década de 1950, busca fortalecer la relación entre Estados Unidos e Israel para garantizar que la alianza entre ambos se mantenga sólidamente basada en intereses estratégicos comunes y valores democráticos. El AIPAC es el grupo de defensa de la política exterior sionista más influyente dentro de Estados Unidos.

El modo operativo del AIPAC

Las actividades principales del AIPAC se basan en hacer lobby en el Congreso de EEUU para obtener asistencia para Israel, promover la cooperación en materia de seguridad y mantener un consenso pro-Israelí en los dos partidos principales. Opera cultivando estrechas relaciones con legisladores, organizando grandes conferencias políticas y movilizando una red nacional de activistas. Organiza sesiones informativas y viajes a Israel para funcionarios estadounidenses, en los que presenta temas como el programa nuclear de Irán, el terrorismo regional y las necesidades de seguridad de Israel desde la perspectiva de su gobierno.

El AIPAC moviliza apoyo comunitario para los funcionarios que respaldan una alianza sólida entre Estados Unidos e Israel, recompensa a los aliados y dirige gastos de campaña y presión de base hacia los detractores.

United Democracy Project (@uniteddemocracyproject) • Instagram photos ...A través de su comité de acción política afiliado y su super Comité de Asuntos Públicos (PAC), el Proyecto de Democracia Unida (United Democracy Project, UDP), el AIPAC canaliza amplios recursos financieros hacia las elecciones estadounidenses. Desde las elecciones intermedias de 2022, su PAC y sus super PAC han gastado más de 200 millones de dólares respaldando a candidatos fiables pro-Israel y oponiéndose a aquellos críticos con la política israelí.

Solo el UDP gastó más de 37 millones de dólares en 2024, sumado a los 26 millones de 2022, destinando casi 10 millones a la campaña del representante Jamaal Bowman en Nueva York, más de 5 millones a la de la representante Cori Bush en Misuri y más de 4 millones a la de Dave Min en el distrito 47 de California.

Tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el AIPAC apoyó firmemente la guerra de Israel contra Hamás, abogando por expandir la ayuda militar de EEUU y enfatizando en el derecho a la autodefensa de Israel. Presionó en contra de los esfuerzos del Congreso por condicionar o restringir las transferencias de armas, fomentando un entorno en el que se volvió “casi imposible” para los legisladores detener las ventas de armas a pesar de la creciente preocupación por las víctimas civiles masivas en Gaza y los crímenes de guerra.

Esto ha sostenido eficientemente una guerra que muchos académicos, organizaciones de derechos humanos y expertos de la ONU describen como genocida, al tiempo que protege a los líderes israelíes de rendir cuentas por la catástrofe humanitaria en Gaza.

El lobby de AIPAC vs. los intereses nacionales de EEUU

El AIPAC presenta su labor como totalmente alineada con los intereses estratégicos de Estados Unidos, argumentando que un Israel militarmente fuerte es un aliado democrático indispensable en una región inestable. Presenta falsamente el apoyo a Israel, incluida la ayuda militar y el respaldo diplomático en la ONU, como una extensión natural del compromiso de EEUU hacia la moral y seguridad.

En esta narrativa, cualquier reducción del apoyo de Estados Unidos a Israel se considera una victoria para adversarios comunes como Irán, Hezbolá y Hamás. Sin embargo, su agenda a menudo refleja las prioridades de los gobiernos israelitas más radicales, y se aleja de los intereses a largo plazo de Estados Unidos así como de sus objetivos diplomáticos establecidos. Ha presionado en contra de iniciativas de paz, de detener los asentamientos y de acercamientos a Irán, incluso cuando estas medidas han sido impulsadas por administraciones estadounidenses y respaldadas por expertos en seguridad.

Al reforzar las posturas maximalistas de Israel y oponerse a cualquier compromiso, el AIPAC ha afianzado la creencia en todo el mundo árabe, Europa y el Sur Global de que la diplomacia estadounidense es parcial y de que Washington no está dispuesto o no es capaz de actuar como un mediador imparcial. El AIPAC además está estrechamente alineado con las políticas obsesivas de Netanyahu respecto a Irán, de la expansión de asentamientos y operaciones militares en Gaza y Cisjordania, lo que agrava fuertemente este problema.

Cuando el lobby interno limita a Washington a condicionar la ayuda, a presionar para reducir el daño a la población civil o para renovar la diplomacia, se refuerza la impresión de que la política estadounidense sólo sigue a las presiones de este grupo en lugar de servir a los intereses de EEUU. En este sentido, la influencia de AIPAC ha hecho que la desescalada y la paz sostenible sean difíciles de conseguir.

La intransigencia de AIPAC sobre Irán

El AIPAC ha defendido desde hace tiempo una postura de línea dura hacia Irán, al considerar a la República Islámica como la principal amenaza estratégica para Israel. Lideró la oposición al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015, respaldando a “Ciudadanos por un Irán libre de armas nucleares”, que, según se informa, gastó entre 20 y 40 millones de dólares en actividades de lobby contra el acuerdo del presidente Obama. Incluso cuando entró en vigor el acuerdo, la AIPAC presionó para que se renovaran las sanciones, argumentando que cualquier alivio alimentaba las ambiciones regionales de Irán y debilitaba la seguridad de Israel.

Bajo la administración Trump, el AIPAC respaldó los esfuerzos para desmantelar el JCPOA y apoyó la campaña de “máxima presión”, a pesar de las advertencias de expertos en no proliferación de que se aceleraría los avances nucleares de Irán y alentaría a los más intransigentes. Al presentar el “comportamiento maligno” de Irán como prueba del fracaso del acuerdo, el AIPAC impulsó un cambio de política que culminó con la retirada de Trump en 2018 y la imposición de nuevas sanciones de gran alcance.

El resultado fortaleció al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán y dejó a Israel enfrentándose a un programa nuclear más capaz y con menos opciones diplomáticas. El AIPAC, en colaboración con los halcones del Congreso, impulsó nuevas leyes de sanciones y financió centros de estudios y medios de comunicación que promueven un camino hacia la desestabilización o cambio de régimen. Su hostilidad sostenida contra Teherán ayudó a normalizar la confrontación como ortodoxia política, difuminando la línea entre disuasión y agresión y allanando el camino para la guerra actual, crecientemente desastrosa, en la que tanto Israel como EEUU parecen atrapados en un conflicto autodestructivo con Irán.

El lobby de AIPAC en detrimento de Israel

Israel’s use of ‘dirty diplomacy’ to force the resistance to surrender ...
Asesinato masivo de palestinos

Cuando un poderoso grupo de lobby exige una única línea de actuación intransigente, limita las opciones políticas y deja de lado la diplomacia. El respaldo instintivo de la AIPAC a la escalada militar, al afianzamiento de los asentamientos y a la resistencia a una autodeterminación palestina significativa han alentado a los líderes israelíes a priorizar las ventajas a corto plazo por encima de la legitimidad y la seguridad a largo plazo.

Lo que antes parecía “duro” —máxima presión sobre Irán, ocupación indefinida, oposición a diálogos de paz genuinos— ha impulsado un conflicto atrincherado, un aislamiento creciente y un incremento de acusaciones de apartheid e incluso genocidio en foros internacionales, erosionando la posición estratégica de Israel.

Las consecuencias son ahora evidentes: una guerra terrible contra Irán, un conflicto violento e interminable entre israelíes y palestinos, campañas de boicot a nivel mundial, investigaciones en la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional, y el deterioro de las relaciones con socios clave en Europa y el Sur Global. Sin embargo, la influencia de la AIPAC ha ayudado a proteger a los líderes israelíes de la rendición de cuentas, posponiendo el ajuste de cuentas interno que podría haber obligado a una corrección del rumbo.

En este sentido, el AIPAC ha actuado menos como un amigo que advierte del peligro que como un facilitador que asegura a Israel que puede ignorar las normas internacionales sin coste alguno —una ilusión que ha hecho que el país sea mucho menos seguro y, además, un Estado paria.

Al utilizar su influencia en Washington para respaldar a los líderes y las políticas israelíes que rechazan o posponen una solución viable de dos Estados, el AIPAC ha prolongado un ciclo de ocupación y resistencia creciente, lo que ha sumido a Israel en un peligro moral cada vez mayor y en un aislamiento internacional. El AIPAC hizo caso omiso del consenso casi universal de que la seguridad a largo plazo de Israel es inseparable de una resolución justa del conflicto con los palestinos.

El creciente aislamiento de AIPAC e Israel

Al ejercer presión para proteger a Israel de cualquier responsabilidad —diluyendo las resoluciones de la ONU, oponiéndose a las condiciones impuestas a la ayuda, y desalentando la presión sobre los asentamientos y violaciones a los derechos humanos—AIPAC ha contribuido a afianzar en Gaza y Cisjordania, entre otros, políticas que gran parte del mundo ahora considera violaciones del derecho internacional.

En consecuencia, cada vez más estados, grupos de la sociedad civil e instituciones internacionales ven a Israel no como una democracia asediada, sino como una potencia que libra guerras con impunidad. Cuando Estados Unidos proporciona armas y cobertura diplomática a Israel en medio de pruebas cada vez más evidentes de la devastación palestina, el AIPAC se convierte en cómplice de los mismos abusos que condena en otros lugares.

No se puede culpar únicamente al AIPAC de la desastrosa guerra con Irán, pero ayudó a crear el entorno que la hizo posible. Al confundir fuerza y rigidez, no proporcionó ni paz ni seguridad a Israel, solo la ilusión de seguridad en medio de un conflicto interminable.

El legado de la AIPAC es una pérdida profunda: un Israel aislado, a la deriva y moralmente debilitado, y una América despojada de su conciencia.

*Alon Ben-Meir es experto en asuntos de Oriente Medio y los Balcanes Occidentales, negociaciones internacionales y resolución de conflictos.