España: El Senado no tiene quien le escriba

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Orencio Osuna

La propuesta de Joaquín Estefanía en su reciente artículo en El País de promover candidaturas unitarias para el Senado resulta, en principio, interesante y merece una conversación seria en la izquierda. Ante la posibilidad de una mayoría del PP y Vox y lo que Estefanía considera el «secuestro» actual de la Cámara Alta, tiene sentido explorar una fórmula electoral que permita a las fuerzas progresistas maximizar sus posibilidades en una institución cuyo sistema de elección favorece a las candidaturas capaces de concentrar el voto.
Pero, precisamente por eso convendría profundizar algo más sobre la propuesta. Estefanía habla de «algunos espacios de la izquierda, intelectuales y referentes sociales» y afirma que ya se han producido primeros contactos entre los partidos, con resultados positivos. Sin embargo, quizás convendría inicialmente conocer quiénes promueven la iniciativa, qué partidos están participando en esas conversaciones y qué fórmula concreta de coalición se está barajando. Pienso que son cuestiones fundamentales que todavía desconocemos. Y de ellas dependerá que la propuesta pueda pasar de una sugerente hipótesis electoral a una operación políticamente realizable.
Uno de los argumentos de la propuesta procede de los cálculos realizados por algunos de sus promotores a partir de una encuesta del grupo Prisa: 13 millones de votos para el bloque PP-Vox frente a 11 millones para la denominada «mayoría de investidura». Pero incluso aceptando esos números —que no coinciden necesariamente con los pronósticos de otras encuestas— hay que preguntarse si de ellos se deriva automáticamente una mayoría en el Senado.
.  Javier Fernández / Europa Press.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, repetirá como candidato «si el PSOE lo decide»
Además, el Senado no está compuesto exclusivamente por los senadores elegidos directamente en las elecciones generales. En su composición completa, la Cámara está integrada por 266 senadores: 208 elegidos directamente por los ciudadanos y 58 designados por los Parlamentos autonómicos. Una estrategia para modificar la mayoría de la Cámara tendría que contemplar, por tanto, las dos vías de acceso al Senado.
Los precedentes
El precedente de 2000: cuando la fórmula importa tanto como la unidad

La unidad necesita también un contenido político

La presidenta de Plataforma Trans, Mar Cambrollé, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, la secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, el exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, Serigne Mbaye, durante el acto ‘Paz, casa
La presidenta de Plataforma Trans, Mar Cambrollé, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, la secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, el exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, Serigne Mbaye, durante el acto ‘Paz, casa, trabajo»
No se trata de que PSOE, Sumar, Podemos, IU, Más Madrid, Anticapitalistas y las demás fuerzas que eventualmente participasen, tengan que compartir un programa político completo. Eso sería poco realista. Pero sí deberían establecer unos compromisos políticos comunes suficientemente definidos: defensa de las libertades y de las instituciones democráticas, estado social, políticas de igualdad, políticas del cambio energético y climático, antirracismo, homofobia, desarrollo del Estado autonómico y una determinada concepción del papel federal y confederal del Senado, además de aquellos otros puntos que pudieran constituir un mínimo programático compartido.

Cinco paneles verticales con cuatro retratos de personas con chaqueta y un panel turquesa final que contiene un signo de interrogación blanco.
PSOE, Más Madrid, Podemos, Independientes Por Madrid y Anticapitalistas presentarán listas en la capital y es inviable una especie de frente común que intente movilizar al voto progresista e intentar derrocar al PP. Pablo Fernández (Podemos), Marta Higueras (Independientes), Rita Maestre (Más Madrid) y Reyes Maroto (PSOE)
Quiénes participan. En qué territorios. Con qué programa. Con qué modelo de candidatura. Cómo se seleccionan los candidatos. Cómo se distribuyen entre las distintas fuerzas. Y cómo se garantiza que la unidad no se convierta, simplemente, en la absorción electoral de unas fuerzas por otra.Porque ésa es, en definitiva, la cuestión: la dificultad no está tanto en proclamar la unidad como en construir una fórmula electoral que haga que esa unidad funcione y sea eficiente.

*Escritor, ensayista y analista político español con una larga trayectoria en la comunicación y la militancia