La atleta australiana Grace Trame alza la voz… y no se lo perdonan

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Grace Tame refuses to back down over ‘globalise intifada’ chants | The ...
Grace Tame, la maratonista australiana premiada y, ahora, cuestionada por denunciar el genocidio israelí

Ella, una mujer de palabras encendidas y con las agallas suficientes que no tienen muchos políticos de Australia, le recordó en su visita al presidente israelí, Isaac Herzog, que no era bienvenido. El mismo que en diciembre de 2023 autografiaba la carcaza de las bombas que serían arrojadas horas después sobre la población civil indefensa en represalia por el ataque de Hamás el 7 de octubre.

Las leyes de la isla, que es el estado menos poblado ubicado al sureste australiano, prohíbe a las mujeres atacadas comentar su traumática experiencia.

Una mordaza judicial que no alcanza a los victimarios ni a los medios de comunicación. Un silenciador de traumas que se extiende por otras vías al papel que cumple la joven activista antisionista. La quieren castigar por sus posiciones contra el régimen de Benjamín Netanyahu.

El premio que ahora proponen retirarle ciertos políticos y políticas desde la extrema derecha al gobierno de Nueva Gales del Sur que agasajó a Herzog, es una distinción que se creó en 1960. Se entrega cuando se celebra el día de Australia y goza de bastante prestigio. Este año se lo concedieron a la primera astronauta australiana de la historia: Katherine Bennell-Pegg, una ingeniera espacial que en 2024 se graduó con ese título.

Australia padeció el ataque antisemita del 14 de diciembre pasado en la playa de Bondi beach que provocó quince víctimas fatales durante la celebración de Janucá. Ese hecho, el más grave en la historia del país desde 1996, reinstaló el debate sobre la posesión de armas que será más reestrictivo de lo que ya era. Aunque la consecuencia más evidente resultó cómo se profundizó la división en una sociedad australiana sensibilizada por el genocidio en Gaza y un crimen de odio racial y religioso como el de Bondi Beach.

Grace Tame

El fuerte compromiso de Tame con la causa palestina hizo que elevara su voz crítica e influyente contra el estado sionista, con apoyo incluso del Consejo Judío de Australia que la defendió ante los ataques más conservadores. “Grace Tame ha defendido los derechos humanos de los palestinos y ha criticado a Israel. Y creemos que sus publicaciones cuestionan a Israel y a la ideología política del sionismo. Y ese tipo de críticas no son en absoluto antisemitas” señaló aquella organización.

Desde la vereda opuesta, Shane Shmuel, un orgulloso sionista que vive en Australia y bloguero del Times of Israel, sintetizó el pensamiento promedio de los partidarios de Netanyahu sobre la activista: “Grace Tame se ha convertido en la Greta Thunberg de Australia, una absolutista moral impulsada por la ira y el desprecio no solo por los judíos, sino cada vez más por el país en el que vive. Quizás sea hora de que dé un paso atrás y aprenda algo de historia”.

La multinacional estadounidense Nike, que como tantas en su rubro se asocian a la imagen de deportistas exitosos con fines publicitarios y patrocinan sus carreras, había decidido hacerlo con Tame en enero de 2025. La nombró embajadora de la marca y firmó con la maratonista un contrato de 100 mil dólares de respaldo económico.

En junio del mismo año la empresa rompió el acuerdo y publicó la noticia en un comunicado sin dar motivos. Pero días más tarde se supo la verdadera razón. En una declaración ofrecida al Daily Mail de Australia, Nike señaló que “no tolera ninguna forma de discriminación, incluido el antisemitismo”, pero no aclaró más.

Con hipócrita diplomacia, la compañía publicó que le deseaba a Grace “lo mejor mientras continúa su trayectoria como corredora”. Tame es mucho más que una deportista que corre largas distancias, superándose cada día después de haber sido víctima durante años de abuso sexual en su adolescencia. Pone el cuerpo en distintas causas sin especular con las consecuencias.Outrage As Grace Tame Wears Anti-Murdoch Shirt During PM Visit - Star ...

En 2025 apareció en público con una remera blanca que llevaba la inscripción “Fuck Murdoch”. Lo hizo en una recepción ofrecida por el primer ministro australiano, el laborista Anthony Albanese. El mensaje hacia el multimillonario Rupert Murdoch iba más allá de su propia persona y fortuna actual calculada en 22,600 millones de dólares.

El empresario de 94 años que levantó un imperio mediático que incluye Fox NewsThe Times de Inglaterra y The Wall Street Journal de EE.UU, es para Tame “uno de los oligarcas corporativos supremacistas blancos dinásticamente ricos que arruinan nuestro planeta, financian el genocidio, la guerra y la destrucción”.

Habituada a correr 100 kilómetros por semana, su resiliencia no solo le permitió ganar pruebas atléticas. “Cuando llevo decenas de kilómetros en un ultramaratón, en el tramo de los dolores, me recuerdo a mí misma que mis días más difíciles quedaron atrás. Sé por experiencia que puedo superarlos. Replantear la oscuridad, poner el pasado en perspectiva y evaluar la adversidad de nuevas maneras es profundamente sanador”.

De convicciones firmes, Grace Tame dice que hubiera sido “pintora, economista, escritora y deportista a la vez”. Pero es mucho más que eso. Una voz que no está dispuesta a callarse ante los intereses más poderosos de este mundo caníbal.

* Periodista y docente por concurso de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA)  y de la tecnicatura de Periodismo Deportivo en la Universidad de La Plata (UNLP). Colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)