Muerte en la basura de un indigente en Buenos Aires

Buscaba comida

23

Rubén Armendáriz

La situación de indigencia en la ciudad de Buenos Aires, gobernada por décadas por los neoliberales de Propuesta Republicana (PRO), encabezados por el expresidente Mauricio Macri, es sumamente alarmante: alrededor del 20 por ciento de la población se encuentra en condición de indigencia, alrededor de medio millón de personas durmiendo en los portales de casas y negocios.

Una pequeña nota en la contratapa del diario Página12 resalta el problema: «Un joven murió, un hombre ha muerto en la basura, un ser humano ha muerto dentro de un contenedor de la Ciudad de Buenos Aires, un cartonero, errático, queriendo atesorar unas chapas con las que se corta mortalmente y muere. Un humano muere en la Ciudad de Buenos Aires, en la calle, en la basura, se desangra lentamente»
«La calle se ha vuelto el último escalón antes del abismo de los basurales. No muy lejos, en el conurbano, muchos otros viven también en la basura, alrededor de la basura, el cinturón ecológico que porta un nombre bonito, pero no descansa en su factoría de desechos. Una vez más los desplazados del mundo ocupan las páginas invisibles del libro que nadie escribirá, el libro de la mala memoria», señala el periodista  Cristian Rodríguez.
«En 2025, los mil millonarios de este universo  han triplicado sus ganancias a favor del desamparo creciente, progresivo, incesante de las mayorías, las mayorías de humanidades desplazadas y desterradas, exilio sobre exilio, sin lugar donde vivir y respirar», añade.
Según el informe de la  Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires , el 30,4% de los hogares (411.000 viviendas) y el 35,1% de la población (1.083.000 personas) se encontraba en 2024 en situación de pobreza. En la comparación interanual, hay un aumento de 198.000 hogares y 410.000 personas en condición de pobreza. La cifra más alarmante es la que tiene que ver con los niveles de indigencia, es decir de aquellas personas que no ganan lo suficiente como para cubrir sus necesidades alimenticias básicas. Obviamente, en este 2026 y tras un año de gobierno del libertario Javier Milei, las cifras han aumentado, y la miseria también.
¿Cuál es el límite a la muerte de un humano en el anonimato, invisibilizado en ese anonimato, enrollado en un contenedor de la basura? Vimos también durante 2025 los genocidios globales, los nuevos desaparecidos, los sin tierra, los sin tierra prometida, los africanos, los gazatíes, los latinos en Estados Unidos, los arrojados del mapa en cada uno de los epicentros de combustión urbana.
Volviendo a Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de acuerdo a los resultados difundidos del último censo, el 15,3% de la población de capital  argentina está en condición de indigencia (471.000 personas). Es un valor que prácticamente duplica al del primer trimestre del 2023 (8,4%) y casi triplica el que existía algunos años atrás, como en 2017 y 2018, cuando el índice de indigencia rondaba el 4%.
Las cifras del año pasado señalan que 989.000 personas se encuentran en situación de pobreza en el ámbito porteño, de las cuales 417.000 se hallan en condición de indigencia. La situación sigue siendo crítica y requiere de jun enfoque integral que incluya no solo la entrega de alimentos sino también la creación de oportunidades laborales y la promoción de políticas públicas que apoyen a la población vulnerable.

Entre los sectores que se ven más impactados por la pobreza están los hogares encabezados por mujeres (donde la incidencia de la pobreza es de 31,0%, frente a 21,5% con jefe varón), por una persona desocupada (2,6 veces más alta que la incidencia del total), o por una ocupada en servicio doméstico (61,1%).

También a los hogares que están ubicados en la zona Sur (42,4%) y a los que tienen niños y niñas de menos de 14 años (39,9%), estos últimos con incidencias de la pobreza y de la indigencia crecientes con el número de niños y niñas en el hogar. Los hogares con presencia de adultos mayores que están en situación de pobreza se ubican en 26,4%.

*Periodista  e investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)