En Davos, Milei confirmó su alineamiento «estratégico» con Trump

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Isabella Arria

El presidente argentino Javier Milei habló por 30 minutos en el Foro Económico Davos ante un auditorio casi vacío, donde ratificó su alineamiento estratégico con Estados Unidos, expresó su respaldo a Israel y al  Consejo de la Paz que impulsa Donald Trump para sabotear a Naciones Unidas,  y cuestionó a la denominada agenda “woke”, al populismo y los “parásitos socialistas”,

Expresó que “América será faro de luz”, que “pagará su deuda civilizatoria” y de esa manera mostrará “gratitud” hacia quienes debe su identidad y valores. En una tribuna internacional desaprovechó los 30 minutos que tenía por reglamento, volvió a decir que él bajó la pobreza de su país al 27 por ciento, que la inflación pasó del 300 por ciento al 30 y hasta elogió a su ministra de Capital Humano. Los pocos asistentes no comprendieron qué trataba de decir., Milei defendió su programa económico en Davos y reivindicó el ...

Milei afirmó  que “el capitalismo de libre comercio es el único sistema justo”, en su discurso ante el Foro Económico de Davos, y le hizo un guiño a su par estadounidense, Donald Trump, con la frase “Make America great again”. Resaltó que la crisis en la que está sumergido Occidente es “fruto del socialismo” y dio como ejemplo “los daños aberrantes en Venezuela” con la “narcodictadura sangrienta” del presidente secuestrado por Estados Unidos Nicolás Maduro.

«Estoy aquí frente a ustedes para decirles de modo categórico que Maquiavelo ha muerto” (en realidad no fue ayer, sino en 1527). A partir de esa definición, cuestionó lo que describió como un falso dilema en el diseño de políticas públicas, al señalar que durante años “se nos deformó el pensamiento” al oponer la eficiencia política al respeto por los valores éticos y morales de Occidente. Sostuvo que “la oposición entre las dimensiones de eficiencia y justicia es falsa y errónea” y afirmó que “lo justo no puede ser ineficiente y lo eficiente es justo”.

Apoyándose en referencias teóricas, agregó que, desde una perspectiva dinámica, “justicia y eficiencia son dos caras de la misma moneda”. Dijo que “tenemos por delante un futuro mejor, pero ese mejor futuro existe si volvemos a la raíces de Occidente, esto es, a las ideas de la libertad”.

Envió un mensaje directo a la clase política mundial: «Deben dejar de fastidiar a quienes están haciendo un mundo mejor», advirtió. Además, desestimó los temores sobre escenarios distópicos asociados a la IA, calificándolos de «tonterías» y asegurando que el límite de su expansión lo dará el tamaño del mercado y los recursos financieros reales.

Recurrió a la figura de Ulpiano y el derecho romano para sostener que el capitalismo es el único sistema justo, ya que se basa en la voluntad de otorgar a cada quien lo suyo a través de la propiedad y el intercambio voluntario.  Afirmó que cualquier desviación de estas reglas, bajo la excusa de la redistribución, implica un ataque a los derechos naturales. Para el Presidente, la protección de la integridad física de la propiedad es lo que garantiza que cada individuo realice el mayor esfuerzo productivo posible, beneficiando así a toda la sociedad.

También afirmó que la salida a la crisis actual requiere un regreso a los fundamentos culturales y filosóficos de Occidente. “Si queremos salir de nuestro oscuro presente, debemos volver a inspirarnos en la filosofía griega, abrazar el Derecho romano y retornar a los valores judeocristianos”, expresó, y sostuvo que ese camino es el que “nos permitirá salvar a Occidente”.

 El presidente Javier Milei en Davos 21012026Calificó a la deuda como “civilizatoria” y aseguró que pagarla es una forma de agradecer a las filosofías que dieron origen a América: griegas, romanas y judeocristianas. Y en su gabinete actuaban en consecuencia.

Milei introdujo una distinción entre derecho natural y derecho positivo. Señaló que “gran parte de los conflictos humanos surge de una fallida interrelación entre el Derecho natural y el Derecho positivo” y explicó que el primero es la ley que debe regir al ser humano porque se adecúa a su naturaleza y, por lo tanto, es justo en sentido universal”.

Milei lució enfocado en repasar argumentos teóricos que sostienen su postura libertaria y fervorosa defensa del capitalismo moderno. Citas interminables de frases o conceptos antiguos que, cree, sirven como fundamento de la supuesta superioridad de la ideología libertaria. Utilizó un puñado de minutos para hablar de la economía real argentina y describió al mundo un escenario rebosante de optimismo que, en Argentina ni los mercados creen.

Aclaró que el derecho natural “es intrínseco a la esencia del hombre y, por lo tanto, inmodificable”, mientras que el derecho positivo “es el que redactan los hombres para seguir a su conveniencia”. En ese marco, afirmó que cuando la ley positiva se aparta de la ley natural “será legal, pero no será legítima”.

Calificó a la deuda como “civilizatoria” y aseguró que pagarla es una forma de agradecer a las filosofías que dieron origen a América: griegas, romanas y judeocristianas. Y señaló que en su gabinete actuaban en consecuencia.  Dijo que los mercados no sólo son superiores desde lo productivo, sino que también son más justos.

Media hora de devaneos

El discurso pasó sin pena ni gloria, con un interés del público casi nulo y una ponencia confusa desde lo técnico y extemporánea en lo geopolítico . En un mundo metido en una crisis seria, Milei  -que habló después de un Donald Trump que  encendió la mecha con Europa por Groenlandia y amenazó con implementar aranceles comerciales a los países de la zona- eligió un texto leído en el cual se le traspapelaron dos veces las hojas y donde habló de que el “capitalismo de libre comercio es el único sistema viable”.

Poco antes, había hablado el  primer ministro de Canadá, Mark Carney, quien señaló  que “la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno”, y agregó que “cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte tu”. Trump, a la hora de hablar, fue directo con Carney: “Canadá existe gracias a Estados Unidos. Recuerda eso, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones”.

Al referirse a  las políticas sociales implementadas por su gobierno, Milei sostuvo que Argentina cambió el paradigma de la asistencia a los sectores vulnerables, abandonando el «asistencialismo tradicional» para fomentar la autonomía individual. «A los sectores vulnerables hemos dejado de regalarles el pescado para enseñarles a pescar», sentenció.

Milei cuestionó a la economía neoclásica, al sostener que los llamados «fallos de mercado» no existen en la realidad. Argumentó que estas ideas solo sirven para abrir las puertas a la intervención del Estado, lo que deriva en una redistribución forzosa de ingresos que castiga a los creadores de riqueza. Citó los trabajos de Hans-Hermann Hoppe para demostrar que cualquier regulación implica una caída en la producción y un menor estándar de vida. Dijo que pivotar sobre la propiedad privada permite alcanzar la eficiencia sin necesidad de recurrir a «supuestos esotéricos» que justifican la coacción estatal.

Sin interés por Milei

Todos los personajes que expusieron antes de Milei habían llenado el auditorio, con capacidad para cerca de 1300 personas. El francés Emmanuel Macron; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen y, naturalmente, Donald Trump, con quien se debió, además, habilitar salones en el primer piso ante la alta demanda por escucharlo.

 El presidente Javier Milei en Davos 21012026Mientras Milei vende en su país  que es un personaje de interés global, Davos lo desmintió. Acostumbrado a participar en los foros ultraliberales. no se siente a gusto en encuentros organizados por potencias, factores de poder y en los que se discuten temas de interés y relevancia planetaria.

Agregó que el objetivo final es motivar a esas personas para que creen sus propias empresas, vinculando el progreso económico con el desarrollo de capacidades desde la infancia y la salud nutricional

Hacia el final de su discurso, Milei  apeló a una analogía religiosa citando la Parashá de la semana sobre Moisés y el Faraón. Comparó al Estado opresor con el soberano egipcio y advirtió que la negación de la libertad solo conduce a la oscuridad y la decadencia, tal como ocurrió con las plagas. Cerró su intervención con un mensaje de optimismo, asegurando que 2026 es el año del «despertar del mundo».

Afirmó que América es hoy el faro de luz para Occidente frente al avance del socialismo y el «wokismo», e instó a los líderes mundiales a volver a las raíces de la libertad para garantizar un futuro de prosperidad.“ Maquiavelo ha muerto y es hora de enterrarlo. Viva la libertad, carajo”, concluyó.

*Periodista chilena residenciada en Europa, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)