Llamados a boicotear el Mundial ante políticas de Trump
El pasado 5 de diciembre, durante el sorteo para el Mundial 2026 de FIFA fue galardonado el Presidente de Estados Unidos. A través de un video se anunció que el primer Premio de la Paz de FIFA era para el Presidente Trump, “un mandatario que ha trabajado por la paz”, según el mensaje que se mencionó, en referencia a los supuestos momentos en los que Trump “intervino” para ayudar en diferentes conflictos.
Trump también recibió una medalla que se colgó inmediatamente al cuello. Infantino elogió a Trump como “un líder que cuida a la gente”. “Éste es uno de los honores más importantes de mi vida”, dijo el mandatario estadounidense antes de asegurar que sus acciones han salvado “millones de vidas”. Además, aprovecha para agradecer y alabar a Infantino antes de mencionar a su esposa y a su familia.
Los tambores de protesta y llamamientos al boicot de la Copa Mundial de la FIFA 2026 resuenan con más fuerza en Estados Unidos. Miles de aficionados manifiestan preocupación por la seguridad del torneo, muestran indignación por el ataque armado en Venezuela y las controvertidas políticas del gobierno de Donald Trump relacionadas con los derechos humanos.
Según medios europeos, los mensajes que promueven la cancelación de boletos en foros de reventa, agencias de viajes y reservas de hotel han generado no sólo reuniones extraordinarias entre funcionarios y representantes de las asociaciones miembro, sino también posibles estrategias para abordar el cambio de percepción respecto al torneo.
Desde finales del año pasado, un grupo informal de seguidores internacionales creó el sitio Boy-cottUSA2026.org en respuesta a la violación de libertades civiles de visitantes de Australia, México, Reino Unido y otros países de Europa, quienes han sido deportados en varias ciudades por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
“El gobierno de Estados Unidos ha revocado miles de visas y denegado la entrada a residentes legales”, afirman integrantes del colectivo desde Nueva York, sede de la final de la Copa que organiza ese país junto con México y Canadá. “Los participantes deben exigir a la FIFA que priorice la seguridad y los derechos de aficionados y jugadores”.
Las redes sociales no sólo representan un espacio de queja para el denominado #BoycottFIFAWorldCup, sino también una importante estructura de movilización. La campaña está coordinada por usuarios que utilizan hilos de X (antes Twitter) y videos de TikTok con el fin de exponer la contradicción entre los valores deportivos y una larga pauta de violencia y abuso ordenada por el presidente Donald Trump.
“Cancelé mis entradas para el Mundial”, anunció el jueves el diplomático libanés Mohamad Safa, director ejecutivo de PVA Patriotic Vision –organización no gubernamental acreditada como consultora de Naciones Unidas–, ante el temor de que agentes del ICE lo consideren una persona peligrosa debido a sus orígenes.
Cancelan viajes aficionados de todo el mundo
“El ICE puede decidir que soy miembro de una banda y me encerrarán en prisión durante un año sin cargos, sin audiencia, sin juicio, sin derecho a consultar a un abogado ni poder hacer ninguna llamada telefónica. No es seguro visitar Estados Unidos”, escribió Safa en referencia al endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno de dicho país. “Amenazar con revocar mi visa estadunidense en respuesta a la campaña de boicot al Mundial no cambiará nada. Aficionados de todo el mundo están cancelando sus viajes. La FIFA expulsó a Rusia del futbol internacional. Ahora debe hacer lo mismo con Israel, la ley se aplica por igual a todos”.
Aunque el máximo organismo de futbol sostiene que no puede intervenir en problemas geopolíticos debido a un principio de neutralidad –redadas antimigrantes, intervención en Venezuela y genocidio de Israel en la Franja de Gaza, por ejemplo–, en 2022 actuó con celeridad para sancionar a Rusia por la intervención militar en Ucrania.
Los creadores de la página BoycottUSA2026.org, con sede en Nueva York –ciudad anfitriona de la final del torneo, el 19 de julio–, promueven la construcción de una red solidaria entre aficionados, simpatizantes, periodistas y otras organizaciones para “apoyar a las comunidades inmigrantes donde vivimos” y proporcionar recursos sobre “cómo actuar de forma segura ante las fuerzas del orden”.
Mohamad Safa, un diplomático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y director del Consejo Económico y Social (ECOSOC), también anunció públicamente que canceló sus planes para asistir al Mundial 2026, que tendrá lugar el próximo mes de junio, calificando a Estados Unidos de un país inseguro, debido a que existe el riesgo latente de que se lleven a cabo “detenciones arbitrarias”. “El Mundial no debe celebrarse en un estado policial que dispara a personas inocentes en las calles”, sostuvo el diplomático.
“La FIFA debe darse cuenta de que el poder de este juego reside en los aficionados, y que este partido, desde el primer partido de la historia hasta hoy, nos une a todos como seres humanos por el bien de nuestra humanidad y no puede politizarse según los intereses de algunos de sus directivos”, sostuvo Safa. «El ICE podría decidir que soy pandillero y me encerrarán en prisión durante un año sin cargos, sin audiencia, sin juicio, sin derecho a consultar con un abogado ni a una llamada telefónica. Estados Unidos no es un lugar seguro para visitar», enfatizó.
Por su parte, George Galloway, un político británico, opinó que sólo un loco viajaría a Estados Unidos para la Copa Mundial de Futbol. “Estarías loco si fueras! ¡Incluso si fueras blanco!». «Realmente el mundo necesita boicotear el Mundial y los Juegos Olímpicos. Estados Unidos no es un país seguro para los visitantes», comentó otro usuario de X, que fue secundado por el mensaje “un país que amenaza la paz mundial a diario no debería absolutamente ser organizador de la Copa Mundial ni de los Juegos Olímpicos”, dijo el usuario Glenn Tunes.
La prensa también asegura que periodistas deportivos están advirtiendo de una cancelación masiva de los asistentes a la Copa del Mundo, ya que aseguran que tras el asesinato de Renee Good, una mujer que residía en Minneapolis, a manos de agentes del ICE, alrededor de 16 mil 800 tickets para ese evento fueron cancelados, bajo el argumento de que podrían ser detenidos por oponerse a las políticas de Trump o que se les impida el acceso a territorio estadounidense.
En redes sociales, el sentir de los internautas también se han expresado a través de una misma solicitud: que la FIFA retire a Estados Unidos del Mundial como país anfitrión, petición tuvo lugar luego de que el Presidente Trump, tras la injerencia militar que ordenó en Venezuela, insinuara sobre una posible intervención militar en territorio mexicano, bajo la justificación de atacar a los carteles que “inundan” con droga la Unión Americana. Incluso, algunos aficionados han considerado que la selección estadounidense no debería participar en la contienda mundialista.
Organizaciones sociales cuestionan a Trump
A eso se suman los llamados que se han hecho desde organizaciones sociales sobre lo que ocurre en Estados Unidos. Amnistía Internacional (AI), por ejemplo, advirtió, que la decisión de Trump de retirarse de convenios y tratados internacionales «no son sólo crueles, racistas y discriminatorias, sino que, sin duda, también son devastadoramente miopes al menoscabar los intereses de las personas en Estados Unidos y en todo el mundo”, dijo Erika Guevara Rosas, directora general de Investigación, Incidencia, Política y Campañas de AI.
El pasado sábado 3 de enero, el ejército de Estados Unidos ingresó de manera violenta a Venezuela y secuestró al Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, operación en la que participaron más de 150 aeronaves y múltiples componentes de las Fuerzas Armadas estadounidenses, lo que, además, dejó un saldo de al menos 40 personas muertas, según información revelada por el New York Times. Acciones tras las cuales Trump insinuó que podría intervenir militarmente en México y Colombia, así como anexarse Groenlandia.
Además, están las declaraciones de JD Vance, Vicepresidente de Estados Unidos, quien, tras el asesinato de Renee Good en Minneapolis, Minnesota, a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), aseguró que el oficial responsable estaba protegido por “inmunidad absoluta”, comentarios que fueron duramente criticadas, en un intento por detener el eventual proceso legal que pueda iniciar la Fiscalía de Minnesota contra el agente homicida.
Otras organizaciones civiles también ha expresado su preocupación de que durante la celebración del Mundial
de fútbol, trabajadores, comunidades migrantes o turistas que visiten Estados Unidos estén expuestos a la violación de sus derechos, debido a las duras políticas migratorias del Presidente Trump. “Las tendencias en materia de derechos humanos no están yendo en la dirección correcta”, opinó Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de Human Rights Watch (HRW), el pasado mes de diciembre.
Mientras que Jamil Dawkar, director del programa de derechos humanos de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU), consideró que en este momento “no se puede asegurar que la gente viaje con libertad [a Estados Unidos]”. Además, destacó que la FIFA tampoco se ha preocupado por brindar garantías a los asistentes que acudan a la Unión Americana a presenciar los partidos de futbol.
*Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)