El triunfo electoral de Lula sigue consolidándose

25

Fernando de la Cuadra

Las encuestas de opinión electoral de los últimos meses están confirmando el triunfo del presidente Lula tanto en la primera como en la segunda vuelta. Por ejemplo, en el estudio del mes de julio realizado por la agencia Quaest, se refleja que la distancia entre Lula y Flávio Bolsonaro viene aumentando gradualmente en las sucesivas mediciones. Si en mayo ambos candidatos estaban técnicamente empatados -con 42 y 41% respectivamente-, en esta reciente encuesta Lula da Silva abre una ventaja de 8 puntos sobre su adversario, con un 45% de apoyo para el actual mandatario y un 37% para Bolsonaro.

Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente preso

Según diversos analistas, la tendencia es que dicha preferencia del electorado brasileño se siga robusteciendo, sobre todo después de la conducta errática que ha demostrado Flávio Bolsonaro con relación a temas relevantes para los ciudadanos de este país. En su último viaje a Washington, el candidato de la extrema derecha tuvo una participación lamentable frente al Escritorio de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), exponiendo en un breve discurso que no sería conveniente que el gobierno de Donald Trump aplique sus alzas tarifarias al Brasil antes de las elecciones, pues ello acabaría beneficiando la candidatura del actual presidente Lula da Silva.

El absurdo de este discurso, es que la mayoría de los electores saben que fue el propio Flávio y su hermano Eduardo Bolsonaro, quienes sugirieron la aplicación de mayores tarifas al gobierno de Lula como una manera de presionar al Poder Judicial para que dejara sin efecto la condenación contra su padre, Jair Bolsonaro. Usando los datos de algunas empresas de estudios de opinión, Flávio señala que Lula estaría ampliando su ventaja cada vez más sobre él, en función de la aplicación de las nuevas tarifas anunciadas por la administración norteamericana.

Entonces, el senador sugiere que el gobierno Trump sería el principal culpable de su declinio sistemático en las preferencias de los electores brasileños desde que anunció la aplicación de nuevas tarifas hace un par de meses. Y ahora desea aparecer como el mentor de una solución al problema tarifario que el mismo ha creado, junto con su hermano y un grupo de lobistas brasileños radicados en Estados Unidos. En síntesis, el argumento del hijo mayor de Bolsonaro no es que el aumento de las tarifas sea negativo porque compromete la economía y el intercambio comercial de Brasil, sino que es nefasto porque está ayudando a que Lula se reelija para un cuarto mandato.

Flávio Bolsonaro se reunió con Marco Rubio durante visita a EEUU

Además, en su discurso de Washington, Bolsonaro le achaca al gobierno brasileño todos los males y desafectos creados entre ambos países, como parte de un proyecto para desprestigiar y atacar a las instituciones de Estados Unidos. Entre las iniciativas “agresivas” de Brasil, estaría la defensa del etanol o las disputas creadas en torno a la existencia del sistema de pagos alternativo (Pix), elaborado por técnicos del Banco Central hace años atrás. T

ambién entran en estas desavenencias la regulación de las big techs, las que, en rigor, han sido aplicadas fundamentalmente por la Justicia brasileña y no por la actual gestión del presidente Lula. Otras acusaciones del gobierno estadounidense para aumentar aún más los aranceles, serían la violación de los registros de patentes, la utilización de trabajo esclavo y el aumento de la desforestación en Brasil, todos ellos argumentos claramente reñidos con la realidad.

La impostura sobre estas cuestiones por parte de un oportunista Flávio Bolsonaro es tan fragrante, que una mayoría significativa de los ciudadanos ven en estas acusaciones un simple “volador de luces” que busca camuflar los casos de corrupción que involucran al clan Bolsonaro con las estafas del Banco Master y las estrechas relaciones entre Flávio con su dueño, el empresario Daniel Vorcaro, actualmente en un presidio Federal (Flávio Bolsonaro, el desplome de un corrupto). De hecho, se popularizó el concepto de Tariflávio para atribuir la primera responsabilidad de esta sanción comercial al hijo mayor del ex presidente.

Misoginia bolsonarista también compromete la campaña de Flávio

Las religiones como actores políticos - Indymedia Argentina Centro de ...La apuesta del bolsonarismo por captar la adhesión de gran parte del mundo evangélico se asentaba en el presupuesto básico de que los llamados “creyentes” se inclinan preferencialmente por candidatos conservadores y escasamente votan por representantes de la izquierda. Lo cierto es que dicha apuesta simple y directa le ha dado frutos electorales, hasta ahora, a los grupos de extrema derecha que dicen enarbolar las banderas de defensa de los valores basados en la triada Dios, Patria y Familia.

Sin embargo, las disputas al interior del bolsonarismo, entre la ex primera dama, Michelle, y el hijo primogénito del patriarca de la familia Bolsonaro, han venido mermando sostenidamente el apoyo del candidato Flávio. Las declaraciones misóginas del senador y algunos de sus asesores provocaron la ruptura dentro del clan, y la propia Michelle Bolsonaro ha acusado recientemente al hijo mayor del ex capitán de despreciarla públicamente, no tomar en cuenta sus opiniones y boicotear sus políticas de alianzas en los diversos reductos electorales existentes a lo largo del país.

Las afirmaciones de un importante asesor de Flávio Bolsonaro que reside en Estados Unidos, Paulo Figueiredo –nieto del último dictador militar Joao Batista Figueiredo- puso más leña en esta embestida misógina de la extrema derecha. Según él, las mujeres no saben votar o votan muy mal, especialmente las solteras que no están bajo el alero y la influencia de los maridos que orientarían oportunamente a lasSerán las mujeres quienes decidan si Bolsonaro es el próximo presidente ... mujeres casadas para votar mejor. Estas ideas se inspiran en viejas premisas planteadas por un pastor pentecostal norteamericano, Douglas J. Wilson, defensor del denominado “patriarcado bíblico”, quien sostiene que el voto individual debería ser substituido por el voto domiciliar, es decir, el voto debería ser emitido por el conjunto de la familia bajo el liderazgo y la orientación del marido o “jefe del hogar”.

Esta norma que parece anecdótica y extemporánea en nuestra época, es asumida bizarramente por parte de esa derecha retrógrada que desea ver a las mujeres todavía dedicadas exclusivamente a tareas de la casa y la reproducción, ocupando un papel subalterno y decorativo dentro de la familia. El bolsonarismo aspira a que las mujeres sean aquel sustento dócil, recatada y obediente que apoya incondicionalmente a los hombres que toman las decisiones, aunque dichas decisiones sean completamente erradas.

Esta teología patriarcal no busca más que mantener el sometimiento de las esposas y garantizar el predominio sin contestación de la dominación masculina. El proyecto es tan atrasado que hasta una fuerte adherente al mundo pentecostal y conservador como Michelle Bolsonaro, encontró que estaba siendo humillada y menospreciada políticamente por ser mujer. Los sondeos realizados posteriormente destacaron que la mayoría de las electoras mujeres y evangélicas concordaron con la posición de Michelle y reprobaron la falta de respeto de Flávio.

El vídeo que difundió Michelle en las redes sociales cayó como una bomba en el Partido Liberal, al cual pertenece, y fue presionada para renunciar a su cargo de presidenta del PL Mujer. Este puesto le había permitido obtener mayor protagonismo en la política brasileña, poniendo en riesgo los intereses electorales de Flávio en estas elecciones y comprometiendo su liderazgo como el heredero legítimo del espolio electoral de Jair Bolsonaro. Las huestes bolsonaristas que destilan su odio en las redes sociales han llamado a Michelle de “fanática feminista”, cuando ella se ha definido durante toda su trayectoria pública como una mujer conservadora, obediente y sierva de Dios.

En un vídeo Michelle Bolsonaro en el muestra sus diferencias con su hijastro Flávio Bolsonaro.
Los ataques recibidos por Michelle después de la difusión del vídeo fueron respondidos por una onda de solidaridad por parte del mundo evangélico y del electorado femenino, lo cual debería disminuir aún más el apoyo a Flávio Bolsonaro en estos segmentos de votantes en la próxima contienda. Es decir, la estrategia errática del candidato Flávio y las divisiones internas de su base política, sumada a las diversas cuentas pendientes que posee con la justicia brasileña (rachadinhas, vínculo con milicianos, caso Banco Master), diseña un escenario cuesta arriba para el representante de la derecha en la recta final del pleito electoral.

Sin un programa claro de gobierno, sus participaciones en la esfera pública se han reducido a la defensa de su padre y a presentarse como una víctima de los intereses políticos de una izquierda radical, en una narrativa poco convincente, excepto para el bolsonarismo raíz. Pensando a nivel nacional, muy poco para un aspirante a presidente. Por estos y otros motivos, consideramos que, de no suceder algo extraordinario en los próximos dos meses, la tendencia hacia la reelección del actual presidente Lula se va afianzando cada vez con mayor contundencia.

*Doctor en Ciencias Sociales, editor del blog Socialismo y Democracia, autor del libro De Dilma a Bolsonaro: itinerario de la tragedia sociopolítica brasileña , colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)