Trump y el descontrol de una guerra contra Irán, que no puede ganar

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Álvaro Verzi Rangel

El presidente estadounidense Donald Trump dio a entender que se extenderá el plazo para las conversaciones de paz con Irán, afirmando que no está satisfecho con los términos actuales de las negociaciones. Un acuerdo entre Irán y Estados Unidos sería una buena noticia, pero la guerra ha sido un gran fracaso para Trump. No ha podido ganarla y el escenario más probable es volver al statu quo de hace tres meses, sólo que un poco peor.

 Los funcionarios iraníes » pensaron que iban a esperarme más «, dijo Trump el miércoles, añadiendo que no le importan las próximas elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, en las que el aumento de los costos derivados del conflicto desempeñará un papel central. Ambos países han transmitido mensajes contradictorios sobre el estado de las conversaciones: la Casa Blanca desestimó un borrador de memorando de entendimiento publicado por los medios estatales iraníes como una » completa invención «.

Sin embargo, los mercados se mostraron optimistas, y los precios del petróleo cayeron después de que el secretario de Estado estadounidense dijera que Washington daría a las conversaciones » todas las oportunidades para tener éxito «.

fotosEstados Unidos derribó el jueves cuatro drones de Irán y bombardeó una instalación terrestre en ese país, lo que provocó represalias de Teherán contra una base militar de Washington, un nuevo fuego cruzado que hace peligrar aún más las negociaciones de un acuerdo que ataje el conflicto. Israel, entre tanto, lanzó un ataque contra la capital del Líbano y anunció que mató al nuevo jefe del brazo armado de Hamás en Gaza. 

Perder el control

Ya en marzo, la cadena estadounidense CNN había anticipado que el presidente Donald Trump se dirige hacia una encrucijada inquietante en Irán:  No puede declarar honestamente la victoria, parece estar perdiendo el control de una guerra en expansión, y las consecuencias estratégicas y económicas de retirarse serían más desastrosas que las de permanecer en el conflicto. Una guerra que Trump lanzó basándose en una “intuición” que parece delatar una negligente falta de previsión, añadía.

Trump aún no enfrenta la terrible situación de presidentes como Lyndon Johnson y George W. Bush, quienes prolongaron conflictos que ya estaban perdidos. La resistencia de Irán demuestra que, si bien Estados Unidos goza de un enorme dominio militar, no todo se puede resolver con violencia, a pesar de la retórica de tierra arrasada de la administración Trump

Por qué EEUU no gana una guerra

«En los últimos 50 años, Estados Unidos se ha vuelto bueno perdiendo guerras», señala el analista conservador Bret Stephens.»Nos retiramos humillados de Saigón, Vietnam, en 1975; Beirut en 1984; Mogadiscio, Somalia, en 1993; y Kabul, Afganistán, en 2021. Nos retiramos, después de una tenue victoria, de Bagdad en 2011, solo para regresar tres años más tarde, después de que el grupo Estado Islámico arrasó el norte de Irak y tuvimos que detenerlo (lo cual hicimos con la ayuda de iraquíes y kurdos). Obtuvimos victorias limitadas contra Saddam Hussein en 1991 y Moammar Gadhafi en 2011, sólo para fallar en los desenlaces», añade.

Ninguna de estas guerras tuvo que ver con la propia existencia del país. La vida en Estados Unidos no habría cambiado materialmente si, digamos, Kosovo todavía fuera parte de Serbia. Washington no logra desde 1945 ninguna victoria clara, a excepción de la del Golfo en 1991. Los repliegues en Afganistán e Irak reflejan sus dificultades ante conflictos de guerrillas.

El enfoque estadounidense hacia la guerra es profundamente defectuoso, como lo demuestran sus recientes errores estratégicos en Irán, argumentaron dos destacados analistas. A pesar de poseer el ejército más poderoso del mundo, Estados Unidos sigue perdiendo los conflictos que inicia, porque Washington cree que «la fuerza abrumadora puede compensar la motivación asimétrica», escribió Ivo Daalder, exembajador de Estados Unidos ante la OTAN, en Politico.

, el 11 de marzo.
Retrato del nuevo líder supremo de Irán, el ayatola Mojtaba Jamenei, hijo del difunto ayatola Alí Jamenei, en la histórica plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán

La estrategia estadounidense en Irán —una «diplomacia performativa» seguida de una campaña de bombardeos— es la » manifestación más radical » de este pensamiento. Confiar únicamente en la potencia de fuego con la esperanza de coaccionar a Teherán para que cumpla ha llevado a Washington a un » callejón sin salida «, argumentó un académico británico en Foreign Affairs. «Estados Unidos puede tener la fuerza, pero el otro bando tiene la voluntad», señaló Daalder.

La crisis financiera que viene

La guerra de Washington y Tel Aviv contra Irán podría terminar por incendiar la economía planetaria. Ya ha habido perturbaciones y quiebras ante el auge de las instituciones no financieras (IFNB, por sus siglas en inglés). Empresas que no son bancos se han vuelto cada vez más importantes en el mercado de préstamos y, con una regulación mucho más laxa que estos y una observación mucho menor de los reguladores, han llenado de ‘préstamos peligrosos’ el sistema. Son empresas más pequeñas y expuestas que, además, recurren a mecanismos que entrañan más riesgo (como el factoring).

El Banco Central Europeo advirtió que las políticas del presidente estadounidense Donald Trump podrían conducir a una crisis financiera, ya que los riesgos de inflación se vuelven más urgentes. El banco citó el miércoles la guerra con Irán, junto con los cambios en las posiciones comerciales de Trump que se han convertido en una característica estructural del entorno global. Europa se está preparando para precios más altos derivados del impacto energético de la guerra, y una subida de los tipos de interés está empezando a parecer casi un hecho , escribieron analistas de ING.¿Qué efectos tiene la crisis de Europa en la economía mundial? – Cuba ...

El repunte del precio del petróleo ha trastocado las perspectivas de inflación y tipos de interés a nivel mundial, escribió Reuters: Indonesia subió los tipos la semana pasada por primera vez en dos años, los responsables políticos británicos han advertido que podrían tomar una medida similar , y los funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos están discutiendo la posibilidad de subidas de tipos .

*Sociólogo  y analista internacional, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista senior del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)