Se acusan Irán y Estados Unidos del fracaso en las negociaciones
Ormuz, tema central del desacuerdo
Nubar Häinintz
Estados Unidos e Irán se culparon de no lograr un acuerdo luego de tres rondas de negociaciones directas que se sostuvieron en Islamabad. El vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación de Washington, anunció que Irán “ha optado por no aceptar nuestras condiciones de no fabricar armas nucleares”. Mientras, el presidente Donald Trump afirmó que EEUU comenzará «en breve» un bloqueo naval del estrecho de Ormuz. » Ganamos de cualquier manera. Los hemos derrotado militarmente», sostuvo el mandatario, aunque la realidad no lo respaldaba.

La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo, dijo Vance. «Y creo que eso es mucho peor para Irán que para Estados Unidos. Así que volvemos a lo mismo: EEUU no ha llegado a un acuerdo, hemos dejado muy claras nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no, y lo hemos dejado lo más claro posible, pero ellos han optado por no aceptar nuestros términos», afirmó Vance en una comparecencia ante los medios. Se suponia que era una negociación y no una imposición de términos en una guerra que EEUU no ganó.
«¿Vemos un compromiso de voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear, no solo ahora, no solo dentro de dos años, sino a largo plazo? Todavía no lo hemos visto» añadió. Lo cierto es que Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní han atravesado distintas fases desde la firma del acuerdo de 2015, que limitaba las actividades atómicas de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró este domingo que no han llegado a un acuerdo con Irán en las negociaciones de paz de Islamabad, pese a haber estado 21 horas intentando alcanzar un consenso, aunque se va de la capital paquistaní con una «última» oferta, la de un «método de entendimiento».
«Hemos mantenido varias conversaciones sustanciales con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo. Y creo que eso es mucho peor para Irán que para Estados Unidos. Así que volvemos a lo mismo: Estados Unidos no ha llegado a un acuerdo, hemos dejado muy claras nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no, y lo hemos dejado lo más claro posible, pero ellos han optado por no aceptar nuestros términos», afirmó Vance en una comparecencia ante los medios.

Indicó que se van de Islamabad con una «propuesta muy simple», que es la de «un método de entendimiento», la que tildó de su «mejor y última oferta. Veremos si los iraníes la aceptan», sin mencionar nada sobre la actual tregua de dos semanas. Vance no quiso entrar en detalles de las negociaciones, porque no quiere «negociar esto en público después de haber negociado durante 21 horas en privado», pero apuntó que el principal escollo ha sido que Irán no ha asumido un compromiso de no buscar un arma nuclear a largo plazo.
«El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente. Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones», dijo el vicepresidente sobre este contacto directo, el de mayor nivel desde hace 47 años cuando se rompieron las relaciones por la revolución islámica de 1979.
Pero planteó una pregunta: «¿Vemos un compromiso de voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear, no solo ahora, no solo dentro de dos años, sino a largo plazo? Todavía no lo hemos visto». Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní han atravesado distintas fases desde la firma del acuerdo de 2015, que limitaba las actividades atómicas de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.
Vance patea la mesa
Estados Unidos e Irán habían hecho historia este sábado al abrir en Islamabad (Pakistán) negociaciones directas —las primeras desde 2015 y las de más alto nivel desde la Revolución Islámica de 1979— para tratar de llegar a un acuerdo de paz. Pero 21 horas después de sentarse a la mesa, a tres bandas —junto con el mediador Pakistán— y cara a cara, el vicepresidente de EE UU, J. D. Vance, ha anunciado que su país se levanta de la mesa “porque Irán ha elegido no aceptar” las condiciones de EE UU y porque, pese a la maratoniana jornada de discusiones, aún persisten diferencias significativas, entre otras, “ver una confirmación afirmativa de que Irán no buscará armas nucleares”.
Vance aseguró que la mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo. Creo que eso es una mala noticia para Irán , mucho más que para nosotros. Volvemos a Estados Unidos sin haber logrado un acuerdo. Dejamos en claro cuáles son nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no.”, añadió el funcionario, sin ahondar en detalles.
La prensa iraní reportó que la delegación estadunidense frenó el progreso con sus “usuales demandas excesivas” en el estratégico paso de Ormuz, mientras que la república islámica insistió en preservar sus “logros militares” y garantizar el respeto a sus derechos. “La delegación iraní negoció sin descanso y de manera intensiva durante 21 horas para defender los intereses nacionales de nuestro pueblo. Pese a las diversas iniciativas, las exigencias irrazonables de Washington impidieron que el diálogo avanzara”, reviró Teherán.
Líbano: siguen las masacres de Israel
Las conversaciones tripartitas para intentar poner fin a seis semanas a la guerra en Medio Oriente comenzaron después de que se cumplieron las dos condiciones previas iraníes: la Casa Blanca dio garantías a Líbano de que Israel no lanzará bombardeos Beirut hasta el 14 de abril. Por la otra, Washington acordó liberar los activos iraníes congelados en Qatar y otros bancos extranjeros, aunque un funcionario estadunidense negó la afirmación.
Israel trata de ganar tiempo y asegurar sus posiciones en el Líbano mientras la endeble tregua acordada esta semana junto a EEUU e Irán avanza hacia el abismo. El Gobierno israelí ha accedido a un encuentro con las autoridades libanesas en Washington aparentemente para contentar al Gobierno estadounidense.
Sin embargo, las masacres de Israel en el Líbano continúan tras excluir a este país del alto el fuego con Irán. La guerra desatada por Israel en el Líbano el 2 de marzo, dos días después de que junto a EEUU comenzara a atacar Irán, no es para derrocar al Gobierno de Beirut, que no ha hecho nada al Estado judío, sino para aplastar a las milicias del grupo islamista Hizbulá, aliado de Teherán, y, sobre todo, para apoderarse del sur libanés. Por eso, el diálogo entre israelíes y libaneses tiene pocas posibilidades de dar algún fruto.
El genocida primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, mueve sus fichas al margen de los vaivenes histriónicos de su aliado, el presidente de EEUU, Donald Trump, mientras su Ejército devasta el sur del Líbano, expulsa a más de 1,2 millones de libaneses de sus hogares, despliega ya tropas al sur del río Litani y, lo que es más peligroso, convierte a Israel en el artífice de una nueva estructura de seguridad en Oriente Medio.
La culpa de la prensa
El magnate acusó una vez más a los medios de comunicación por difundir noticias falsas. “¡Están locos, o simplemente son corruptos! Les encanta decir que Irán está ganando cuando, de hecho, todo el mundo sabe que están perdiendo. Su Armada ha desaparecido, al igual que su fuerza aérea. Sus radares están muertos, sus fábricas de misiles y drones han sido prácticamente aniquiladas junto con los propios misiles y drones y, lo más importante, sus líderes de toda la vida ya no están con nosotros, ¡alabado sea Allah!”, aseveró en una publicación de Truth Social.
La guerra ha cobrado la vida de al menos tres mil personas en Irán, dos mil 20 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en los estados árabes del golfo Pérsico; ha causado daños a la infraestructura en media docena de países de Medio Oriente.
En tanto, el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, de 56 años, sigue recuperándose de las graves lesiones faciales que desfiguraron su rostro y dañaron sus piernas durante el ataque aéreo israelí en el que fue asesinado su padre, Alí Jamenei, informaron tres personas cercanas a su círculo más íntimo, que aseguraron que mantiene la lucidez y participa en la toma de decisiones sobre la guerra y las negociaciones con Washington.
El primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, advirtió que la campaña contra Irán no ha terminado. “Nos amenazaron con la aniquilación y ahora son ellos los que luchan por sobrevivir”, añadió.
Mientras se desarrollaba el encuentro en Pakistán, una vez más el presidente estadounidense acusó a los medios de difundir noticias falsas. Les encanta decir que ellos van ganando, cuando todo mundo sabe que van perdiendo. Y lo más importante: sus líderes de toda la vida ya no están con nosotros. ¡Alabado sea Alá!
La prena estadounidense señaló que Trump asistió ayer a las peleas de UFC 327 en el Kaseya Center, en Miami. Se sentaron junto a él Hunter Campbell (en la imagen), Elon Musk, Marco Rubio, Tulsi Gabbard, Robert F. Kennedy Jr y Ted Cruz, entre otros.
* Analista internacional sobre temas de Medio Oriente, residente en Beirut, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)