Más de 100 millones de euros para la monarquía española, y hambre para millones
Isabella Arria y Público.es
El rey de España actúa como símbolo de unidad y permanencia del Estado, desempeñando funciones ceremoniales y representativas en el marco de una monarquía parlamentaria. La Constitución de 1978 le atribuye al Rey una serie de funciones concretas, aunque siempre «refrendadas» por el Gobierno. Pero, ¿cuáles son exactamente y qué ocurriría si no se llevaran a cabo?

El Rey no actúa por su cuenta. Casi todos sus actos deben ser refrendados (avalados) por el Presidente del Gobierno, los ministros o el Presidente del Congreso. Esto significa que la responsabilidad política recae siempre en el Gobierno, que es quien realmente decide. El Rey «reina, pero no gobierna».
La Jefatura del Estado español que ejerce Felipe de Borbón tiene a su servicio una plantilla de más de 2.000 militares, altos cargos, funcionarios civiles y asesores, cuyas nóminas y seguros sociales ascienden a más 80,5 millones de euros anuales. Así se desprende de un informe sobre los costes de varias monarquías y repúblicas europeas presentado el mes pasado por la Red de Estudios de las Monarquías Contemporáneas (Remco), un think tank monárquico liderado por Juan José Laborda, expresidente socialista del Senado.
El estudio, elaborado por los profesores de la Universidad de Málaga Daniel Carrasco y Daniel S. Toledano, desveló que aunque el presupuesto de la Casa del Rey –el organismo que apoya al monarca como Jefe de Estado–, ronda los 8 millones de euros, es decir uno de los más bajos de entre los estudiados, los gastos en los que incurre la Administración en su sostenimiento a través de otras instituciones ascienden en realidad a más de 105 millones de euros. Los salarios, cotizaciones y costes sociales del personal al servicio del rey y su familia representan por tanto más del 76% de esa cantidad, señala Juan Oliver en Público.

Mientras, las colas del hambre, familias que priorizan pagar el alquiler antes que cubrir la alimentación o bancos de alimentos saturados son imágenes habituales en nuestros días. El iceberg del hambre en España deja ver fenómenos con los que el ojo del ciudadano parece haberse familiarizado, pero oculta otros muchos que permanecen en la oscuridad: preocupación por no tener suficientes alimentos, dependencia del entorno social, niños que van a la escuela sin desayunar, experimentar hambre. Ataca sin distinción, en la sombra, y no atiende a razones: el hambre es un gigante invisible en nuestro país, señala El Independiente.
Según el informe Alimentando un futuro sostenible de la Universidad de Barcelona, el 13,3% de los hogares españoles no tiene acceso regular a alimentos y su cifra ha incrementado desde la pandemia. La sombra del hambre se extiende desde entonces y se ha vuelto una que amenaza todos los recovecos de la vida personal de aquellos que lo sufren. Dentro de todas sus caras, hay un concepto que emerge por encima de los demás: la inseguridad alimentaria, que según la FAO es “el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos, en consonancia con el derecho a una alimentación apropiada y con el derecho fundamental de toda persona a no padecer hambre”.
Aunque el presupuesto de la Casa del Rey –el organismo que apoya al monarca como Jefe de Estado–, ronda los 8 millones de euros, es decir uno de los más bajos de entre los estudiados, los gastos en los que incurre la Administración en su sostenimiento a través de otras instituciones ascienden en realidad a más de 105 millones de euros. Los salarios, cotizaciones y costes sociales del personal al servicio del rey y su familia representan por tanto más del 76% de esa cantidad.
Los sueldos de la familia real suman 581.000 euros anuales: 290.000 euros para el monarca, 160.000 para su esposa, Letizia Ortiz, y 131.000 para su madre, Sofía de Grecia, según los últimos presupuestos de la Casa del Rey para 2026. Ni Juan Carlos de Borbón ni sus nietas, Leonor y Sofía, tienen asignada cantidad alguna en concepto de salario. Además, sólo los costes laborales asociados al mantenimiento y a los servicios de esos inmuebles ascienden a 15,69 millones de euros anuales.
El bloque más importante de sueldos del personal civil y militar de la Jefatura del Estado es, con diferencia, el que corresponde al Ministerio de Defensa, que sufraga la plantilla del Cuarto Militar –el organismo de la Casa Real que asesora y prepara las actividades militares del monarca– y la Guardia Real –el cuerpo militar conjunto de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire que protege al Rey y a su familia, les proporciona asistencia sanitaria permanente, les rinde honores y realiza tareas de escolta–.
El primero cuenta con 44 efectivos cuyos costes laborales ascienden a 1,85 millones al año. El segundo, con 1.820 personas con un gasto que suma otros 48,5 millones entre sueldos y cotizaciones sociales. En total, el ministerio que dirigeMargarita Robles financia otros 50,35 millones por esos conceptos, según este informe.
En la página web oficial de la Casa Real se recoge una pequeña biografía de cada uno de sus miembros, incluidos los reyes eméritos. Sobre Juan Carlos I, se dan todo tipo de detalles: nació en Roma el 5 de enero de 1938; llegó con diez años a España, donde desarrolló su carrera profesional, tanto militar, como universitaria «por expreso deseo de su padre»; el 14 de mayo de 1962 contrajo matrimonio en Atenas… Pero en ningún momento se mencionan sus vínculos con la familia del dictador Francisco Franco.

«Tras la muerte del anterior Jefe de Estado, Francisco Franco, Don Juan Carlos fue proclamado Rey el 22 de noviembre de 1975». Así es cómo aparece descrito el traspaso de poderes, sin hacer alusión a la figura de Franco como dictador,ni mencionar que fue precisamente el tirano el encargado de nombrarle sucesor. Es lo que denuncia la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que ha presentado una solicitud al organismo en la que piden conocer las fuentes documentales utilizadas para la redacción del texto.
La web «no sólo blanquea al dictador», sino queomite información relevante de su biografía y trayectoria en la Corona. Recuerdan que el monarca llegó a la Jefatura de Estado «por ser una persona de total confianza para el dictador y por haber jurado ante las cortes franquistas los principios del movimiento», pero nada de esto aparece explicado en dicha página. Tampoco se hace mención a las dos ocasiones antes de su coronación en las que ya asumió el cargo, sustituyendo una baja por enfermedad del dictador.