Artemis: de nuevo a la Luna
Mirko Trudeau
El primero de abril, la misión Artemis II de la NASA ha llevado al ser humano de nuevo a la Luna por primera vez desde 1972. Los cuatro astronautas a bordo de Orion, la nave de Artemis, han emprendido un viaje de ida y vuelta en el que han orbitado el satélite. En esta ocasión, los astronautas no han llegado a pisar la Luna y la misión regresará a la Tierra unos diez días después del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Bajo condiciones meteorológicas favorables, los cuatro tripulantes de Artemis II, que no alunizará, despegaron unos 11 minutos después de lo previsto a las 18.35 hora deFlorida.
Momentos antes del despegue hubo tensión porque los técnicos debieron resolver un problema con un sensor que mostraba una batería con temperatura fuera de rango y arreglaron un inconveniente con el sistema de comunicaciones. Pero no hubo ningún contratiempo mayor, como los que retrasaron un mes su despegue en febrero, por lo que el Space Launch System (SLS), el cohete más grande y potente de la NASA, despegó con la tripulación a bordo de la cápsula Orión.
«Victor, Christina y Jeremy, en estahistórica misión, llevan con ustedes el corazón del equipo de Artemis, el espíritu audaz del pueblo estadounidense y de nuestros socios alrededor del mundo, y las esperanzas y sueños de una nueva generación», les dijo minutos antes del despegue Charlie Blackwell-Thompson, directora del lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA, la primera mujer en ese rol.
Las Orion son las primeras naves lunares que tienen un retrete separado del resto de la cabina de la tripulación, Y ese elemento ha dado problemas durante la primera vuelta de Artemis 2 alrededor de la Tierra. Una luz de error intermitente impedía a los astronautas usarlo con normalidad.
Transcurridas las pruebas críticas de pilotaje manual realizadas en las primeras horas de la misión, la tripulación ha logrado resolver el incidente, “trabajando estrechamente con el control de misión de Houston”, según ha informado la NASA en un comunicado.
Tras cuatro horas del arranque de la misión, la nave Orion se ha separado de la etapa superior del cohete. A partir de allí, los pilotos han comenzado una serie de maniobras que simulan la integración con otros módulos lunares.
Trump presumió las capacidades que la misión está desarrollando con el viaje espacial a la Luna que reanuda las misiones de este tipo después 50 años. “Viajará más lejos que cualquier cohete tripulado haya volado jamás y pasará muy cerca de la Luna, la orbitará y regresará a casa desde una distancia nunca antes alcanzada”, ha añadido.
La misión
El objetivo de la operación Artemis II es realizar un sobrevuelo lunar para poner a prueba la tecnología de la nave Orion con tripulación humana a bordo antes del alunizaje previsto que llevará a cabo Artemis III. Durante el trayecto, la nave ha pasado por la cara oculta de la Luna, alcanzando el punto de máxima distancia de la Tierra, superior a los 400.000 kilómetros.
Esta es la segunda misión del programa Artemis, tras el vuelo no tripulado de 2022, y precede a las próximas misiones, en las que los astronautas esperan pisar la Luna en 2028 y comenzar a establecer una presencia permanente en el satélite natural con una base, además de sentar las condiciones para la exploración de Marte.
Los cuatro astronautas a bordo de Orion, la nave de Artea y la misión regresará a la Tierra unos diez días después del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. En esta ocasión, los astronautas no han llegado a pisar la Luna y la misión regresará a la Tierra unos diez días después del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Una de las pruebas más importantes ya ocurrió en el primer tramo del vuelo. Tras separarse de la etapa superior del cohete, Orion utilizó ese módulo como blanco para una demostración de operaciones de proximidad.
La tripulación pasó la nave a modo manual y practicó movimientos de aproximación, orientación y alejamiento controlado, mientras Houston seguía la secuencia desde tierra. Según la NASA, esa experiencia busca reunir datos y práctica operacional que no pueden obtenerse igual en simuladores y que serán necesarios para futuras maniobras de encuentro y acoplamiento en órbita lunar, a partir de Artemis III.
Artemis III no deberá limitarse a volar alrededor de la Luna: tendrá que encontrarse y operar con otros elementos de la arquitectura lunar. Por eso, en Artemis II la navegación fina ya aparece como una destreza concreta y no como una promesa. Lo que se practicó en estas horas, con la etapa superior convertida en objetivo de prueba, forma parte de ese aprendizaje.