…Y Trump mandó tropas al Golfo, además de portaviones, misiles y buques
Nubar Hainintz
En las primeras horas posteriores al ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, Donald Trump rompió un tabú para muchos presidentes: no descartaba poner botas estadounidenses en el terreno si fuera necesario. Un mes después de hacer esa afirmación, la posibilidad ya no es retórica, sino real: el Pentágono ha movilizado a la región dos unidades de marines MEU, con unos 2.200 efectivos cada una, y los paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada. No es lo mismo enviar a Oriente Medio portaaviones y buques destructores, que enviar tropas especializadas en ataques terrestres.
El movimiento de tropas se produce a la par que el presidente estadounidense asegura que está negociando con Irán. Este jueves por la tarde, Trump volvía a ampliar el plazo de su ultimátum energético: los ataques a las infraestructuras eléctricas del régimen quedaban postergados hasta el próximo 6 de abril a las ocho de la tarde. La situación actual amenaza con convertirse en un déjà vu cínico. Hace un mes, el yerno del presidente, Jared Kushner, y el enviado especial Steve Witkoff, estaban en Suiza negociando con los iraníes sobre el programa nuclear, mientras los portaaviones Abraham Lincoln y Gerald Ford terminaban de tomar posiciones en el mar Arábigo.
El presidente estuvo un mes y medio lanzando mensajes contradictorios contra el régimen, mientras aprovechaba para ir construyendo el despliegue militar que después usaría para atacar a Irán el 28 de febrero. Los ayatolás tienen pocos incentivos para creer en Washington como interlocutor fiable. Teherán ha estado negando cualquier tipo de negociación, aunque rechazó el plan de paz presentado a través de Pakistán.
El enrocamiento de Irán en su posición vuelve a reflejar la asimetría del tablero: para los ayatolás, no perder es ya una victoria. En cambio, para Trump, todo lo que no sea una victoria explícita podrá ser ya leído como una derrota. Paradójicamente, Teherán ha visto cómo la guerra le ha reportado algunos beneficios estratégicos que de otro modo serían impensables. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, y los ataques a las refinerías del Golfo han generado tal estrés económico que Estados Unidos ha levantado temporalmente algunas sanciones al petróleo iraní.
Los países del Golfo… y Ucrania

Las fuerzas armadas de los países del Golfo Pérsico se interesan estos días por la defensa ucraniana antimisiles y contra los ataques con drones, una de las claves de la resistencia de Kiev a la invasión lanzada por Rusia hace cuatro años. Los bombardeos de Irán contra los países árabes en represalia por la ofensiva de Estados Unidos e Israel han desencadenado el pánico en la región, alterado el tráfico de crudo y gas, y han desatado una carrera contrarreloj para conseguir una plena capacidad antiaérea que su aliado Washington no puede proporcionar a algunas de las principales economías del Golfo Pérsico.
El acercamiento de Ucrania a los países árabes sucede cuando mayor es el distanciamiento con EEUU, derivado de la guerra de Irán y la entente entre el Kremlin y la Casa Blanca. Ocurre, además, en unos momentos en los que la Unión Europea, principal contribuyente para el esfuerzo bélico ucraniano, encuentra muchas dificultades para hacerle llegar a Kiev la multimillonaria ayuda concedida y que Hungría está bloqueando, después de que Ucrania le cortara a este país la llegada de petróleo ruso.

En la gira que esta semana realizó por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Jordania el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se apuntó varios éxitos diplomáticos y económicos, con la firma de varios acuerdos en materia de defensa, por ejemplo, para transferir ese conocimiento de Ucrania en la defensa antiaérea y la asistencia de militares y técnicos del país eslavo in situ para afrontar las contraofensivas iraníes.
En Bruselas se intenta que Budapest deje de bloquear la entrega de esos 90.000 millones de euros a Kiev, imprescindibles en esta etapa de la guerra. La ofensiva de primavera rusa es muy lenta, pero sigue avanzando hacia la conquista de todo el Donbás, la región del este ucraniano que Moscú quiere terminar de anexionarse antes de negociar una tregua.
El G-7 y el mercado energético
os ministros de Finanzas y de Energía del Grupo de los Siete (G7) se han mostrado dispuestos a adoptar todas las medidas necesarias para preservar la estabilidad y la seguridad del mercado energético. «Estamos dispuestos a adoptar todas las medidas necesarias en estrecha coordinación con nuestros socios (…) para preservar la estabilidad y la seguridad del mercado energético», han afirmado este lunes los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) en un comunicado conjunto, tras celebrar una reunión por videoconferencia.
Convocada por Francia, que ejerce la presidencia del G7 este año, en la reunión de los titulares de Energía y Finanzas, a la que han asistido también los gobernadores de los bancos centrales del club, se ha evaluado la evolución de la situación en Oriente Medio y sus implicaciones para los mercados energéticos, la economía global y la estabilidad financiera.
«Seguimos observando de cerca la evolución de los acontecimientos y su posible impacto en el crecimiento mundial y en las condiciones de los mercados financieros», han señalado, al tiempo que han destacado las evaluaciones en curso de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la OCDE, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Consejo de Estabilidad Financiera. El G7 ha acogido además «con satisfacción» la decisión de hace unos días de los miembros de la AIE de autorizar «la mayor liberación coordinada de reservas de petróleo» para intentar contener la volatilidad de los precios.
En materia monetaria, según el comunicado, los bancos centrales han reiterado su compromiso con la estabilidad de precios. «La política monetaria seguirá dependiendo de los datos», al señalar que vigilan de cerca el impacto del encarecimiento de la energía sobre la inflación y la actividad económica. Los ministros de Finanzas y de Energía del G7 han insistido en la necesidad de garantizar mercados energéticos «que funcionen correctamente, sean estables y transparentes», así como en mantener un suministro suficiente de petróleo y gas. En ese sentido, han instado a evitar restricciones «injustificadas» a las exportaciones de hidrocarburos.
Estados Unidos ha liberado 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos. La liberación de petróleo, que ya se inició la semana pasada y se alargará durante 120 días, dejará las reservas del país en unos 243 millones de barriles, un 41% menos que los 415 millones actuales. Esto hará que la reserva estratégica alcance su nivel más bajo desde 1982, según los datos del departamento de Energía. Si la Casa Blanca contemplaba este hecho antes del inicio del conflicto, no se sabe. Aunque el aviso del Pentágono sobre cómo una guerra con Irán consumirá aún más el mermado arsenal de munición del ejército de EEUU, no achantó a Trump.
La campaña ya ha obligado a movilizar a la región el sistema de defensa antiaéreo THAAD que había en Corea del Sur, y la factura militar no hace más que subir. Tan solo en los dos primeros días de guerra, el Ejército ha gastado 5.600 millones de dólares en munición.