En África e India el 85% de los cinco millones de niños que murieron en 2024
Público
De acuerdo con el nuevo estudio realizado por la OMS, la reducción de la mortalidad infantil se ha estancado en el mundo debido a la falta de vacunas, la desnutrición y los conflictos internacionales.
Unos 4,9 millones de niños murieron antes de cumplir los cinco años en 2024, incluidos 2,3 millones de recién nacidos, ha destacado este miércoles un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias internacionales. Un 58% de estos fallecimientos se concentran en África y otro 25% en la India. Si bien la mortalidad infantil se ha reducido en más de la mitad a nivel global desde el año 2000, el ritmo de dicha reducción se ha ralentizado en más de un 60% desde 2015.

«El mundo ha logrado avances notables a la hora de salvar la vida de los niños, pero muchos siguen muriendo por causas evitables», ha declarado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. El experto etíope también ha recordado que los niños que viven en conflictos y crisis tienen casi tres veces más probabilidades de fallecer antes de cumplir los cinco años.
Las principales causas de fallecimiento en recién nacidos fueron complicaciones derivadas de partos prematuros (36% de los casos) y en los normales (21%), aunque las infecciones también ocuparon un lugar importante.
Más allá del primer mes de vida, la malaria se mantuvo como la principal causa de muerte (17%), aunque sobre todo en zonas endémicas de África subsahariana, con países como Chad, República Democrática del Congo, Níger y Nigeria entre los más afectados.
El estudio también ha destacado los más de 100.000 niños menores de cinco años fallecidos por desnutrición aguda grave, aunque ha advirtido que la falta de alimento también pudo ser causante indirecta de otras muchas muertes, ya que la desnutrición debilita el sistema inmunitario de los niños y los hace más vulnerables a infecciones.
El suicidio
Sin embargo, de acuerdo con el informe, los riesgos cambian en la adolescencia, donde el suicidio es la principal causa de muerte entre chicas de 15 y 19 años, y los accidentes de tráfico entre los chicos. Los investigadores concluyeron que es necesario aumentar las inversiones en salud infantil para reducir estos millones de muertes que en su mayoría son evitables.
Ello incluiría más intervenciones como las vacunas, el tratamiento de la desnutrición y la atención cualificada en el parto. Asimismo, los conflictos internacionales también son otros de los principales problemas estructurales que tienen como consecuencia el incremento de las muertes prematuras y la extrema vulnerabilidad en la crianza, los cuidados y los procesos de reproducción social.